El Surgimiento de la Ciencia Moderna: De Galileo a Newton
Enviado por Programa Chuletas y clasificado en Filosofía y ética
Escrito el en
español con un tamaño de 3,95 KB
La forma del conocimiento que ahora llamamos ciencia tiene una historia relativamente corta. Fue Galileo quien tuvo conciencia, por primera vez, de estar creando la "*nueva scienza*".
Copérnico y Galileo no sólo produjeron descubrimientos especiales, sino que diseñaron un método nuevo de conocimiento que implica una comprensión totalmente diferente de la realidad.
El mecanicismo abandona ahora cualquier inicio de animismo platónico, finalismo aristotélico como formas épicas de relatar el mundo, para introducirse en experimentos y datos matematizados.
El proceso de Galileo muestra el debate con el aristotelismo en el momento en que se sustituirá por la nueva ciencia, aunque por prudencia Galileo se retractó de sus afirmaciones para conservar la vida.
La astronomía matemática que había desarrollado Kepler, la completó Galileo con sus estudios sobre el movimiento, la aceleración y la inercia.
La Aportación de Galileo
La gran aportación de Galileo reside en esta nueva consideración de la realidad natural (materializada) y del conocimiento (la física entendida como ciencia matemática que comprueba hipótesis previas sometiendo a la naturaleza en experimentos preconcebidos).
Un nuevo concepto de experimentación científica ha sido diseñado. La materialización recorre el método científico completamente: el objeto, las hipótesis, las comprobaciones e incluso el sujeto se conciben en términos matemáticos.
El Método Científico de Galileo
En primer lugar, hay que extraer de la naturaleza aquellos datos que son constantes, cuantificables, medibles, que se pueden traducir en términos matemáticos, por este motivo son objetivos e indiscutibles. Estos datos son las cualidades primarias de los objetos (superficie, volumen, peso), las únicas que interesan a la ciencia y son universales y necesarias.
Las cualidades secundarias (color, sabor) dependen del observador y son, por este motivo, aleatorias y subjetivas, concretas y contingentes. De esta distinción parte la concepción mecanicista de la naturaleza.
En segundo lugar, el científico interroga a la naturaleza con hipótesis relacionadas previas, concebidas matemáticamente, que configuran la realidad *a priori*. Estas hipótesis, una vez confirmadas con la experiencia (o de un experimento) mediante cálculos, se convierten en leyes universales.
Estos elementos instauran el método experimental. El científico se plantea un problema para estudiarlo, formula una hipótesis, según la cual busca entre el caos de datos sensibles los que se pueden cuantificar y que constituyen elementos esenciales de un fenómeno. Esto le permite establecer la hipótesis y extraer consecuencias teóricas y, por último, la comprobación experimental confirma o rechaza la hipótesis. Si es válida, será aplicable a todos los fenómenos similares.
Galileo transforma la antigua filosofía de la naturaleza en ciencia mecanicista, unidad entre física celeste y física terrestre, universo inerte como conjunto ligado por la unidad de sus leyes, naturaleza reducida a datos matemáticos y sometida a principios generales que la ciencia puede describir como auténtica realidad. No queda nada del animismo platónico y de la finalidad aristotélica que había llegado hasta el Renacimiento; han desaparecido esencias, cualidades y formas sustanciales.
La Ley de la Gravitación Universal de Newton
Las tres leyes de Kepler y las obras de Galileo quedan justificadas con la ley de la gravedad de Newton, que permitía resolver todos los enigmas que el conocimiento tenía planteados desde hacía siglos, homogeneizar la naturaleza y unificar teorías en una única disciplina científica: la mecánica.
Newton acepta el método experimental de Galileo y destaca la matematización, la formulación de hipótesis derivadas de la observación y la experimentación (no simples "suposiciones especulativas") y la generalización de principios.