El Superhombre de Nietzsche: Una Perspectiva Crítica sobre Moral y Libertad

Enviado por Programa Chuletas y clasificado en Plástica y Educación Artística

Escrito el en con un tamaño de 4,01 KB

1. Valores Creativos y la Lucha por la Vida

Estoy de acuerdo con Nietzsche en que los valores creativos, el orgullo de la propia valía (que no la vanidad), la energía incansable, la lucha indómita contra todo elemento coercitivo y el amor a la vida son fuerzas motrices que mejoran al individuo y a la sociedad resultante. También coincido en que el abatimiento, la renuncia, la falta de capacidad de sacrificio para la realización personal y la autocompasión son males endémicos del individuo que contagian y malogran su sociedad.

2. La Interpretación de Savater y la Realidad de la Nobleza

Fernando Savater, en un intento de justificar al superhombre nietzscheano, sostiene que el superhombre no trata a los demás con mayor dureza que a sí mismo, que él no es responsable de la debilidad del débil ni de su miseria o infelicidad, y que tiene derecho a ser feliz. Pero Nietzsche deja claramente expuesto en su Genealogía de la moral que, por su fuerza natural, los hombres nobles y poderosos se comportarán con los que no lo son como aves de rapiña, justificando el dolor, la miseria, la explotación y la angustia de los aplastados en el hecho de que este mundo es como es y no necesita justificarse, siendo la fuerza y la debilidad, la alegría y el sufrimiento, elementos irreductibles del mismo.

3. Libertad, Responsabilidad y el Ejemplo de Raskolnikov

Por mi parte, considero que no podemos reprochar al ave de rapiña que se alimente de corderitos, pero sí al hombre de no hacer uso de su libertad para refrenar aquella conducta que genera perjuicio ajeno. Para mí, el superhombre de Nietzsche no sería el verdadero superhombre, la meta a alcanzar, porque al igual que los esclavos están presos del odio y resentimiento hacia sus dominadores y claman venganza, el superhombre de Nietzsche no es verdaderamente libre y autosuficiente —como no lo fueron los creadores de la moral aristocrática citados por él—, por mucho que actúe sin odio y con despreocupación a todo lo que es diferente, si para su plena realización y satisfacción precisa de la existencia de una debilidad que le permita canalizar su energía para que pueda calmar sus apetitos.

(Raskolnikov, el personaje central de la novela de Dostoievski Crimen y castigo, no era un superhombre, pero no porque se arrepintiera de matar a la vieja prestamista para pagar unos estudios de medicina que procurarían la salud de muchos otros, sino porque considero que el verdadero superhombre no debe apoyarse en nadie, no debe utilizar a nadie para conseguir sus propósitos).

4. Hacia una Nueva Definición del Superhombre

El verdadero superhombre, a mi entender, sería aquel espíritu puro que se toma a sí mismo como referencia, que se alegra de los logros ajenos y que no desdeña a nadie ni necesita construir sobre la infelicidad de otros el castillo de su felicidad. Quizás sea una meta inalcanzable, pero a pesar de ello, este concepto de superhombre debería considerarse como idea reguladora de nuestra conducta.

5. El Triunfo de la Moral y el Anillo de Giges

No estoy tan seguro como Nietzsche de que la moral de los esclavos haya triunfado, porque la experiencia cotidiana no se cansa de mostrar que son muchos los que, en posesión del anillo de Giges o en la creencia de su posesión —es decir, ante la posibilidad de conseguir satisfacer sus instintos sin sanción o perjuicio alguno—, actúan sin que la moral supuestamente triunfante, y que parecen respetar y defender públicamente, les refrene lo más mínimo.

6. Crítica a la Bestia Rubia

Puedo aceptar que algunas de las virtudes de esta moral homogeneizadora pueden resultar perjudiciales para el progreso del hombre y provocar su decadencia, pero no puedo aceptar que el proceder de la famosa “bestia rubia” de Nietzsche sea preferible y pueda provocar admiración.

Entradas relacionadas: