Subclase social

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1.3. Experiencias de trabajo social comunitario en el Camp de la Bota, La Mina y otras barriadas, llevadas a cabo por Domènech y Colomer.

Las experiencias vividas por Rosa Doménech desde el trabajo comunitario en el Camp de la Bota es el siguiente: el proceso de animación engloba las actividades que sensibilizan a los ciudadanos en relación con la participación. Se llevó a cabo junto con la participación y la organización de la comunidad para conseguir los servicios que necesitaban, así pues se llevó a cabo:

  • Grupos de jóvenes: se creó una escuela nocturna para analfabetos y de cultura general.
  • Grupos de madres: se creó una guardería para la que se cedíó una barraca grande.
  • Grupo de adultos: se iniciaron unas reuniones semanales con los vecinos que estaban más preocupados por los problemas colectivos.
  • Dispensario: Otra necesidad era la falta de un servicio médico. En 1963 el Dr. Balaguer empezó a visitar el Camp de la Bota, se habilitó una pequeña habitación en el castillo militar, al año siguiente tras numerosas gestiones consiguieron que el ayuntamiento cediese unos terrenos para construir este servicio.

En 1965 se inauguró un centro social dirigido por una junta integrada por adultos y jóvenes. Las secciones que formaban esta junta eran: cultural, recreativa, deportiva, de los jóvenes y de la vivienda. Todas tenían su propia dinámica y su representante.

El suburbio de Montjuïc estaba formado por barracas, un 80% no tenía lavabos y el 20% no tenía luz, sin agua corriente. Las tres líneas del Trabajo Social comunitario fueron:

  • La información constante en el barrio, de las gestiones que se hacían para resolver el problema de la vivienda y la participación de los vecinos.
  • Un cúmulo de entrevistas con el alcalde y el gobernador civil de Barcelona, que demostraban interés desde su situación de políticos en el régimen franquista.
  • La receptividad de algunos medios de comunicación para informar del esfuerzo de los vecinos para conseguir una vivienda.

En Santa Coloma de Gramenet a través del trabajo de casos se iba advirtiendo la aparición de la problemática de los niños disminuidos y a su vez la desmoralizadora falta de recursos y una indiferencia de la opinión pública. Se confecciónó un fichero básico de las familias afectadas. Se agruparon en forma de asociación para divulgar el problema y forzar soluciones. Empezaron las reuniones semanales, y de este grupo de padres surgíó una junta provisional.

A través de un estudio se consiguió saber las carácterísticas de la población afectada, para desarrollar el trabajo comunitario. Los objetivos fueron:

  • Sensibilización de la opinión pública.
  • La legalización de la junta de padres con el nombre ASPANIDE.
  • Creación de un centro de diagnóstico.
  • Servicio de orientación social.
  • Gestiones en la administración.
  • Se consiguió de la Caixa de Pensiones una ayuda económica.

En Singuerlín trabajó para organizar y desarrollar actividades en el Centro Social.

En Gornal de L´Hospitalet de Llobregat,
María Bosch contrató a Doménech durante un año para hacer un estudio del Trabajo Comunitario para este barrio. También para ser coordinadora entre el Ayuntamiento y el barrio. Hubo que hacer un trabajo de casos y de investigación, y la promoción de un Trabajo Comunitario en los grupos. Así aplicando las etapas:

1º Conocimiento de la realidad. El barrio que existía hacía dos años, exigía un estudio analítico de la situación, valorando los elementos estadísticos. Se estudió el contexto, la población, la descripción de las viviendas e infraestructuras y el conocimiento de cómo actuaba la comunidad en su marco referencial.

2º A partir de los datos recogidos llegamos a una acción programada. En el barrio existían déficits de todo tipo, especialmente en equipos y servicios. El estudio la posibilidad de conectar con la comunidad y proporciónó el contacto con la Administración.

3º Siguiendo el plan de trabajo se propuso intervenir en las problemáticas generales dando apoyo a los grupos existentes.

  • En el grupo de la tercera edad se hicieron reuniones, se luchó por el transporte gratuito, se definíó las actividades que había que realizar: culturales, educativas, terapéuticas, de recreo.
  • En la planificación familiar se promociónó un grupo porque la población era muy joven y este era un servicio necesario.

Las experiencias de Monserrat Colomer en el trabajo comunitario: 

La Mina era un barrio maltratado por la prensa, lo que disgustaba a los vecinos. Esta situación llego al límite cuando en 1967 el director de cine José Antonio La Loma empezó a filmar en la Mina la película Perros callejeros, que dejaba ver el problema de la delincuencia. Era cierto que algunos adolescentes practicaban el tirón de monederos y robaban coches, aunque no era el caso de la mayoría.

En Diciembre se convocó una asamblea, en la que se formaron tres comisiones: una para estudiar los aspectos legales, otra para organizar una campaña de prensa y radio para protestar por la acusación que la película representaba para el barrio y la tercera para mantener informados a los vecinos de las acciones llevadas a cabo. Su celebración tuvo mucha repercusión en los periódicos y la Mina empezó a tener otra cara para la opinión pública. Los profesores de las escuelas y guarderías de la Mina expresaron que la película era una apología de la delincuencia sin analizar sus causas y que era necesario unirse al grupo de vecinos que luchaba para que no se filmara implicando a la Mina.

En 1977 se hizo una campaña para conseguir que los locales destinados a oficinas del Patronato fueran destinados al hogar del Jubilado, de manera provisional mientras se construía el local que habían aprobado las Mutualidades Laborales.


1.4. Teorías y análisis sobre la pobreza de la Escuela de Chicago, Óscar Lewis, Harrington, Moynihan y Marx; y críticas que se le han hecho alos planteamientos a estos autores.

Para contextualizar este tema, primeramente hay que hablar sobre la utilidad de las teorías de la pobreza;
Éstas han justificado ideológicamente la contradicción exigente en nuestra sociedad  entre el reconocimiento de los valores sociales de libertad e igualdad de oportunidades, y la continua generación de desigualdad que ha provocado el desarrollo del capitalismo. Para justificar esta contradicción, se ha culpado de la pobreza a los mismos individuos, a sus grupos étnicos y a su cultura; para ello, se ha utilizado el proceso de culpabilización, en el cual se ha distinguido entre pobreza digna e indigna, así los pobres dignos han estado marcados como los que cumplen con sus deberes sociales y los indignos han sido catalogados de delincuentes, drogadictos, prostitutas, etc.

Pilar Montrreal explica el concepto de pobreza indigna y este mismo coincide con las carácterísticas que Park y Wirth identificaron en los guetos de los años 20 considerados como el medio en el que viven los pobres. Así nace la Escuela sociologíca  de Chicago que se desarrolló entre 1920 y 1940 en EEUU y  que se centro en las  formas de vida urbanas  de Chicago en pleno proceso de industrialización, esta aplicó el término gueto a las áreas urbanas donde residía la población más pobre de esta ciudad que  en general eran inmigrantes a los que se les consideraba que no asimilaban los principios culturales de la sociedad angloaméricana. La concepción de la pobreza de esta escuela es inseparable de su concepto de gueto. Además  se le atribuye la creación de dinámicas sociales para la población más desfavorecida, e incluso se le reconocíó el  mérito de  romper con  la dicotomía entre la sociología y la antropología y haber  unido a estas dos ramas, gracias a la defensa que le hace el propio fundador de la misma, Robert E.Park. Sus teorías de la pobreza se derivan de su concepción ecologista de las ciudades que se concreta en estos puntos distintos:

Los pobres no participan en las normas y principios de la sociedad.

La estigmatización de vivir en los guetos.

A continuación  se abordan distintos planteamientos teóricos de la mano de diferentes autores a fines a la escuela de Chicago  que pasaremos a exponer:

Harrington revela a la opinión pública de Norteamérica el problema de la pobreza en las grandes ciudades de la misma, y muestra que hay dos naciones: la compuesta por las clases medias y altas y la formada por una gran masa de ciudadanos.

Óscar Lewis, este empieza a definir y trabajar con el concepto de la cultura de la pobreza que para él consiste en “un afán de adaptarse y una reacción de los pobres ante su posición marginal en una sociedad capitalista, clasista y con mucho individualismo”, este término lo escribíó en su libro Antropología de la pobreza y lo                       acuñó en 1959.Además explica como este término se manifiesta en tres niveles:La estructura familiar, las relaciones comunitarias y las carácterísticas individuales. Para  él,  todos los que mantienen esta pobreza comparten los siguientes rasgos:


  • Alta proporción de familias encabezadas por mujeres, matrimonios consensuales, mayor protagonismo femenino y ausencia de  la niñez.
  • Porcentaje alto de abandono de mujeres y niños.
  • Mínimo de organización más allá de la que presenta la familia, insolidaridad, individualismo, ningún sentido histórico, ausencia de participación, apatía y resignación.

Según este autor, cuando los pobres adquieren una conciencia de clase o emprenden ciertas actividades asociativas, políticas o sindicales dejan de tener una cultura de la pobreza. Añade también que los niños siendo muy pequeños y que han sido educados en esta cultura han interiorizado tanto sus valores que son incapaces de aprovechar las oportunidades que le ofrece la sociedad.

Para finalizar, podemos decir que Lewis desarrollo y popularizó  este concepto  que se realizó en un contexto en el que se redescubríó la pobreza en los países centrales, las causas de la pobreza se buscaron y se encontraron en los mismos pobres y su popularidad fue un mecanismo para justificar y legitimar la desigualdad y la miseria en los países del centro, a la vez que se encubría ideológicamente las contradicciones que las sociedades centrales engendran. Para este autor la cultura de la pobreza es un estilo o modo de vida que se transmite de generación en generación a través de la socialización familiar.

Esta idea la comparte con Moynihan y ha sido tanto aceptada como criticada pues la cultura de la pobreza impide que la población aprovecha las oportunidades y posibilidades que la sociedad les ofrece y se normaliza la dependencia de la asistencia, pero sin duda la crítica más fuerte que se ha hecho a la cultura de la pobreza procede de la versión marxista de la desigualdad social.

Marx plantea por primera vez la relación entre pobreza y riqueza, y  como la pobreza es el resultado de la riqueza, es decir, muchos son pobres porque unos pocos son ricos, y viceversa. La acumulación del capital es también la acumulación del bienestar y de la riqueza, y ésta, necesariamente, exige la pobreza.

Además, la pobreza no es un problema individual como antes se creía, sino social que está directamente relacionado con la relaciones de producción capitalista y con la acumulación de la riqueza en unas pocas manos, que es creado por la sociedad. Por último, Marx nunca aborda el problema de la pobreza directamente, sino que lo hace en función de sus otras teorías:

  • El ejercito industrial de reservas y la pobreza ``digna´´. Para Marx este ejercito es un elemento disponible para los tiempos del auge de la industria y cuando llega la crisis, se intenta seguir con la existencia del ejercito luchando contra el capital. Los progresos de la maquinaria y la técnica originan que cada vez se necesiten menos obreros para producir la misma cantidad de artículos. El autor mantiene que la mejora de la maquinaria crea un ambiente muy competitivo y los trabajadores quedan expulsados de sus trabajos y no se convierten en masa marginal sino en la pobreza digna.
  • El lumpen proletariado y la pobreza ``indigna´´.  Marx sólo tiene palabras negativas para esto y a diferencia del ejercito anteriormente nombrado, el lumpen ha sido expulsado del trabajo industrial y esta totalmente desvinculado de los obreros industriales. Todo esto evoca a la pobreza indigna, los que no pueden formar parte de una clase social. Pilar Monreal critica que este pensamiento refleja una visión de su cultura, según la cual había una separación entre clase trabajadora y pobre.

1.5. Teorías y análisis sobre la pobreza de Auletta, Wilson, Kasarda, Castells, Quijano, y Nun; y críticas que se le han hecho a los planteamientos de esos autores.

La teoría de la cultura de la pobreza de Lewis fue acuñada  20 años después por Auletta y desarrollada por Wilson, años después como una nueva pobreza urbana, la subclase. Esta nueva pobreza fue desarrollada por la nueva división de trabajo, la globalización económica y las políticas de reajuste económico y esto genera una industrialización de las zonas de periferia y una desindustrialización de algunas ciudades del centro de Nueva York, donde estalla una crisis financiera, pasando de una economía industrial a otra de servicios. Todo esto generó una reducción de salarios, mayores impuestos y menores servicios sociales.

El primer debate planteado por Castells es acerca de una ciudad dual definido por el como un proceso social, por el cual fuerzas económicas y políticas desarrolladas en el ámbito mundial, desestructuran y fragmentan las comunidades locales manejando y aumentando las desigualdades tanto económico como raciales y de género, fraccionando los intereses de los más desfavorecidos. Pero a la misma vez consolidan la política económica de las nuevas clases dirigentes. Esto genera que los ricos sean más ricos y los pobres sean más pobres y se puede decir que Nueva York es una ciudad dual que no genera unas políticas públicas para corregir la desigualdad con una polarización social. El gran problema de Castells es que habla de muchos fenómenos a la vez que están relacionados pero no son los mismos ya que por ejemplo la polarización social como tendencia de la clase media es diferente al proceso de estratificación social que no le implica, y por otro lado es la presencia de una economía social; el termino de ciudad dual sin embargo es interesante ya que es un concepto de ciudad alejada de la visión funcionalista y organicista. En cuanto al debate sobre la marginalidad Castells señala que las personas son automáticamente denominadas marginadas cuando comienzan a vivir en determinados espacios urbanos y acogen rasgos políticos, sociales, económicos y culturales. Los críticos piensan que la teoría de la marginalidad de Castells no se fijan en la heterogeneidad de la población marginada, solo se fija en un conjunto de carácterísticas que se van acumulando sin especificar cuál es la que produce que el individuo entre en la categoría de marginal. Al igual que en el caso de Lewis, la teoría no se adecua a las descripciones empíricas.      

A continuación Auletta publicó un libro llamado Subclases donde caracteriza este término como una parte de la población minoritaria que vive en las ciudades que se da sobre todo en los pobres. Estos se podían dividir en categorías: los pobres pasivos, los delincuentes callejeros, los trapicheos, los traumatizados. La subclase está representada por varios comportamientos anómalos, antisociales, patológicos con los que se ha representado a la pobreza indigna. Los críticos se preguntan que si estos argumentos sobre las subclases es un camino para darse cuenta que ha resurgido la antigua pobreza y que lo único que se quiere intentar con esto es enmascarar la vieja pobreza. Sin embargo para Wilson la nueva pobreza está constituida por la siguiente clase de población; es urbana por lo que se desarrolla en las ciudades que padecen un declive industrial y a la economía de servicios de las grandes ciudades; afecta principalmente a grupos minoritarios, étnicos o raciales así como inmigrantes del tercer mundo; se distribuye según el sexo: las mujeres tiene mejor representación entre los pobres dado a su nivel de discriminación en el trabajo y por su compromiso con los hijos; en cuanto a los grupos de edad, los niños y ancianos están representados entre los pobres urbanos. Es decir, las personas incluidas en este grupo son individuos con falta de cualificación con un desempleo de larga duración o vinculados al crimen callejero. Pilar Monreal amplia esta definición apuntando que también suelen ser afroamericanos o latinos que tienen una serie de rasgos culturales similares. Con respecto al termino de subclase Wilson cree que es un producto de dos elementos,  por un lado producida por el cambio de trabajo urbano donde si no poseía suficiente cualificación no podías encontrar un nuevo empleo, y por otro lado había un cambio en la estructura social de los guetos donde las familias creaban una dependencia de la asistencia pública. El concepto de subclase desarrollado por Wilson se basa en tres perspectivas teóricas diferentes de la pobreza:

1.   La teoría de la escuela de chicago, en sus aspectos ecológicos es donde Wilson hace hincapié en las condiciones ambientales que favorecen a los aislamientos geográficos y culturales además de un aumento de la concentración de la población.

2.   La teoría sobre la cultura de la pobreza,  ya que Wilson desarrolla la subclase como la cultura

3.   Una concepción materialista, según la cual el desarrollo de la subclase es un producto del cambio de los mercados, de la desindustrialización la tercialización de la economía.

La crítica hacia la visión de Wilson se plantea de la siguiente forma: por un lado Leacock y Valentine opinan que Wilson sigue utilizando y reproduciendo un concepto de cultura compartido y acabado; además el autor no contempla las estrategias económicas que desarrollan los pobres únicamente refleja que viven del estado. Por otro lado creó un sinónimo con subclases y centros urbanos industrialmente en declive y no ve el crecimiento de la pobreza en ciudades tan prosperas como los Ángeles. Pero el problema más grave de sus teorías es su ausencia de datos etnográficos por lo que comete ciertos fallos, es decir, relaciona directamente pobreza con raza creando un sistema racial. Además encabeza a las mujeres en la estructura familiar de la subclase lo que lleva a pensar en una feminización de la pobreza y por último la existencia de una cultura especifica del gueto producido por y en conflicto con la cultura norteamericana dominante además de la idea de que la subclase crea una cultura.

En cuanto a la teoría de la dimensión racial de la pobreza Wilson niega que el racismo sea la causa fundamental de la nueva pobreza entre los afroamericanos y lo sustituye por la estructura de clases. Pero tampoco sabe explicar porque en los guetos se encuentran la mayor concentración de población negra sin embargo acaba aceptando que la división racial del trabajo ha creado décadas de prejuicios y discriminación. Por lo tanto la crítica es que Wilson crea una relación entre grupos étnicos y subclases que se hace evidente cuando se intenta aplicar este término a la población latina. A esto se le suma  que no habla de una subclase blanca únicamente de la negra. Kasarda apoya al anterior autor y cree que la existencia de la subclase está en los cambios ocurridos en la economía y que afectan específicamente a la población negra sin embargo también destaca que los asíáticos al contrario no han entrado en este concepto de subclase sino que han podido ascender en la escala social, para esta autora lo importante es la solidaridad étnica. A los críticos les recuerdan estos comentarios a las posturas teóricas que afirmaban que la pobreza era causada por el propio comportamiento de los pobres.

La marginalidad económica se hallaba en el tipo de industrialización que sufría los países del capitalismo dependiente. Así, la marginalización urbana es un ejemplo de creación de escasez para permitir la expansión del capitalismo. Conforme a este punto de vista Nun y Quijano subestiman la capacidad que tiene la industrialización intensiva en capital para crear empleo. La crítica de la marginación consiste en  una interpretación distinta del vínculo que hay entre industrialización y pobreza urbana. Lo que los investigadores del CEBRAP critican es que estos autores no contemplaran la relación entre una industrialización intensiva en capital y la creación de un determinado tipo de empleo.

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