Sociedad y economía en la España del franquismo: autarquía, represión y transición económica

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Sociedad y economía en la España del franquismo

Sociedad y economía del franquismo

La política económica fue la autarquía. Esto se debió a la desastrosa secuela de la guerra, los obstáculos internacionales y la tendencia proteccionista de la ideología oficial. Acabada la guerra, España quedó arruinada: hubo una caída demográfica, destrozos en infraestructuras, agricultura y ganadería destruidas; la economía quedó arruinada y endeudada, lo que disminuyó el PNB y aumentó la inflación. Al cabo de años la población empezó a crecer, pero la escasez produjo un hambre generalizada.

Se establecieron cartillas de racionamiento para repartir la comida y se generalizó el mercado negro. Se exaltaron los valores eclesiásticos y se generalizaron las peregrinaciones. El aislamiento internacional se acentuó tras la Segunda Guerra Mundial y fortaleció la autarquía a fin de lograr el abastecimiento del país.

Medidas económicas y evolución

  • En 1941 se creó el Instituto Nacional de Industria (INI), se nacionalizó la telefonía y se impulsaron las obras públicas.
  • A partir de 1951 se suprimió el racionamiento y se aprobó un decreto de liberalización del comercio; aumentó la llegada de materias primas desde el exterior.
  • La industria creció, pero España siguió siendo un país agrario. A mediados de la década se inició una reforma agraria muy conservadora que no modificó el régimen de propiedad, pero sí desarrolló una política hidráulica que extendió el regadío.
  • Poco a poco España fue rompiendo con el régimen autárquico y apostó por la economía de mercado.

A pesar de todo, seguía habiendo grandes desequilibrios regionales. La sociedad española estuvo marcada por el atraso y la pobreza, con unas clases medias muy afectadas por las depuraciones y empobrecidas. Los grandes beneficiarios fueron las élites franquistas y las viejas oligarquías. El crecimiento de población de los años 50 se vio afectado por una fuerte emigración hacia Iberoamérica. La moral pública estaba controlada por el integrismo defendido por la Iglesia.

La represión y la oposición política al régimen franquista

La represión. El final de la guerra significó el inicio de la represión: miles de personas fueron ejecutadas en los años posteriores. Muchos presos fueron víctimas de venganzas y se utilizó la redención de penas por trabajo. La media anual de presos era de aproximadamente 10.000. Del mismo modo, muchas más personas tuvieron que partir hacia el exilio.

Los que se quedaron tuvieron que cambiar su comportamiento y sus ideas de forma brusca. Más del 90 % de los intelectuales abandonaron el país y los políticos de la República fueron encarcelados; los simpatizantes republicanos de las clases medias fueron despojados de sus trabajos. La Ley de Responsabilidades Políticas de 1939 fue una de las primeras medidas oficiales del nuevo régimen: en ella se condenaba a todo simpatizante republicano. La cultura sufrió una fuerte depuración mediante la censura.

Oposición política y resistencia

  • La oposición política fue muy débil: los republicanos estaban exiliados y los monárquicos se opusieron en principio al régimen.
  • Los maquis, compuestos por guerrilleros comunistas y anarquistas, fueron controlados por la Guardia Civil.
  • La invasión del Valle de Arán fracasó sin apoyo externo.

En resumen, la posguerra española estuvo marcada por la autarquía económica, la escasez y el racionamiento, la emigración y el empobrecimiento de amplias capas sociales, junto a una represión política intensa que debilitó y dispersó a la oposición al régimen franquista.

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