Sistema de la Restauración (1875-1923): partidos turnistas y regionalismo frente a nacionalismo en España
Resumen
El texto explica el sistema político de la Restauración (1875-1923), basado en la Constitución de 1876 y el turno pacífico entre conservadores y liberales, comparando sus diferencias y elementos comunes. Después analiza el regionalismo y el nacionalismo de la segunda mitad del siglo XIX según su objetivo político, origen y base social. Con ello el estudiante aprende a distinguir ambos movimientos y las características del sistema que los enmarcó.
Puntos clave
- El sistema de la Restauración (1875-1923) fue diseñado por Cánovas del Castillo y se basaba en la Constitución de 1876 y el turno pacífico entre dos partidos.
- Conservadores y liberales compartían ser partidos de orden que rechazaban el republicanismo y el movimiento obrero.
- Ambos partidos se beneficiaban del fraude electoral: el encasillado, el control de los caciques y el pucherazo.
- El regionalismo pedía autogobierno dentro del Estado español, sin cuestionar la unidad nacional.
- El nacionalismo defendía la creación de un Estado-nación propio, considerando a Cataluña, el País Vasco o Galicia como naciones con derecho a la soberanía.
- El PNV fue fundado por Sabino Arana en 1895 y las Bases de Manresa de 1892 constituyeron el primer programa nacionalista catalán.
El sistema de la Restauración (1875-1923)
El sistema de la Restauración (1875-1923), diseñado por Cánovas del Castillo, se basaba en la Constitución de 1876 y en el «turno pacífico» entre dos partidos. Este texto compara el Partido Liberal-Conservador de Cánovas y el Partido Liberal-Fusionista de Sagasta, analizando sus diferencias y sus elementos comunes.
Diferencias entre ambos partidos
En primer lugar, diferían en su base social e ideología. Los conservadores de Cánovas aglutinaban a la aristocracia, la alta burguesía latifundista y sectores católicos, defendiendo la «soberanía compartida» entre la Corona y las Cortes (artículo 18 de la Constitución de 1876) y el Estado confesional (artículo 11). Por el contrario, los liberales de Sagasta (partido formado en 1880) reunían a intelectuales, profesionales y burguesía comercial, buscando democratizar el sistema desde dentro y siendo más favorables al laicismo y al librecambismo.
En segundo lugar, su posición sobre las libertades y el sufragio marca la diferencia crucial. Los conservadores priorizaban el orden y defendían el sufragio censitario. Los liberales, por su parte, lograron la implantación del sufragio universal masculino en 1890, como reconoció el discurso de Sagasta en septiembre de 1881.
Elementos comunes
Ambos compartían elementos esenciales. Primero, eran «partidos de orden» que rechazaban el republicanismo y el movimiento obrero. Segundo, firmaron el Pacto del Pardo en 1885 (tras la muerte de Alfonso XII) para proteger la regencia de María Cristina. Tercero, ambos se beneficiaban del mismo sistema fraudulento: el «encasillado» elaborado por el Ministerio de Gobernación, el control por parte de los caciques locales y el «pucherazo» (sustitución masiva de votos), tal como denunciaban Pérez Galdós en 1884 y el periódico El Imparcial en 1883.
Conclusión
En conclusión, conservadores y liberales se diferenciaban en el ritmo (unos más autoritarios y censitarios; otros más laicos y favorables al sufragio universal), pero coincidían en el rechazo a las alternativas y en su participación en un sistema corrupto que permitió el turno pacífico hasta la crisis de 1898 y el golpe de Primo de Rivera en 1923.
Regionalismo y nacionalismo en la segunda mitad del siglo XIX
En la segunda mitad del siglo XIX surgieron en España dos movimientos de reivindicación territorial como respuesta al centralismo del Estado liberal: el regionalismo y el nacionalismo. Este texto compara sus principios fundamentales en cuanto a objetivos, origen y base social.
Objetivo político final
En primer lugar, se diferenciaban en su objetivo político final. El regionalismo, predominante en las décadas de 1880 y 1890, no cuestionaba la unidad nacional de España. Reivindicaba autogobierno y autonomía administrativa, pero dentro del Estado. Un ejemplo claro es el Memorial de Agravios de 1885, presentado a Alfonso XII, que pedía un sistema regional sin debilitar la patria. Por el contrario, el nacionalismo defendía la creación de un Estado-nación propio, pues consideraba que Cataluña, el País Vasco o Galicia eran naciones con derecho a la soberanía política.
Origen y evolución
En segundo lugar, diferían en su origen y evolución. El regionalismo surgió a partir de movimientos culturales como la Renaixença en Cataluña (desde 1830) o el Rexurdimento en Galicia (década de 1860, con Rosalía de Castro). Ante la falta de respuesta de los gobiernos de la Restauración, se radicalizó hacia el nacionalismo a finales de siglo. Por su parte, el nacionalismo nació ya con una clara conciencia política. En el País Vasco, la abolición de los fueros en 1876 fue el detonante, y Sabino Arana fundó el PNV en 1895 con un ideario de defensa de la «raza vasca» y el lema «Dios y Ley Vieja». En Cataluña, las Bases de Manresa de 1892 fueron el primer programa nacionalista, defendiendo la soberanía catalana.
Base social
En tercer lugar, diferían en su base social. El regionalismo era un movimiento fundamentalmente de intelectuales y profesionales liberales, como Manuel Murguía en Galicia. El nacionalismo, en cambio, tuvo una base más amplia: el PNV vasco era conservador y católico, mientras que el catalanismo evolucionó hacia un partido burgués con la Lliga Regionalista en 1901, liderada por Prat de la Riba y Francesc Cambó.
Conclusión
En conclusión, el regionalismo (1880-1890) aceptaba la unidad de España y pedía solo autonomía, mientras que el nacionalismo (a finales del siglo XIX) reivindicaba el derecho a un Estado propio. La falta de respuesta del Estado centralista provocó que muchos regionalistas se convirtieran en nacionalistas a principios del siglo XX.
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¿Qué diferencias había entre el Partido Conservador de Cánovas y el Partido Liberal de Sagasta?
Los conservadores agrupaban a la aristocracia, la alta burguesía latifundista y sectores católicos, y defendían el sufragio censitario y el Estado confesional. Los liberales reunían a intelectuales, profesionales y burguesía comercial, y eran más favorables al laicismo, al librecambismo y a la democratización del sistema.
¿Qué diferencia al regionalismo del nacionalismo en el siglo XIX?
El regionalismo reivindicaba autogobierno dentro del Estado español sin cuestionar la unidad nacional, mientras que el nacionalismo defendía la creación de un Estado-nación propio. El regionalismo estaba predominantemente en las décadas de 1880 y 1890, y el nacionalismo nació con una clara conciencia política.
¿Qué fue el Pacto del Pardo?
Fue un acuerdo firmado en 1885, tras la muerte de Alfonso XII, por conservadores y liberales para proteger la regencia de María Cristina. El texto lo presenta como un elemento común de ambos partidos.
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