Siglo XVIII

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LITERATURA DEL SIGLO XVIII:
La poesía del siglo XVIII:
Se cultivan diferentes tendencias:-La poesía barroca, que tiene como autor más apreciado a Diego Torre Villaroel, por su poesía satírica, que sigue la línea de Quevedo.-La poesía neoclásica, en la que destaca J.Menéndez Valdés, q sigue los principios clásicos recogidos en la Poética de Luzán. Como en otros países, los neoclásicos valoran la poesía didáctica y utilitaria, y cultivan por ello la poesía anacreóntica y rococó, la oda, la sátira, la epístola y sobre todo, la fábula. Esta última es el género didáctico por excelencia, en el q destacan Tomás de Iriarte y Félix María Samaniego.- La poseía prerromántica plantea temas me t afísicos, pedagógicos o sociales con un tono de intensa motividad. Es cultivada por J. Menéndez Valdés, N. Álvarez Cienfuegos, M.J.Quintana y A.Lista. Juan Meléndez Valdés es el poeta q mejor sintetiza el anacreontismo neoclásico, fácil y juguetón, y las preocupaciones humanitaristas del prerromanticismo. En su 1ª época, bajo la influencia de Cadalso, compuso anacreónticas, odas, idilios y églogas de un suave sensualismo, así como elegías y epístolas dedicadas a sus amigos o personajes conocidos. En su 2ª etapa, q recoge influencia de Jovellanos, evoluciona hacia el prerromanticismo y escribe romances legendarios, como Doña Elvira, y una poesía de tema social, de tono humanístico y sentimental. En prosa escribió una comedia, Las bodas de Camacho el rico, y unos Discursos forenses donde explica sus ideas ilustradas.La prosa del s.XVIII:El ensayo es el género que alcanza un mayor desarrollo en este siglo con autores como Feijoo (con Teatro crítico universal y Cartas eruditas y curiosas) y Jovellanos (con obras como Memoria para el arreglo de la policía de espectáculos). Su obra contribuyó a renovar y difundir un lenguaje más moderno y sencillo, labor q tb realizaron los periódicos y las revistas de divulgación, muy numerosos en la época. Por el contrario, la novela fue poco cultivada, a excepción del padre Isla y Cadalso con Cartas Marruecas (que sigue el modelo de Montesquieu). En la prosa del siglo XVIII se distinguen 3 estilos:- Prosa posbarroca: representada por Diego Torres de Villaroel, con sus escritos satíricos Almanaques y Pronósticos, y su novela autobiográfica de tono picaresco, Vida.



- Prosa neoclásica ilustrada: logra una gran calidad en el ensayo y la crítica de Feijoo, Cadalso y Jovellanos. Como novelista destaca el padre Isla, con la obra Fray Gerundio de Campazas, una sátira sobre los predicadores que imitaban el estilo barroco y contra las supersticiones.- Prosa prerromántica: aparece a finales de siglo en autores que habían iniciado su obra en la estética neoclásica, como Cadalso en Noches lúgubres y Jovellanos.El teatro en el siglo XVIII: durante buena parte del siglo las polémicas fueron constantes pues el público aplaudía enfervorizado las obras barrocas y posbarrocas, frente a los ilustrados defendían un teatro didáctico y verosímil, rechazando el teatro barroco de Lope y Calderón, pero sobre todo el de sus imitadores. Respecto a la forma criticaban q no se respetara la regla d las 3 unidades (l,g y a), q aportan realismo a la obra. En cuanto al contenido denunciaban la falta de didactismo de las comedias y la violencia e inmoralidad de sus temas, ya q abundan las muertes, raptos, violaciones y duelos. Así mismo consideraban los autos sacramentales como obras irrevrentes y de mal gusto, por lo q en 1765 Carlos III prohibió su representación. En el teatro del sXVIII se distinguen varias corrientes:- El teatro posbarroco. La comedia posbarroca triunfa durante la 1ª mitad de siglo en los escenarios y en las imprentas. Se imita principalmente la comedia, así como las de magia, que alcanzaron una sorprendente escenografía gracias a los efectos especiales. Tb lograron un gran éxito los autos sacramentales y los sainetes con autores como Ramón de La Cruz.- El teatro neoclásico. A pesar de que algunos dramaturgos intentaron crearlo, como Agustín de Montiano y Nicolás Fernández de Moratín, no tuvieron éxito. Dentro de este panorama constituyen la excepción la tragedia Raquel (1778), de Vicente García de la Huerta, y las comedias de Leandro Fernández de Moratín como El barón y especialmente El sí de las niñas.- El teatro prerromántico. En las últimas décadas del s.XVIII, el sentimentalsmo prerromántico aparece en autores que se habían iniciado en el neoclasicismo. Ejemplo de ello es Jovellanos, con la obra El delincuente honrado.

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