El Sacrificio y la Oración: Fundamentos de la Relación con la Divinidad

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El Sacrificio: El Acto de Consagración

El término sacrificio significa literalmente "hacer algo sagrado", es decir, consagrarlo. Por medio del objeto o la persona sagrada se pretende realizar, expresar y fortalecer la relación de quien lo ofrece con la divinidad.

Tipos de Sacrificio

a. Ofrecimiento de dones

Es la primera y más elemental forma de sacrificio. Frecuentemente, esta forma de sacrificio aparece como un acto de intercambio de dones entre el hombre y la divinidad, basada en el principio expreso de “doy para que me des”. Este ofrecimiento de dones no se trata de un negocio que el hombre quiera realizar con la divinidad. Cualquiera que sea el objeto que se ofrece en él, el que sacrifica se ofrece a sí mismo. Podemos afirmar que el sacrificio como ofrecimiento de dones no es más que la expresión, a través de una realidad visible, del aspecto de entrega que comprende la actitud religiosa.

b. Sacrificio de expiación

El objeto de estos sacrificios es una víctima que va a ser destruida. La víctima sustituye a quien la sacrifica y a todo el pueblo que toma parte en el sacrificio.

c. Sacrificio de comunión

En este también se encuentran los elementos esenciales: un objeto en el que el sujeto religioso expresa su intención de relacionarse con lo divino. Pero en ella se manifiesta un nuevo aspecto de esta relación: la unión con la realidad divina como fin de esa relación y, además, se subraya el carácter comunitario de esta relación. Se distinguen dos ejemplos principales:

  • La comunidad come con la divinidad: se reserva una parte para ser ofrecida sacrificialmente y otra es consumida por el pueblo.
  • La comunión mística: lo ofrecido representa a la divinidad y es comido por todos los comensales.

La Oración: El Diálogo con lo Divino

La oración es el fenómeno originario de la vida religiosa. Es el acto primero en que se realiza la actitud religiosa. A través de ella, se establece una relación de comunicación entre la divinidad y el sujeto religioso, entre lo divino y lo humano.

En la oración se suplican bendiciones y favores materiales o espirituales; se reconoce que la divinidad es el soberano dispensador de esos dones y que es omnipotente y libre de otorgarlos. En todos los casos de oración, la actitud de fondo es la disponibilidad y la confianza.

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