Romanticismo y Realismo en la Pintura del Siglo XIX: Características, Autores y Obras Clave

Enviado por Programa Chuletas y clasificado en Griego

Escrito el en español con un tamaño de 3,07 KB

Romanticismo (pintura del siglo XIX)

El Romanticismo se caracteriza por la exaltación de lo pasional. Se rechaza la mesura, dejándose llevar por los arrebatos y triunfan los excesos. También hay exaltación de los principios de libertad y del patriotismo, una revalorización de lo medieval y el resurgir del arte gótico.

Delacroix, ya en su primera obra importante, La barca de Dante, rompe con lo académico y declara la guerra al clasicismo. Sus cuadros destacan por su colorido lleno de barroquismo, entre ellos La matanza de Quíos, en la que muestra su simpatía por los griegos en su lucha por la libertad y la independencia frente a la represión turca. La libertad guiando al pueblo, la serie de cuadros que pintó a su vuelta de África y sus pinturas de temática medieval y heroica son grandes obras.

Géricault, en su obra La balsa de la Medusa, mereció el calificativo de «cuadro de sala de disección». Es una obra de intencionalidad política, dramática y sombría, cuya coloración es intencionadamente sucia y cuyos escorzos refuerzan el tono violento de la misma. El oficial de coraceros y El coracero herido son testimonio de los cuadros de temática militar que tanto gustaban a los franceses.

Retratos, desnudos y paisajes componen la producción de este artista. Reynolds fue el retratista de moda de aristócratas, políticos, etc. Su estilo evolucionó después de su viaje a Flandes y Holanda: a la estética de su primera etapa, clasicista, minuciosa y preciosista, se añadirá otra más suelta y de colorido más rico.

Constable y Turner son los máximos exponentes del paisaje romántico inglés.


Realismo (pintura del siglo XIX)

Los pintores realistas usan la crítica como vía de expresión. Courbet es el máximo representante del Realismo. Desde sus primeras obras, incluso en su propio autorretrato, usa un lenguaje cotidiano, vulgar y hasta caricaturesco. Obras como Los picapedreros muestran su intención político-social. Sus Bañistas provocaron un rechazo violento e hipócrita por parte de la sociedad parisina, solo superado por sus Muchachas a orillas del Sena. Su pintura es de rico colorido, contrastado y de pincelada suelta.

Millet fue menos conocido que Courbet en su época, pero actualmente es más cotizado por los especialistas. Su obra representa un mundo campesino humilde y laborioso que muestra un profundo sentimiento religioso. Conjuga el paisaje con las figuras, como se evidencia en Las espigadoras, El Ángelus, etc.

Corot es el máximo representante del paisajismo francés; se interesa por renovar este género. Le atrae el carácter mutable de la naturaleza, lo que le lleva a repetir un mismo tema en distintas situaciones. Cultivó la pintura al aire libre con contrastes lumínicos, como en El Foro Romano o La catedral de Chartres, sin olvidar retratos como La mujer de azul y algún autorretrato.

Entradas relacionadas: