La Revolución del Conocimiento: De la Fe a la Razón en la Era Moderna
Enviado por Programa Chuletas y clasificado en Filosofía y ética
Escrito el en
español con un tamaño de 4,21 KB
El Período Gnoseológico: Transformaciones en la Comprensión del Conocimiento
Implicaciones de la Revolución Científica
El pensamiento moderno emerge en un claro enfrentamiento con la cultura religiosa medieval, provocando un cambio radical en la actitud ante la realidad y en la forma de comprender la relación del ser humano con ella.
La primera manifestación de esta crítica se dio durante el Renacimiento, período en el que floreció el movimiento cultural conocido como Humanismo. Los pensadores humanistas, al recuperar la obra de los autores clásicos, reemplazaron el geocentrismo por una visión antropocéntrica y naturalista de la realidad. El ser humano, ahora protagonista de su propio destino, se convirtió en el eje central de las investigaciones. Este proceso marcó el inicio del largo camino hacia la independencia de la razón frente a cualquier autoridad externa, como la fe o la tradición.
La Revolución Científica supuso la ruptura definitiva con la cosmovisión greco-medieval. La nueva ciencia presentó una imagen del universo radicalmente opuesta a la medieval, basándose en la revalorización de pensadores griegos como Pitágoras, Arquímedes y Euclides.
La ciencia renacentista aspiraba a formular, mediante leyes matemáticas, aquello que la razón consideraba real, incluso si los sentidos ofrecían una percepción contraria.
A esta problemática se sumó el hecho de que la nueva concepción de la ciencia inició el camino de la separación entre filosofía y ciencia, entidades que habían permanecido indisolublemente unidas desde la antigüedad griega. Esto planteó un nuevo interrogante para los pensadores modernos: ¿puede la filosofía ser ciencia? Y, en caso negativo, ¿cuál será su nuevo lugar y función?
La Modernidad y la Búsqueda del Método
Las ideas y actitudes gestadas por el pensamiento científico y filosófico renacentista minaron la confianza absoluta en las capacidades del conocimiento humano para responder a las grandes cuestiones sobre la realidad. La simplicidad de los cálculos matemáticos de Copérnico, por ejemplo, comenzó a cuestionar las verdades establecidas.
Por esta razón, la filosofía se alejó de la investigación directa sobre la realidad en sí misma para centrarse en el análisis crítico de los modos de acceder a ella. Esta etapa se caracteriza por la definitiva autonomía de la razón respecto a la fe religiosa y por la búsqueda de un método que permitiera a la filosofía progresar de manera similar a como lo había hecho la ciencia. Las principales corrientes de pensamiento que surgieron en respuesta a esta necesidad fueron:
A) El Racionalismo de Descartes
René Descartes, iniciador de la Modernidad, defendió una confianza total en las posibilidades de la razón, al tiempo que mostraba un cierto desprecio por la información proveniente de los sentidos. Basándose en una serie de ideas innatas y adoptando la deducción matemática como modelo, Descartes postuló que la razón, por sí sola y sin recurrir a la experiencia, podía descubrir la totalidad de la realidad. Sin embargo, este exceso de confianza condujo a una actitud dogmática.
B) El Empirismo Inglés
En contraposición al racionalismo, el empirismo afirmó que el origen y el valor del conocimiento dependen de los datos de la experiencia, percibidos a través de las sensaciones. La razón, según esta corriente, solo puede operar con la información que le proporcionan los sentidos. No obstante, al ser estos limitados y subjetivos, el empirismo tendió a desembocar en el escepticismo.
C) El Idealismo Trascendental de Kant
Immanuel Kant superó las posturas anteriores al ofrecer una explicación más completa del conocimiento. Su conclusión fundamental fue que no conocemos las cosas en sí mismas (noúmeno), sino tal como se nos presentan, es decir, determinadas y condicionadas por las estructuras de nuestra propia mente (fenómeno).