La Resurrección de Jesús: Fundamentos de la Fidelidad Divina y el Sentido Humano
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Jesús tenía razón
Existen cuatro puntos fundamentales que pueden servir de exégesis para la comprensión de este enunciado:
Dios es fiel
Al decir que “Jesús ha resucitado”, estamos afirmando que Dios es resucitador de muertos. Sabemos que Jesús va a la muerte porque asume el compromiso que Dios, su Padre, le pide. Jesús va a la muerte porque es fiel a la voluntad del Padre; asume el riesgo, sabe a lo que se expone y, sabiéndolo, no da un paso atrás. Por tanto, Jesús es fiel a Dios.
Esto nos lleva a preguntarnos: ¿Y Dios es fiel a Jesús, al hombre justo? Al decir que “Jesús ha resucitado” estamos respondiendo que sí, que no hay nadie más fiel que Dios. Desde un punto de vista bíblico, el hombre es inmortal, no tanto por su naturaleza, sino porque la fidelidad de Dios no puede permitir que quien le ha sido fiel experimente la corrupción. Estamos haciendo, en el fondo, una teodicea, una justificación de Dios: ¿Cómo es posible que un Dios bueno permita la muerte del inocente? Es posible porque al inocente que muere, Dios lo recupera en una vida gloriosa junto a Sí.
Jesús vive
Al decir que “Jesús ha resucitado” estamos pronunciando también una palabra sobre el hombre de Jesús de Nazaret. Esa palabra es que este hombre vive, no ha acabado, no está muerto. Vive en todo lo que es y lo que fue. Jesús está vivo para nunca más morir, está vivo en el Ser de Dios. La fe de la Iglesia, al confesar la resurrección de la carne, mantiene que seremos nosotros mismos los que estaremos en la vida de Dios igual que Jesús; no una parte de nosotros, sino todo nuestro ser.
Jesús tenía razón
Por tanto, decir que “Jesús ha resucitado” significa que Jesús tenía razón. Esto implica que:
- Dios es como Jesús reveló que era.
- Los hombres debemos relacionarnos con Dios como Jesús enseñó.
- Debemos relacionarnos entre nosotros como Jesús se relacionó con los demás, entregando su vida por los que amaba.
- El culto a Dios ha de ser en espíritu y en verdad, tal como Jesús pretendió.
El sentido de la vida está en ser como Jesús
Afirmar que Jesús tenía razón también significa que Jesús es el modelo de hombre como Dios quiere que sea. Ser hombre es ser como Jesús. Así hay que relacionarse con Dios y con los otros. Eso es ser creyente, eso es ser hombre y, por tanto, el sentido de nuestra vida y de nuestra historia es hacerlo realidad.