El Registro Lingüístico Vulgar y las Variedades Sociales del Español
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El Registro Lingüístico Vulgar
En este registro, generalmente llamado vulgar, se producen frecuentes transgresiones de la norma. Estas transgresiones son conocidas con el nombre de vulgarismos, que, en ocasiones y de manera voluntaria por parte del hablante, pasan al nivel medio. Entre los vulgarismos más usuales encontramos los siguientes fenómenos:
- Prótesis: amoto.
- Ultracorrecciones: Bilbado.
- Síncopa: na [por nada].
- Cambio de B y G o viceversa: agüelo, abuja…
- Reducción de grupos consonánticos: diretor.
- Vicios de acentuación: reúma.
- Alteraciones vocálicas por confusión de prefijos: dispertar.
- Alteración de hiatos: cuete.
- Alteraciones de géneros: cuala, la reuma.
- Imperativos o perfectos simples con –s analógica (paragoge): oyes, dijistes…
- Alteraciones en el orden de los pronombres (Solecismo): me se ha caído…
- Laísmo, leísmo, loísmo.
- Dequeísmo: dijo de que vinieras.
- Formas verbales arcaizantes: truje, semos.
- Partículas arcaizantes: enantes, cuantimás.
- Formación de términos hipocorísticos: La Pelos.
- Abundancia de léxico grosero o blasfemo que intenta suplir las carencias expresivas del hablante.
En este nivel vulgar suelen darse unas características generales que se pueden resumir en tres:
- La subjetividad del hablante, según la cual los elementos de la frase suelen estar desorganizados, suele haber un uso indiscriminado de pleonasmos, intensificaciones, comparaciones exageradas y abundancia de diminutivos.
- La economía de medios lingüísticos, por la que aparecen muchas frases inacabadas (oraciones suspendidas), elipsis, ausencia de precisión léxica, frases cortas, anacolutos, muletillas, etc.
- La apelación al oyente: oye, tú; mujer, qué pena...
Otras Variedades Sociales y Factores de Diversificación
El estudio sistemático y empírico de la sociolingüística ha demostrado que la lengua y el entorno social se condicionan mutuamente. Así, la diversidad viene determinada por causas sociales y culturales de carácter extralingüístico. Desde este punto de vista, las variedades sociales más relevantes son las siguientes:
El Hábitat o Entorno
Esta circunstancia establece diferencias esenciales entre la lengua rural (más relajada en la entonación, menos cuidada en la pronunciación y más conservadora en el léxico), la urbana (lógicamente presenta rasgos opuestos a los enumerados en la rural) o la de los inmigrantes. Estos, cuando proceden de una misma zona lingüística, se suelen agrupar en grandes centros urbanos, manteniendo sus rasgos si no logran integrarse en la población autóctona.
La Edad
Así, los jóvenes, para distinguirse generacionalmente de los mayores, emplean un lenguaje más renovador que se basa fundamentalmente en el léxico.
El Sexo
No es esta circunstancia concreta la que determinaba que años atrás hubiera diferencias expresivas entre hombres y mujeres, sino la educación, la profesión, las formas de vida, los estereotipos sociales de tipo sexista, etc. Hoy esa oposición se va anulando progresivamente y a pasos agigantados.
La Profesión
Los diferentes registros utilizados por los distintos profesionales de diversas materias contribuyen a diferenciar el uso de la lengua, sobre todo, en el nivel léxico-semántico. Los hablantes que cultivan distintas ciencias o técnicas y pertenecen a diversas profesiones emplean variedades lingüísticas denominadas jergas profesionales para comunicarse entre ellos. En sus formas de comunicación predominan, sobre todo, los tecnicismos.
Jergas Especiales o Argot
En ocasiones, estos grupos pueden generar formas singulares del habla que contribuyen a dar cohesión al grupo y a que puedan ser identificados como pertenecientes al mismo. Impermeabilizan su código hasta tal punto que el significado de sus expresiones permanece celosamente escondido en el seno colectivo de sus usuarios; este último es el caso del habla de los delincuentes y demás marginados sociales. A estas hablas se les denomina jergas especiales o argot, las cuales sirven para robustecer la cohesión entre los miembros de dichos grupos empleando una serie de términos que los demás no entienden ni comparten.