Protocolos de Actuación ante Urgencias Cardiovasculares y Dolor Torácico
Enviado por Chuletator online y clasificado en Medicina y Salud
Escrito el en
español con un tamaño de 6,94 KB
1. Valoración inicial de un SCA
Para el diagnóstico, es fundamental seguir los pasos establecidos para la valoración del dolor torácico:
- Anamnesis: La persona describirá un dolor isquémico y sus síntomas asociados. En mujeres, personas de edad avanzada, pacientes con diabetes o insuficiencia renal, el dolor torácico puede ser leve o inexistente, predominando la falta de aire, náuseas, vómitos y dolor de espalda o mandíbula.
- Exploración física: Encaminada a determinar la situación general y hemodinámica, evaluar el estado cardiorrespiratorio y descartar complicaciones asociadas. Se deben tomar las constantes vitales.
- Electrocardiograma (ECG): Mostrará alteraciones y proporcionará información clave sobre la evolución del cuadro.
2. Actuación ante un SCA
- Mantener a la persona monitorizada y en reposo absoluto.
- Asegurar el acceso a un desfibrilador y medidas de soporte vital.
- Tomar las constantes vitales: frecuencia respiratoria (FR), frecuencia cardiaca (FC), tensión arterial (TA) y saturación de oxígeno (SatO₂).
- Canalizar una o dos vías endovenosas.
- Si hay signos de insuficiencia cardiaca o el dolor persiste, aplicar oxigenoterapia para conseguir una SatO₂ del 95% o más.
- Administrar la medicación necesaria:
- Ácido acetilsalicílico (AAS) 250 mg por vía oral.
- Nitroglicerina, si no existen contraindicaciones.
- Medicamentos para el tratamiento sintomático o específico.
- Realizar un ECG de 12 derivaciones lo más precozmente posible.
3. Las arritmias
Las arritmias son alteraciones del ritmo cardiaco debidas a una anomalía en la formación o conducción del impulso eléctrico.
Tipos de arritmias
- Bradiarritmias: Ritmo inferior a 60 latidos por minuto. Pueden cursar de forma asintomática, aunque pueden presentar mareo, debilidad y, en algunos casos, disnea, hipotensión, síncope y paro cardiorrespiratorio.
- Taquiarritmias: Ritmo superior a 100 latidos por minuto. Pueden ser asintomáticas o causar inestabilidad hemodinámica e incluso parada cardiorrespiratoria.
4. Los síncopes
El síncope es una pérdida brusca, completa y transitoria de consciencia asociada a una pérdida de tono muscular, debida a una disminución aguda del flujo sanguíneo cerebral y una alteración del metabolismo neuronal.
Tipos de síncope según su causa
- Neurocardiogénico, vasovagal o reflejo: Se debe a una estimulación del nervio vago que ocasiona reducción de la frecuencia cardiaca y vasodilatación.
- Hipotensión ortostática: Se produce al levantarse rápidamente tras estar sentado o tumbado.
- Cardiogénico: Se debe a alguna patología cardiaca subyacente.
- Neurológico: Se debe a una alteración del sistema nervioso, como un ictus.
- Psiquiátrico: Relacionado con trastornos de ansiedad, ataques de pánico y depresión mayor.
Tipos de síncope según su gravedad
- Síncope benigno: Se produce en personas jóvenes o adultas. Suele ocurrir estando de pie y va precedido de hipotensión e hiperventilación. La pérdida de consciencia es inferior a 20 segundos y hay recuperación total sin confusión mental.
- Síncope maligno: Se produce en personas mayores con antecedentes familiares de muerte súbita o cardiopatía. La pérdida de consciencia suele durar más de 20 segundos y requiere ingreso hospitalario.
5. Diferencia entre urgencia y emergencia hipertensiva
- Urgencia hipertensiva: Elevación de la tensión arterial de forma asintomática o con síntomas inespecíficos y sin afectación de órganos. No existe riesgo vital inmediato y la TA debe reducirse en unas horas.
- Emergencia hipertensiva: Elevación de la tensión arterial acompañada de alteraciones orgánicas graves, principalmente a nivel cardiaco, cerebral o renal. Existe riesgo vital inmediato, requiere tratamiento específico por vía parenteral y traslado hospitalario.
6. Diagnóstico diferencial del dolor torácico
- Pericarditis aguda: Dolor punzante; desencadenado por respiración/tos; aliviado al sentarse e inclinarse hacia delante; radiación a cuello/hombros/espalda; ECG alterado; fiebre presente; roce pericárdico y catarro previo.
- Síndrome Coronario Agudo (SCA): Dolor opresivo y retroesternal; desencadenado por esfuerzo/frío/comidas copiosas; aliviado por reposo y nitroglicerina; radiación a brazo izquierdo/cuello/mandíbula; ECG alterado; sin fiebre; presencia de vegetatismo.
- Angina de pecho: Dolor opresivo; desencadenado por esfuerzo/emoción/frío; aliviado por reposo o nitroglicerina; radiación a brazo izquierdo/mandíbula; ECG normal o transitorio; sin fiebre.
- Infarto agudo de miocardio: Dolor opresivo intenso y prolongado; desencadenado por reposo o esfuerzo; no cede; radiación a brazo izquierdo/mandíbula/espalda; ECG alterado; posible fiebre tardía; sudoración y náuseas.
- Disección aórtica: Dolor desgarrador e intenso; inicio brusco; no cede; radiación a espalda/cuello; ECG sin cambios específicos; sin fiebre; posible HTA y síncope.
- Embolismo pulmonar: Dolor pleurítico (punzante); desencadenado por respiración/tos; no cede; radiación variable; ECG con taquicardia; sin fiebre; disnea súbita y TVP.
- Dolor pleurítico (neumonía/pleuritis): Dolor punzante; desencadenado por respiración/tos; aliviado en decúbito sobre el lado afectado; radiación a cuello/hombros; ECG normal; fiebre frecuente; tos y expectoración.
- Origen esofágico (ERGE/espasmo): Dolor urente u opresivo; desencadenado por ingesta de alimentos; aliviado por antiácidos; radiación retroesternal similar a coronario; ECG normal; sin fiebre; disfagia y pirosis.
- Origen musculoesquelético: Dolor localizado y punzante; desencadenado por movimientos/palpación; aliviado por reposo; sin radiación; ECG normal; sin fiebre; reproducible a la palpación.
- Origen psicógeno: Dolor punzante u opresivo variable; desencadenado por estrés/ansiedad; aliviado por distracción/respiración; sin radiación típica; ECG normal; sin fiebre; ansiedad y disnea subjetiva.
Consideraciones previas sobre el dolor torácico
- El dolor torácico puede deberse a una disfunción de varios órganos.
- El dolor se puede irradiar desde su foco de origen hacia otras zonas del organismo.
- No hay una relación directa entre la intensidad del dolor y la gravedad del estado.