Protocolo Profesional para la Evaluación y Diagnóstico de Daños en Carrocería
Enviado por Chuletator online y clasificado en Otras lenguas extranjeras
Escrito el en
español con un tamaño de 2,74 KB
1. Recepción del vehículo
Si el golpe es pequeño, se puede optar por realizar un trabajo de tiro directo con L, sin equipos de medición montados. Si el golpe es importante, será necesario utilizar bancada con medidor.
2. Diagnóstico: Inspección visual y táctil
La inspección visual de los daños más visibles permite diagnosticar la existencia de daños estructurales mediante signos externos en la carrocería.
- Evaluación general: Primero, alejémonos un poco del vehículo fijándonos en el estado general de la carrocería. Observar a contraluz los bordes de las aletas, las posibles aguas del techo y del capó, así como las zonas donde se encuentre la pintura saltada.
- Inspección detallada: Ahora, de cerca, centramos la inspección en la detección de diferentes señales:
Pliegues y arrugas
Pasar la mano por los largueros en busca de pliegues o abolladuras. Si se detectan, bajar el vehículo y retirar las alfombrillas del habitáculo y maletero para realizar una inspección visual profunda de la zona.
Holguras y desajustes entre paneles
La inspección de holguras consiste en cuantificar la desviación y valorar su regularidad, observando las líneas entre elementos fijos y elementos amovibles.
Pintura saltada o selladores cuarteados
La existencia de pintura saltada en algún punto de la carrocería o selladores cuarteados delata daños serios que pueden afectar a elementos estructurales.
Desplazamiento de elementos mecánicos
Este desplazamiento se reconoce fijándose en las zonas que presenten cierto brillo donde se situaban sus anclajes.
3. Controles iniciales de medición
Antes de llevar el vehículo a la bancada, se debe realizar:
- Control de la geometría del tren delantero.
- Control de la geometría del tren trasero.
- Comprobación del estado de los bajos del vehículo en las tres zonas (delantera, central y trasera).
- Comprobación del estado de los huecos del vehículo.
El control de la geometría de las ruedas, que se realiza con el goniómetro o con un alineador, sirve para diagnosticar si hay alguna pieza deformada en el sistema de suspensión o si está afectado el apoyo de la torreta del amortiguador. La comprobación de los bajos y de los huecos del vehículo, realizada con el compás de varas o las galgas de nivel, facilita el descubrimiento de cualquier tipo de deformación tridimensional existente.