El Propósito de la Vida: Encontrando la Felicidad en el Amor y la Verdad
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El sentido de nuestras vidas
El sentido de nuestras vidas es buscar, como meta suprema, comprender que la verdadera felicidad la encontramos en el amor, el bien y la verdad.
La naturaleza del mal
Según las Escrituras, un demonio es un ángel que cayó del cielo; fue creado bueno, pero por envidia de Dios se opuso a Él, convirtiéndose en un ser maligno.
Identidad y misión de Jesús
Los demonios conocen la identidad y misión de Jesús: lo llaman por su nombre y saben que es el Hijo de Dios, pero no creen en Él y tratan de confundir a la gente para que no lo conozcan ni lo amen.
Jesús es el Hijo de Dios, enviado por el Padre para:
- Salvar a los hombres del pecado.
- Darles una nueva vida para que sean felices.
- Salvarnos del mal y de la muerte.
La verdadera felicidad
Las Bienaventuranzas nos enseñan que la verdadera felicidad no la vamos a encontrar en las riquezas, ni en el poder, ni en la fama, sino solo en Dios, que es la fuente de todo bien.
El bien común
Conforme a la naturaleza social del hombre, el bien de cada uno está necesariamente relacionado con el bien común. Por bien común es preciso entender el conjunto de aquellas condiciones de vida social que permiten a los grupos y a cada uno de sus miembros conseguir más plenamente la felicidad. El bien común comporta tres elementos:
- El respeto de la persona.
- El bienestar social y el desarrollo del grupo.
- La paz para todos.
¿Qué significa que fuimos hechos para ser felices?
Significa que Dios nos creó a su imagen y semejanza. Nos creó por amor para amar, haciéndonos partícipes de su misma vida: el amor. Estamos en el mundo para conocer a Dios, servirlo y amarlo, y así comenzar a vivir el cielo en la tierra. En esto encontraremos la verdadera felicidad.
El deseo de Jesús por nuestra felicidad
Jesús nos quiere felices; Él sale a nuestro encuentro porque desea vernos libres de todo lo que nos impida sonreír y sentir alegría. Quiere sacar de nosotros aquellas cosas que nos lastiman, que nos hieren y no nos dejan ser felices.