Las Tres Proposiciones Clave de Hargreaves sobre Culturas de Trabajo Docente y Calidad Educativa
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Explicación de las Tres Proposiciones Fundamentales de Hargreaves (1995) sobre las Culturas de Trabajo
En su influyente artículo, Andy Hargreaves defiende la existencia de relaciones muy directas entre la calidad del aprendizaje y las condiciones de la enseñanza. Los alumnos son quienes sufren las consecuencias directas de esta calidad, ya que de ella dependerá su desarrollo tanto académico como personal. Dentro de las condiciones de la enseñanza, podemos señalar numerosos factores influyentes, tales como el agrado de los profesores, su motivación, el estado del centro, sus recursos, etc.
Hargreaves establece tres proposiciones fundamentales relacionadas con las culturas de trabajo docente:
1. La calidad del aprendizaje depende de la calidad de vida de trabajo de los docentes
Para que las escuelas sean lugares óptimos en los que los alumnos prosperen, es imprescindible que los maestros también lo estén. Esto subraya la necesidad de:
- Mejorar las condiciones laborales del profesorado.
- Fomentar un ambiente de trabajo positivo y de apoyo mutuo.
2. Los maestros son la clave del cambio educativo
Si el maestro no comprende o no acepta el cambio propuesto, este no logrará implantarse eficazmente. Para mejorar la calidad de nuestras escuelas, es vital que los maestros participen activamente en el proceso de cambio.
La Participación y la Oposición al Cambio
Esto no implica que los maestros estén inherentemente desinteresados en la mejora; de hecho, los docentes modifican su práctica constantemente.
Normalmente, conseguir que los maestros ejecuten directrices impuestas por agentes externos puede generar problemas. De ahí nace la oposición a ciertos tipos de cambios, ya que las órdenes propuestas desde fuera a menudo carecen de sentido en un contexto específico.
En general, el problema del profesorado no reside en el cambio en sí mismo, sino en:
- La naturaleza del cambio: cómo se concibe y se presenta.
- La participación: si los maestros son incluidos en su diseño.
- El control: hasta qué punto pueden influir en su implementación.
3. El cambio es obligatorio, el perfeccionamiento es optativo
Hargreaves argumenta que el cambio no es intrínsecamente bueno, malo o neutral; puede ser las tres cosas a la vez o ninguna. En la actualidad, el cambio es inevitable. Observamos cómo se transforman constantemente nuestra forma de comunicarnos, de producir y de desarrollar nuestras relaciones personales.
Demandas Crecientes y Sobrecarga Docente
Estos cambios constantes exigen a nuestros maestros y escuelas:
- Mayores responsabilidades.
- Niveles de exigencia más elevados.
- Una base de conocimientos más amplia que impartir.
- Atención a alumnos culturalmente más diversos.
- Incremento general del trabajo.
Los docentes suelen asumir todas estas responsabilidades como un trabajo extra a sus compromisos previos. El resultado frecuente es la sobrecarga, el abandono de la profesión y, paradójicamente, la disminución de la calidad en lugar de su aumento.
Las estructuras fundamentales de las clases, los materiales y la toma de decisiones son áreas para las que los docentes y las escuelas a menudo no están preparados para transformar. Es el momento de que cambien las reglas de la enseñanza y del trabajo docente.
Conclusión y Necesidades Estructurales
Por lo tanto, es necesario que los maestros cuenten con mejores centros de trabajo que les hagan sentirse más capacitados para enseñar mejor a los alumnos. También es fundamental conseguir que los docentes participen más en el cambio y en la toma de decisiones que trascienden el aula.
En definitiva, las escuelas deben convertirse en centros de trabajo diferentes. Los dirigentes educativos tienen la obligación de aprender a compartir el poder y las decisiones con la comunidad educativa para poder crear escuelas verdaderamente de calidad.
Los centros de trabajo de los maestros, las pautas de profesionalidad docente y el carácter de la dirección de la enseñanza se conjugan y expresan a través de las relaciones e interacciones humanas que dan lugar a la cultura del trabajo docente.