Procesos Clave del Siglo XIX: Unificación Alemana, Revoluciones de 1848 y Comuna de París

Enviado por Programa Chuletas y clasificado en Historia

Escrito el en español con un tamaño de 3,91 KB

Unificación de Alemania

El sentimiento nacionalista alemán estuvo estrechamente relacionado con el rechazo a la ocupación extranjera por parte de las tropas napoleónicas. Dos de los pensadores más importantes vinculados al Romanticismo fueron Herder y Fichte.

  • Herder introdujo el concepto de Volkgeist (espíritu del pueblo), fundamental para definir la nación alemana.
  • Fichte reivindicó las fronteras lingüísticas, argumentando que todos los territorios donde se hablaba alemán debían considerarse parte de Alemania.

Fases de la Unificación de Alemania

Los ducados de Schleswig y Holstein estaban bajo soberanía danesa desde el Congreso de Viena. Tras la muerte sin descendencia del rey de Dinamarca, Federico VII, la Confederación Germánica reivindicó estos ducados. Sin embargo, Prusia se opuso a la acción confederal y se alió con Austria para enfrentarse a Dinamarca en 1864. El conflicto finalizó con la administración de Schleswig por Prusia y la de Holstein por Austria.

En 1866, Prusia se enfrentó a Austria en la Guerra Austro-Prusiana. Prusia buscaba mermar la hegemonía austriaca dentro de la Confederación Germánica como paso previo para liderar la unificación bajo su égida.

La Comuna de París (1871)

La Comuna de París de 1871 fue, sin duda, uno de los mayores acontecimientos revolucionarios de la historia. Por primera vez, el proletariado fue capaz de derribar el poder establecido, formar sus propios órganos de gobierno y reemplazar al Estado monárquico-burgués capitalista. Este hecho nunca fue perdonado por las élites burguesas y capitalistas, quienes vieron en la Comuna una amenaza directa a sus privilegios económicos y sociales.

Las Revoluciones de 1848

La oleada revolucionaria de 1848, conocida como la "Primavera de los Pueblos", sacudió a gran parte de Europa.

Francia

Gobernaba Luis Felipe de Orleans, cuya popularidad disminuía a medida que sus políticas se volvían más autoritarias. La prohibición de un banquete republicano programado en los Campos Elíseos el 22 de febrero de 1848 provocó el inicio de la revuelta. La magnitud del levantamiento forzó la abdicación del rey, dando lugar a la proclamación de la Segunda República y la convocatoria de elecciones. La victoria fue para el conservador Luis Napoleón Bonaparte (sobrino de Napoleón I), quien, tras ser elegido presidente, dio un golpe de Estado en 1851 y posteriormente estableció el Segundo Imperio, que duró hasta 1870.

Austria

La revuelta en Viena provocó la caída y destitución del influyente canciller Metternich. Como consecuencia, se instauró una monarquía parlamentaria y constitucional bajo el emperador Francisco José I, aunque el absolutismo sería restaurado posteriormente.

Prusia, Hannover y Baviera

En diversos estados alemanes, como Prusia, Hannover y Baviera, también tuvieron lugar revueltas liberales y nacionalistas. Aunque en la mayoría se restableció el orden conservador, en Prusia el movimiento liberal consiguió algunas concesiones iniciales, como la promesa de una constitución.

Italia

Hubo revueltas en varios estados italianos, incluyendo el Reino de Piamonte-Cerdeña, Nápoles y los Estados Pontificios. La mayoría fracasaron ante la represión austriaca o interna. Sin embargo, en Piamonte, el rey Carlos Alberto mantuvo un régimen constitucional conservador (el Estatuto Albertino), convirtiendo al reino en el referente del futuro movimiento de unificación italiana.

Entradas relacionadas: