Problemas Quirúrgicos Más Frecuentes en Pediatría: Dolor, Apendicitis, Amigdalectomía, Adenoidectomía, Miringotomía e Invaginación
PROBLEMAS QUIRÚRGICOS MÁS FRECUENTES EN PEDIATRÍA:
El dolor en la infancia afecta su forma de vida y le provoca una serie de emociones y conductas; es una experiencia sensitiva y emocional.
Fisiopatología del dolor
Se trata de la transducción y transmisión, la percepción y la modulación.
Dolores más frecuentes en el niño
El dolor puede clasificarse, según su duración, en agudo y crónico. El dolor agudo puede prolongarse desde unos días hasta varias semanas, siendo inferior a 6 meses. Las medidas para disminuir el dolor agudo comprenden terapias farmacológicas y no farmacológicas. El dolor crónico es un dolor persistente, de causa orgánica, con una duración superior a los 6 meses.
Métodos de valoración del dolor infantil
- Conductuales: procede observar especialmente el llanto, los movimientos corporales y la expresión facial.
- Fisiológicos: se pueden estudiar las respuestas del organismo ante la sensación dolorosa, que pueden ser muy similares a las desencadenadas por situaciones de estrés. Los principales parámetros estudiados son la frecuencia cardíaca, la PO2 transcutánea, la frecuencia respiratoria y la presión arterial.
- Autovaloración: cuantifica el dolor a partir de la expresión del propio niño.
1.1 Escala numérica
Para mayores de 7 años. Consiste en un segmento dividido en unidades, cuyos extremos corresponden a"ausencia de dolo" y"5, 10 o 10".
1.2 Escala de caras (o de Wong y Baker)
Seis caras alineadas muestran diferentes expresiones: la más sonriente (ausencia de dolor) hasta una que llora (grado máximo de dolor).
1.3 Escala de colores (o de Eland)
Figura infantil de frente y de espalda; cada zona se asocia a uno de 8 colores, siendo el rojo y el negro los que indican el máximo dolor. Permite una valoración detallada tanto de la localización como de la intensidad del dolor. Se utiliza alrededor de los 4 años. No sirve para niños daltónicos.
1.4 Escala de Ouxer
Con valores numéricos y otra con 6 fotografías de caras. Edad: 3 años.
1.5 Escala gráfico-verbal
Para adolescentes, que manejan el lenguaje con toda su complejidad.
1.6 Escala de malestar infantil de Liverpool
Consta de 8 variables conductuales, cada una de ellas puntuada de 0 a 5.
1.7 CRIES
Variables fisiológicas y conductuales asociadas al dolor neonatal.
1.8 Perfil del dolor en los niños prematuros
Consta de 7 indicadores: 2 fisiológicos y 2 que pueden alterar la respuesta al dolor.
Entrevista
Pueden evaluarse muchas dimensiones del dolor. Al abordar una entrevista con los padres, los aspectos que no deben descuidarse son los siguientes: experiencias dolorosas anteriores, lenguaje que utilizan los padres para referirse al dolor, manifestaciones de dolor, avisar al personal de enfermería cuando el niño muestre síntomas de dolor, comunicar a los padres la importancia de permanecer con el niño durante los procedimientos para que se reduzca su nivel de ansiedad y, como consecuencia, el dolor.
Entrevista con niños capaces de comunicarse
Conseguir confianza, proporcionar información, conocer experiencias previas de dolor, ofrecer sinceridad, no engañar, transmitir seguridad, ofrecer contacto físico y tener paciencia.
Cuidados de enfermería del niño y la familia
Valoración del carácter del dolor, forma de expresarlo y actitud que presenta la familia ante el dolor.
A partir de esta valoración, las intervenciones son las siguientes:
- Averiguar cuál es la causa del dolor.
- Fomentar la comunicación.
- Utilizar escalas de valoración del dolor.
- Preparar al niño con anterioridad, en caso de que deba ser sometido a un procedimiento doloroso.
- Establecer la pauta de analgésicos prescrita y evaluar la respuesta al fármaco.
- Utilizar técnicas no farmacológicas.
- Ayudar al niño a adoptar una postura cómoda.
Dolor abdominal agudo
Existen 2 tipos de fibras nerviosas que producen estímulo doloroso en la zona abdominal: las fibras nerviosas A, que transmiten el dolor agudo localizado en la piel y en el músculo, y las fibras nerviosas C, que transmiten un dolor difuso localizado en el peritoneo, las vísceras y el músculo.
En edad preescolar y escolar
Sufren a menudo alteraciones como la peritonitis primaria o infecciones de vías respiratorias.
Apendicitis
Es el proceso quirúrgico más frecuente. Consiste en la inflamación del apéndice vermiforme, situado en el extremo distal del ciego.
Manifestaciones
Síntomas: dolor abdominal, vómitos (inicialmente escasos), fiebre y anorexia.
Evaluación diagnóstica
La valoración física revela, a la palpación, dolor de defensa localizado y sensibilidad de rebote.
Valoración y cuidados
El objetivo de la atención de enfermería al niño con apendicitis es la preparación tanto del niño como de su familia para la intervención quirúrgica. Se canaliza una vía venosa, se controlan constantes, se realiza higiene total y se interrumpe la ingesta oral.
Se debe evitar los laxantes y los enemas, y también se debe aliviar el dolor. Los signos de alarma en las consultas posteriores a una intervención quirúrgica de apendicitis son la secreción purulenta de la herida.
El niño ante una cirugía
La preparación física y psicológica del niño que va a ser sometido a una intervención quirúrgica tiene como objetivo obtener la máxima información del niño y de su familia para llevar a cabo las estrategias adecuadas.
Aspectos más observados
Miedo, ansiedad y angustia.
Preparación preoperatoria del niño quirúrgico
Historia clínica completa, pruebas exploratorias y complementarias, actividades terapéuticas y cuidados.
Intervenciones de enfermería con el niño y la familia
- Detectar la ansiedad y aliviar la tensión del niño y de su familia.
- Comprobar la coloración de la piel y reconocer los hábitos higiénicos.
- Verificar si los dientes se mueven.
- Evaluar la eliminación intestinal y urinaria.
- Evaluar las constantes vitales.
- Canalizar una vía para perfundir líquidos.
- La terapia antibiótica pretende disminuir el riesgo de infección durante la intervención.
- En las intervenciones urgentes debe tenerse en cuenta la última ingesta de alimento.
- Favorecer la permanencia de los padres con el niño.
- Comprobar la identidad del niño.
- Disponer del consentimiento informado de los padres.
- Mantener a la familia informada sobre los progresos del niño.
- Procurar que el tiempo de hospitalización sea el menor posible.
Cuidados postoperatorios
Vigilar la permeabilidad de las vías aéreas, el nivel de conciencia y las constantes vitales; valorar la eliminación intestinal y urinaria; evaluar el dolor; baño, higiene y cuidado de la piel; movilización; disminuir el riesgo de infección; y cubrir los requerimientos nutritivos.
Amigdalectomía
La indicación más frecuente sobre su extirpación es la infección recurrente y el aumento de su volumen, que se manifiesta entre los 4 y 5 años. Otras indicaciones son: varios episodios de amigdalitis (de 3 a 5 por año, durante al menos 1 año), infección amigdalar severa con una respuesta insuficiente a la terapia antibiótica, absceso periamigdalino, faringitis diftérica, obstrucción del flujo aéreo, amigdalitis estreptocócica de repetición y sospecha de malignidad, así como pruebas reumáticas positivas.
Cuidados postoperatorios
- Evitar toser en los primeros días.
- Evitar la limpieza enérgica de la boca y la deglución de heces sanguinolentas.
- El dolor es sensible y se irradia al oído.
- Dieta de los primeros días: agua azucarada en pequeños sorbos para limpiar los mucos y los restos hemáticos de la garganta.
- Al 2.º o 3.er día puede recibir alimentos blandos como caldos, sopas y purés.
Adenoidectomía
Son acúmulos de tejido linfático situados en la zona de transición de la nariz a la garganta. No son visibles, pero cuando se hipertrofian presentan las siguientes manifestaciones: dificultad para el paso del aire a través de la nariz, el habla se escucha como si la nariz estuviese obstruida, la respiración se hace ruidosa, ronquido durante el sueño, pausas de apnea, catarros nasales, tos nocturna y, con frecuencia, otitis y otras veces agudas.
Miringotomía
Con o sin colocación de tubo de ventilación, es la operación más frecuente realizada en el oído. Suele realizarse por cuadros de otitis media aguda recurrente u otitis media con efusión. Es segura y efectiva.
Mientras el tubo esté en el oído, deben asumirse cuidados para evitar la entrada de agua, sobre todo el agua del baño. La mejoría de la audición suele ser inmediata a la expulsión del líquido desde el oído. El frasco en la mejoría de la audición inicia la existencia de un segundo problema localizado en el oído medio o en el oído interno.
Invaginación intestinal
Consiste en la introducción de una porción del tubo digestivo dentro del segmento intestinal distal. Tiene lugar entre los 6 y los 24 meses. Se manifiesta con un dolor abdominal agudo. Es una de las causas más frecuentes de obstrucción intestinal en niños menores de 1 año, con mayor incidencia en el sexo masculino.
Evaluación y cuidados
Se valoran: edad, constantes vitales, temperamento, aspecto general, tipo de llanto, carácter del dolor y su relación con el movimiento o con la administración de alimento, así como la frecuencia del dolor y su duración. Además, la eliminación digestiva (vómitos, diarreas, retención del alimento), el tipo de eliminación urinaria y las alteraciones padecidas en los últimos días.
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