La Primera Guerra Mundial: Colapso Social y Fin de la Unión Sagrada
Enviado por Comunidad Xuletas y clasificado en Historia
Escrito el en
español con un tamaño de 3,82 KB
La Unión Sagrada
Al estallar la guerra, sorprendió el apoyo mayoritario de la población a sus gobiernos, incluidos los socialistas, a pesar de que la Internacional se había manifestado en contra en sus congresos de 1909 y 1912. El sentimiento patriótico se extendió a todas las clases sociales, y la opinión pública creyó que su país luchaba en defensa propia y que la victoria sería rápida. Se proclamó la Unión Sagrada entre todas las fuerzas políticas y sociales. Incluso en el Reino Unido y Francia, los socialistas entraron en gobiernos de coalición. Los grandes sindicatos se unieron a la causa, y cualquier reivindicación se sacrificó para ganar la guerra. Crouzet atribuye estas razones a la combinación de la unión tradicional del trono y el altar en los imperios autoritarios. Rusia justificó la guerra contra el régimen zarista, y Francia la consideró defensiva.
La Crisis Social Durante la Guerra
Restricción de Libertades
La guerra condicionó la vida social y económica, absorbiendo recursos y mano de obra. El abastecimiento dependía del comercio con países neutrales como Estados Unidos o España, lo que generó un gran endeudamiento. Los gobiernos beligerantes adquirieron poderes extraordinarios que limitaron las libertades ciudadanas. En Alemania, los generales Hindenburg y Ludendorff impusieron su voluntad a ministros y cancilleres. En el Reino Unido, un War Cabinet dominado por Lloyd George controló el país. Se persiguió cualquier opinión contraria a la defensa nacional o derrotista, y se suspendieron las elecciones parciales. También se prohibieron las huelgas y los cierres patronales.
Problemas Sociales
Las necesidades bélicas provocaron escasez de mano de obra. Alemania recurrió al trabajo obligatorio a través de la Oficina de Utilización de Mano de Obra, empleando a soldados belgas, polacos y franceses deportados. En enero de 1918, el gobierno alemán permitió que millones de soldados regresaran a las fábricas. En el Reino Unido, el Parlamento aprobó una ley sobre contratos de trabajo, introduciendo obreros no cualificados en las fábricas, con la colaboración de mujeres, trabajadores coloniales y prisioneros de guerra. La población sufrió una pérdida de poder adquisitivo, y los salarios aumentaron de forma desigual.
Las Asociaciones Obreras y el Fin de la Unión Sagrada
En 1915, una minoría socialista inició un movimiento para romper la Unión Sagrada. En Gran Bretaña, MacDonald y otros fundaron el Partido Laborista pacifista, que participó en el Congreso de Zimmerwald en septiembre de 1915. Allí, los socialistas minoritarios renegaron de la Unión Sagrada y exigieron una paz sin anexiones ni indemnizaciones. Algunos buscaban la paz, mientras que otros veían una oportunidad para la guerra de clases. En 1916, la opinión pública comenzó a percibir la guerra como una fuente de miseria y muerte. A pesar de ello, laboristas y socialistas franceses y británicos continuaron en el gobierno. Los socialistas de Zimmerwald se reunieron en Estocolmo en septiembre de 1917 y aprobaron un manifiesto dirigido a los proletarios de todos los estados para establecer la paz.
En 1917, el sentimiento pacifista se generalizó. Los sindicalistas se vieron desbordados por manifestaciones, deserciones y motines. Sin embargo, hubo diferencias. Las huelgas en Alemania y Rusia tuvieron un significado distinto al de Francia, Italia o Gran Bretaña. En Italia, se produjeron disturbios en agosto y septiembre en Turín y Génova. En Alemania, estallaron huelgas en Berlín y Düsseldorf en 1917. En los ejércitos también hubo motines y deserciones. En Alemania, las sublevaciones se sucedieron desde octubre hasta que el 7 de noviembre de 1918 se proclamó la República de Baviera y el 9 de noviembre la República Alemana en Berlín.