Prevención y protección de riesgos laborales: diferencias, EPIs y cadena de socorro
Prevención y protección en la empresa
La prevención y la protección son el conjunto de actividades o medidas que se adoptan con el fin de evitar o disminuir los riesgos derivados del trabajo.
La actividad preventiva de la empresa debe centrarse en prevenir los riesgos y en proteger a sus trabajadores frente a los mismos, es decir, en adoptar medidas de prevención y de protección. La prevención y la protección son dos técnicas que, aun teniendo el mismo objetivo, evitar las consecuencias de los riesgos laborales sobre las personas, tienen, sin embargo, un significado totalmente diferente.
- Prevención: evita los riesgos. Actúa sobre las causas.
- Protección: disminuye o reduce los daños sobre los trabajadores. Actúa sobre el trabajador.
Equipos de protección individual (EPI)
Los equipos de protección individual son equipos destinados a ser llevados o sujetados por el trabajador para protegerle de uno o varios riesgos que puedan amenazar su seguridad o su salud en el trabajo.
¿Qué riesgos deben cumplir los EPI?
Deben llevar marcado CE.
El fabricante debe proporcionar un folleto de seguridad en español sobre las instrucciones de uso, mantenimiento y revisiones.
¿Qué obligaciones tiene el empresario?
- Elegir los equipos de protección en función de los riesgos de los que deban proteger.
- Facilitar los EPI de manera gratuita.
- Velar por su uso.
¿Qué obligaciones tiene el trabajador?
- Utilizar y cuidar correctamente los equipos de protección individual.
- Colocar el equipo de protección individual después de su utilización en el lugar indicado para ello.
- Informar de inmediato de cualquier defecto o daño apreciado en el equipo de protección individual que pueda suponer una pérdida de su eficacia.
Señalización de seguridad
La señalización proporciona una indicación o una obligación referida a un objeto, actividad o situación determinada relativa a la seguridad o la salud en el trabajo mediante una señal en forma de panel, un color, una señal luminosa o acústica, una comunicación verbal o una señal gestual.
La señalización de seguridad sirve para atraer la atención y provocar una respuesta inmediata, para dar a conocer el peligro claramente y con anticipación y para informar sobre cómo actuar en cada caso.
Plan de autoprotección
El plan de autoprotección es el documento que establece cada empresa con el objeto de prevenir y controlar los riesgos sobre las personas y los bienes, dando respuesta adecuada a las posibles situaciones de emergencia e integrando estas actuaciones con el sistema público de protección.
La cadena de socorro
Sistema PAS (Proteger, Avisar y Socorrer):
- 1. Proteger: lo primero que debemos hacer es alejar el peligro, tanto de las personas accidentadas como de nosotros mismos.
- 2. Avisar: avisar a los servicios de socorro, al 112 o 061, informando correctamente sobre:
- El lugar exacto en el que nos encontramos.
- El tipo de accidente.
- El número de heridos y su situación.
- Identificarse.
- No colgar el teléfono hasta que lo haya exigido el servicio de socorro.
- 3. Socorrer: una vez protegido el accidentado y avisados los servicios de socorro, se procederá a socorrer al accidentado en dos fases.
- En primer lugar, se realizará la evaluación primaria para reconocer los signos vitales en este orden: consciencia, respiración y pulso.
- Después, se procederá a la evaluación secundaria, examinando otras lesiones de la cabeza a los pies.
Triaje
Una de las técnicas es la asignación de tarjetas de colores para determinar la prioridad con la que se atenderá a cada paciente:
- Roja: prioridad 1. Se coloca en heridos con paradas cardiorrespiratorias, pérdida de consciencia, hemorragias abundantes, perforaciones torácicas, fracturas o quemaduras.
- Amarilla: se coloca a pacientes que requieren cuidados, pero cuyas lesiones no acarrean peligro para su vida.
- Verde: se coloca a personas ilesas o con lesiones menores, como quemaduras y fracturas menores.
- Negra: se coloca a los pacientes fallecidos.
Soporte vital básico (SVB)
El soporte vital básico (SVB) integra tanto las medidas de prevención del PCR como las medidas de RCP en caso de producirse el paro cardiorrespiratorio.
Tratamiento de hemorragias
La hemorragia es cualquier salida de sangre de los vasos sanguíneos. Las hemorragias producen la falta de oxigenación de los tejidos, lo que causa la muerte de estos. Pueden ser externas, internas o exteriorizadas.
1. Hemorragias externas
En este tipo de hemorragias la sangre sale al exterior a través de una herida. Las más importantes se producen en las extremidades (brazos y piernas). Los métodos que se utilizan para detener hemorragias son la compresión directa, la compresión arterial y el torniquete; su aplicación es consecutiva, de forma que si uno no funciona se pasa al siguiente.
2. Hemorragias internas
En estas hemorragias el accidentado pierde sangre, pero esta no sale al exterior, sino que se queda en el interior del cuerpo. Sus síntomas son piel fría, palidez, mareo, tensión baja y taquicardia. Sobre las hemorragias internas no se debe intervenir; solo se debe avisar urgentemente a los servicios de emergencia y colocar boca arriba al accidentado, con las piernas levantadas.
3. Hemorragias exteriorizadas
Las hemorragias exteriorizadas son aquellas que, aun siendo internas, salen al exterior a través de un orificio natural del cuerpo: boca, oído, etc.
Hemorragia nasal
- No taponar la nariz ni introducir gasas, pañuelos ni objetos extraños.
- Sentar al accidentado en posición erguida con la cabeza inclinada hacia delante.
- Pinzar justo por debajo de los huesos de la nariz durante 5 minutos.
- Aplicar un paño frío sobre la nariz y frente.
Hemorragia de oído
- Se colocará al accidentado en posición lateral de seguridad (PLS), con el oído que sangra dirigido hacia el suelo.
- No intentar detener nunca la hemorragia.
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