Política exterior de Carlos I y Felipe II: guerras, religión y Países Bajos
Resumen
El texto explica la política exterior de Carlos I y Felipe II para defender la hegemonía de la Monarquía Habsburgo frente a Francia, el Imperio Otomano y los protestantes. Se analizan las guerras con Francia, la amenaza turca, la Reforma en Alemania, la batalla de Lepanto, la rebelión de los Países Bajos, la unión con Portugal y el conflicto con Inglaterra, así como las causas del fracaso en Flandes.
Puntos clave
- Carlos I luchó contra Francia cinco veces entre 1521 y 1556, con resultado final favorable a España pero con ruina financiera.
- Carlos I combatió al Imperio Otomano atacando sus bases, logrando triunfar en Túnez y actuar en Argel.
- La Paz de Augsburgo (1555) puso fin al conflicto con los protestantes alemanes tras el fracaso del concilio.
- Felipe II venció a Francia en San Quintín (1557) y la paz definitiva se selló con el Tratado de Vervins en 1598.
- La flota de la Liga, al mando de Juan de Austria, derrotó a los turcos en Lepanto (1571).
- La rebelión de los Países Bajos (1568-1648) terminó con la derrota española; sus causas fueron en parte religiosas.
- En 1580 Felipe II incorporó Portugal a la Monarquía Hispánica, logrando la unidad peninsular.
Carlos I y la Defensa de la Hegemonía Habsburgo
Objetivos de la Política Exterior
El objetivo principal de Carlos I en política exterior era defender la herencia recibida contra sus tres enemigos principales: Francia, el Imperio Turco y los protestantes alemanes. Para ello, contó con una serie de medios, heredados por los Reyes Católicos y mejorados por él: una eficiente diplomacia y un ejército profesional.
Conflictos con Francia (1521-1556)
Carlos I luchó contra Francia cinco veces, entre 1521 y 1556. Francia intentó siempre romper el cerco al que estaba sometida por Carlos desde sus posesiones en España, Flandes, Alemania e Italia. El principal escenario de las guerras fue Italia. El resultado final global fue favorable a España. Las consecuencias de estos conflictos fueron:
- Conquistas territoriales en Italia.
- Aumento del prestigio militar.
- Una ruina financiera.
La Amenaza del Imperio Otomano
El Imperio Turco de Solimán el Magnífico vivía entonces un momento de esplendor y amenazaba los dominios de Carlos I en Centroeuropa y en el Mediterráneo, apoyando a los piratas que desde el Norte de África atacaban sus posesiones en España e Italia. Como no contaba con una flota numerosa, Carlos I retomó la política de Fernando el Católico de atacar en sus bases. Así, consiguió triunfar en Túnez y actuar en Argel.
El Conflicto Religioso: La Reforma Protestante en Alemania
El reformador religioso Martín Lutero, iniciador de la Reforma Protestante, consiguió difundir sus ideas por el centro y norte de Alemania. Carlos I condenaba las teorías de Lutero. Solicitó al Papa la convocatoria de un concilio que resolviera las diferencias entre católicos y protestantes. Finalmente, los protestantes no quisieron acudir al concilio, por lo que se impuso la Contrarreforma Católica y se selló la ruptura total con ellos. La única alternativa para Carlos era la guerra. La victoria de Carlos no resolvió nada y finalmente hubo que pactar, llegando a la Paz de Augsburgo (1555).
Felipe II: El Rey Prudente y la Defensa del Catolicismo
La Consolidación de la Paz con Francia
Después de cinco guerras de su padre contra Francia, la sexta le dio a Felipe II la victoria definitiva. Las tropas españolas vencieron en San Quintín (1557). Tras eso, Francia se vio sumida en crueles guerras de religión, entre un bando protestante y otro católico. El triunfo final fue de los católicos, y Enrique de Borbón se convirtió en rey de Francia al abrazar el catolicismo. La paz definitiva se selló con la firma del Tratado de Vervins en 1598.
El Conflicto en el Mediterráneo: La Batalla de Lepanto
Felipe II dio prioridad a la lucha contra los turcos, que cada vez eran más agresivos. Buscó aliados (el Papado y Venecia) y, junto a ellos, organizó una flota al mando de Juan de Austria, que derrotó a los turcos en Lepanto (1571), en las costas griegas.
La Rebelión de los Países Bajos (1568-1648)
En 1568, la sublevación de las provincias norteñas de los Países Bajos dio comienzo a una guerra que duró hasta 1648 y supuso, al final, la derrota española. La sublevación tuvo causas religiosas, ya que las provincias del norte habían aceptado el calvinismo. En 1566, el Duque de Alba creó el Tribunal de los Tumultos (o Tribunal de Sangre), con el que ejecutó a numerosas personas, entre ellas a los condes Egmont y Horn. Más tarde, en 1574, el Duque de Alba fue sustituido por otros gobernadores.
Factores del Fracaso de la Política en Flandes
La política de Felipe II en los Países Bajos acabó fracasando debido a varios factores:
- La carencia de una flota de guerra efectiva en el Atlántico (los refuerzos eran interceptados por los holandeses).
- La imposibilidad de bloquear económicamente las redes comerciales rebeldes.
- La derrota en la guerra de propaganda (los rebeldes se enfrentaron a la supuesta tiranía de Felipe II).
- Las dificultades financieras crónicas de la Monarquía Española (ejército mal pagado).
La Unión Ibérica y el Conflicto con Inglaterra
Unión con Portugal (1580)
Al morir sin heredero el rey Enrique I de Portugal, el trono le correspondía por herencia a Felipe II, quien se apoderó de él rápidamente. Portugal fue incorporada a la Monarquía Hispánica, logrando la unidad peninsular.
Guerra contra Inglaterra
Inglaterra, regida por la reina protestante Isabel I, ayudaba activamente a los holandeses. Por ello, Felipe II decidió atacar en 1588, organizando la Armada Invencible. La expedición fue un desastre, y la paz con Inglaterra no se firmó hasta principios del siglo siguiente.
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PDF Word HTMLPreguntas frecuentes
¿Por qué fracasó la política de Felipe II en Flandes?
Fracasó por la falta de una flota efectiva en el Atlántico, la imposibilidad de bloquear el comercio rebelde, la derrota en la guerra de propaganda y las dificultades financieras del ejército, mal pagado.
¿Qué fue la batalla de Lepanto?
Fue la victoria de la flota organizada por Felipe II, con el Papado y Venecia, al mando de Juan de Austria sobre los turcos en 1571, en las costas griegas.
¿Qué consecuencias tuvo la Paz de Augsburgo?
Tras el fracaso del concilio, la victoria de Carlos I no resolvió el conflicto religioso y hubo que pactar la Paz de Augsburgo en 1555 con los protestantes.
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