La Poesía y la Prosa en el Barroco Español: Corrientes y Evolución

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Poesía armonizadora: Lope de Vega

Lope de Vega compartió con Góngora y Quevedo la grandeza barroca. De profunda formación humanística, tuvo una existencia llena de desasosiegos, provocados por sus pasiones amorosas, humanas o religiosas. Su obra poética fue muy variada, cultivando diversos géneros:

  • Poesía lírica: De gran belleza formal, síntesis de la tradición culta de los cancioneros y la renacentista latinizante.
  • Poesía épica.
  • Poesía satírica y burlesca.
  • Lírica de tipo popular: De una gran riqueza rítmica y perfección en la sencillez y la espontaneidad.

Poesía clasicista

Esta corriente acogió a todos los poetas que intentaron mantener los ideales formales y estéticos de la poesía renacentista. El equilibrio, la serenidad, la contención emocional y la naturalidad sirvieron de marco para los temas del Barroco, como la brevedad de la vida, el paso del tiempo o la actitud de desengaño.

Representantes destacados:

  • Francisco de Rioja
  • Rodrigo Caro
  • Ángel Fernández de Andrada
  • Esteban Manuel de Villegas
  • Lupercio Leonardo de Argensola
  • Bartolomé Leonardo de Argensola

Poesía tradicional y popular

  • Lírica tradicional: Fueron frecuentes en la obra de los grandes poetas los metros cortos de los villancicos, seguidillas o cancioneros de tema religioso, moral, metafísico, amoroso o burlesco.
  • Romancero nuevo: Formado por el conjunto de romances escritos por los poetas cultos del Barroco. Sus contenidos y temas coincidieron con los del romancero viejo.

La prosa narrativa: La novela picaresca

La novela siguió y afianzó, en principio, la estructura novelesca de El Lazarillo:

  • Relato de una ficción en forma autobiográfica.
  • Linealidad o sucesión de memorias por episodios.
  • Explicación, desde el pasado, de una situación final de deshonor del personaje.
  • Lucha por la supervivencia como móvil de conducta y el recurso a las tretas y los malos pasos para superar la marginación, pero sin alcanzar los propósitos.

Mateo Alemán añadió otros caracteres:

  • Intención moralizadora.
  • La amargura y el sarcasmo que reflejaban una imagen más subjetiva y despiadada de la realidad.
  • El realismo de El Lazarillo se transformó en una estilización deformante.
  • La naturalidad lingüística dio paso a las nuevas orientaciones retóricas barrocas.

El aporte de Quevedo

Quevedo brilló de modo particular en dos sentidos:

  • Rompió con el modelo de novela picaresca recién creado al presentar unos personajes tan caricaturescos.
  • Acumuló en el texto toda la riqueza de recursos retóricos barrocos.

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