Poesía Española de Posguerra: Corrientes, Temas y Autores Clave (Arraigada, Desarraigada y Social)

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Corrientes Poéticas de la Posguerra Española (Años 40 y 50)

Poesía Arraigada

Se denomina poesía arraigada a la corriente desarrollada por un grupo de poetas en los años 40. Estos autores estaban más interesados en la perfección del verso y en la expresión de la belleza que en reflejar la triste situación del momento, recién acabada la Guerra Civil.

Características temáticas y formales:

  • Acudieron a sentimientos religiosos o a temas tradicionales, como el paisaje o el amor.
  • Pretendían conseguir un lenguaje sereno y clásico, evitando las estridencias, los sentimientos doloridos y los gritos de angustia.
  • Por ello, a veces su actitud es distante y fría.
  • Su métrica tiende a ser regular, siendo el soneto su estrofa preferida.

Poesía Desarraigada

En la misma década de los 40, surge una reacción contra el esteticismo clasicista de los “arraigados”. A estos poetas se les llama “desarraigados”. Un hito importante de esta poesía es la publicación del libro Hijos de la ira (1944), de Dámaso Alonso.

Poesía Social

La poesía social mira más hacia el exterior y contempla la injusta y triste realidad en la que vive el ser humano. La voz poética se vuelve solidaria y de denuncia. Esta corriente surge, en gran medida, con la obra de Blas de Otero.

El poeta social se hace eco del sufrimiento humano y denuncia las desigualdades y las injusticias sociales que padecen los más desvalidos. Su deseo es ayudar a transformar la sociedad en la que vive. Para su propósito, y para que el lector tome conciencia, se dirige a “la inmensa mayoría” y prefiere utilizar un lenguaje sencillo y directo, a veces incluso prosaico. Por ello, el poeta comprometido está muchas veces más cerca de las preocupaciones éticas que de las inquietudes estéticas.

Poetas Fundamentales de la Posguerra

Blas de Otero (1916-1979)

Aunque su obra no es extensa, está dotada de una extraordinaria calidad, de enorme fuerza expresiva, gran dominio de la forma sonora e intensa profundidad temática.

Podemos estructurar su andadura poética en tres etapas:

  1. Etapa Existencial y Desarraigada: Ancia (1958)

    Ancia muestra sobre todo a un poeta que se dirige y busca a Dios, ausente e impasible ante el clamor de su voz, ante el peso de su angustia y de su desasosiego. Es una poesía de tono existencial y desarraigada.

  2. Etapa Social y Solidaria: Pido la paz y la palabra (1955)

    La voz poética de Blas de Otero se hace plenamente social y solidaria. El poeta utiliza un verso más sencillo y una palabra más directa, dirigiéndose ya de forma decidida “a la inmensa mayoría”. España se convierte también en tema central de su poesía.

  3. Etapa Experimental: Historias fingidas y verdaderas (1970)

    Es una obra formada por diversas composiciones en prosa en las que Blas de Otero se adentra en la poesía experimental.

Juan Gil-Albert (1904-1994)

Se exilia tras la Guerra Civil, hasta que en 1947 regresa a España. En sus primeras obras, sus versos se cargan de un marcado compromiso, con títulos como Candente horror (1936). Su poesía, llena de vitalismo, se caracteriza por profundos valores éticos y humanos. Destaca su obra La metafísica (1974).

José Hierro (1922-2002)

Es un poeta de palabra densa y cuidada, y sus versos se suelen afirmar en hondas raíces vitales. En su largo y ejemplar trayectoria poética, aparecen temas centrales como el ser humano y su realidad histórica, la temporalidad, la palabra social y el amor. Fue elegido miembro de la Real Academia Española.

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