La Poesía Ascética y Mística en el Siglo de Oro Español
Enviado por Chuletator online y clasificado en Lengua y literatura
Escrito el en
español con un tamaño de 3,12 KB
La Literatura Espiritual en el Siglo XVI
En la segunda mitad del siglo XVI, bajo el reinado de Felipe II y el contexto de la Contrarreforma, la literatura española se orientó hacia la espiritualidad, dando lugar a dos corrientes fundamentales: la ascética y la mística. Esta poesía comparte una visión neoplatónica donde la naturaleza refleja la belleza divina. La paz espiritual se alcanza huyendo de la ciudad al campo, adaptando los tópicos clásicos del beatus ille y el locus amoenus. Formalmente, destaca el uso de liras, exclamaciones e interrogaciones retóricas.
Las Tres Vías de la Unión con Dios
Para alcanzar la unión con Dios, el alma recorre tres etapas conocidas como vías:
- Vía purgativa (fase ascética): El alma se purifica de los placeres mundanos mediante la oración y la penitencia.
- Vía iluminativa (mística): El alma empieza a participar de los dones divinos.
- Vía unitiva: El estado de fusión amorosa con Dios donde se anulan los sentidos y el mundo desaparece.
Es importante señalar que, si bien no todos los poetas ascetas llegan a ser místicos, todos los místicos pasan primero por la purificación ascética.
Fray Luis de León: El Máximo Representante de la Ascética
Fray Luis de León, fraile agustino y catedrático en Salamanca, es la figura central de la poesía ascética. Fue encarcelado cinco años por la Inquisición por traducir el Cantar de los Cantares al castellano directamente del hebreo. Tras ser absuelto, regresó a las aulas con su célebre frase: "Decíamos ayer...".
Fray Luis busca a Dios de forma racional a través de la contemplación de la armonía perfecta del universo. Su obra consta de odas de tradición clásica escritas en liras, destacando:
- Oda a la vida retirada
- Oda a Francisco Salinas
- Oda al apartamiento
La Poesía Mística: San Juan de la Cruz y Santa Teresa de Jesús
La poesía mística está encabezada por San Juan de la Cruz y Santa Teresa de Jesús. El monje carmelita cuenta con una producción poética breve pero de intensidad extraordinaria, donde plasma la fusión del alma con la divinidad utilizando el lenguaje del amor humano. Sus composiciones más célebres son:
- Noche oscura del alma
- Llama de amor viva
- Cántico espiritual (un poema de cuarenta liras que utiliza la alegoría de la esposa que busca al amado en la naturaleza para representar al alma en busca de Dios).
El Desafío del Lenguaje Inefable
El gran mérito de San Juan radica en superar el problema del lenguaje. Su poesía es inefable porque intenta comunicar una experiencia a-racional e infinita mediante un instrumento limitado como la lengua. Para lograrlo, introduce imágenes irracionales de gran simbolismo, metáforas, paradojas y antítesis que transmiten con equilibrio su mensaje espiritual.