Platón: Reminiscencia, ética y teoría política del alma y la ciudad
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Teoría de la reminiscencia
Platón: teoría de la reminiscencia. El mundo sensible es lo primero que nos encontramos al conocer. En este mundo sensible vemos reflejos de la belleza que nos hacen sentir nostalgia y despiertan en nosotros afecto, lo que hace posible conocer la verdad. Si conocemos la belleza es porque antes la hemos conocido; diremos, pues, según Platón, que el mundo sensible despierta en las personas la nostalgia y el amor al mundo de las ideas. Conocer = recordar (anámesis).
Para Platón el conocimiento debe ser infalible y procede del mundo de las Ideas; por tanto, no es conocimiento ni la percepción sensible ni los juicios verdaderos, ya que estos últimos son conocimiento de algo particular y los objetos particulares no son objeto del verdadero conocimiento porque no son definibles. Platón afirma que el verdadero objeto del conocimiento es lo universal.
Surg e un problema: el problema del dualismo, tanto en el nivel ontológico como en el epistemológico. Para Platón, distintos grados de conocimiento corresponden a distintos grados de realidad (símil de la línea). Platón cree que se puede ascender en la dimensión epistemológica. Cuando el matemático deja de tomar las hipótesis como principio y comienza a buscar los principios de esas hipótesis, llega al mundo de las Ideas (la dialéctica).
La educación es importante para Platón: consiste en ayudar a los jóvenes a avanzar en el camino del conocimiento y tiene como fin último el conocimiento de verdades absolutas, siendo la más importante la del Bien (que encamina a la sociedad por el buen camino).
Teoría ética de Platón
Teoría ética de Platón: Platón se plantea: ¿qué es la felicidad? Llega a la conclusión de que es una mezcla entre el Bien y la Verdad con los placeres sensibles. La felicidad está formada por conocimientos verdaderos, conocimiento sensible, placeres puros y conocimientos; se excluyen algunos placeres sensibles producidos por el mal o la locura.
La felicidad es, pues, una vida en la que hay sabiduría y los placeres son complementarios; hay que vivir de acuerdo con la virtud. Esta armonía se da cuando cada virtud se relaciona con su parte correspondiente del alma:
- Parte racional: prudencia — capacidad para diferenciar entre el bien y el mal.
- Parte irascible (tímē o thymós): fortaleza — conquista del bien conocido y rechazo del mal.
- Parte concupiscible: templanza — moderación del apetito sensible.
Si alguien tiene presentes las tres virtudes, es una persona justa. Todas estas virtudes se unifican gracias a la prudencia, que permite el conocimiento del bien y del mal; sin embargo, esto no niega que se puedan cometer malos actos a sabiendas.
Teoría política de Platón
Teoría política de Platón: Tiene una estrecha relación con la ética; las polis necesitan leyes justas. La ciudad depende de cómo son moralmente los individuos que la componen. Platón dice que las leyes deben estar por encima del estado y que existe una moral superior y común a todos los individuos.
Para Platón no hay ningún estado justo tal como existe en la realidad, pero a él no le interesa tanto cómo son los estados, sino cómo deberían ser. Cada persona tiene un don para una cosa diferente; según estos dones se repartirán las diferentes ocupaciones: Artesanos.
Observaciones finales
En conjunto, la concepción platónica articula epistemología, ética y política: el conocimiento verdadero (anámesis y dialéctica) conduce a la virtud, y la virtud, aplicada a la organización social y legislativa, es condición para una polis orientada hacia el Bien.