Pedagogía del Ocio y Tiempo Libre: Conceptos, Modalidades y Panorama Actual
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Definición de Pedagogía del Ocio, según José A. Caride
La Pedagogía del Ocio es una pedagogía que considera el tiempo libre de las personas como el escenario ideal para construir aprendizajes, fomentar la creatividad y la diversión, ampliar los proyectos culturales, incrementar la participación social y desarrollar la personalidad, tanto a nivel individual como social.
La Pedagogía del Ocio educa con una triple misión:
- Educar en el tiempo libre.
- Educar para el tiempo libre.
- Educar mediante el tiempo libre.
Su objetivo principal es desarrollar valores y actitudes, dotar a las personas de conocimientos y habilidades que les permitan sentirse más seguras y obtener un mayor goce y satisfacción en la vida. Es una educación integral que también abarca la inserción laboral y el desempeño profesional.
La Pedagogía del Ocio debe:
- Desarrollar la educación en cualquier tiempo y lugar.
- Estimular la creatividad y el espíritu crítico.
- Favorecer la práctica de capacidades instrumentales de expresión, participación y actuación en el medio social.
- Conseguir la autonomía personal.
- Despertar la sensibilidad por actividades estéticas, artísticas, deportivas, etc.
- Integrar los procesos de conocimiento, reflexión y acción de los individuos.
¿Pueden hacerse equivalentes el “ocio” y el “tiempo libre”, según Puig y Trilla?
En general, se admite que “ocio” y “tiempo libre” no son equivalentes ni en sus dimensiones conceptuales ni en sus efectos prácticos, aunque se utilicen ambos términos indistintamente. La referencia al “ocio” implica la disponibilidad de un “tiempo libre” no comprometido con obligaciones cotidianas (laborales, de estudio, familiares, etc.). Son experiencias asociadas a actitudes, iniciativas y comportamientos que buscan la satisfacción personal y la mejora individual y colectiva. A pesar de las diferencias, ambos conceptos son beneficiosos para las personas, constituyen un derecho y contribuyen a mejorar la calidad de vida.
¿Qué es “lo importante a destacar en el tiempo de ocio” para J. A. Caride?
Lo importante en el tiempo de “ocio” no son tanto las actividades realizadas, sino su significado para las personas, su utilidad para la formación personal y el desarrollo social, e incluso como oportunidad para la transformación social. En definitiva, el “ocio” es un tiempo para uno mismo, una forma de utilizar el tiempo libre y un modo particular de ser y de hacer.
Concepto y modalidades de “tiempo disponible” para Jaume Trilla
Concepto
“Tiempo disponible” es aquel que no está comprometido con la escuela u otras obligaciones como dormir, alimentarse o realizar tareas domésticas. Su contenido es variado y diverso en cuanto a ocupaciones.
Distintas ocupaciones del tiempo disponible
A) Tiempo para “no hacer nada”
Se divide en dos modalidades:
- Negativa: Tiempo estéril, mal vivido, que genera frustración y mala conciencia. No es productivo ni satisfactorio (tiempo sin sentido).
- Positiva: El “dolce far niente”, una forma de no hacer nada que produce placer, relajación, observación y disfrute del momento.
B) Tiempo para una “actividad autodefinida”
Se refiere a actividades como jugar, leer, practicar deporte, etc., dentro de los límites y posibilidades del entorno. Se subdivide en actividades autodefinidas individuales (personales) y colectivas (realizadas con otros). Ambas son positivas y necesarias.
C) “Tiempo disponible institucionalizado”
Es el tiempo que los niños tienen comprometido con una institución y bajo la custodia de adultos que asumen un rol educativo (ej., clases de inglés). Las actividades se clasifican en:
- Básicamente instructivas.
- Orientadas al aprendizaje y cultivo de una actividad de ocio específica.
- Oferta global de actividades de tiempo libre.
A pesar de los valores formativos de estas actividades extraescolares o no formales, no es deseable que la mayor parte del “tiempo disponible” de los niños quede institucionalizado. Es necesario compaginarlo con ocios personales y autodefinidos.
Actualmente, los niños están hiperocupados y estresados, replicando la vida adulta. Esto ocurre para suplir la custodia familiar o compensar la falta de espacios de encuentro y juego en las ciudades. En definitiva, algunas actividades extraescolares, en lugar de potenciar el valor formativo del ocio, reducen el tiempo libre de los niños.
“Panorama actual de las educaciones no escolares”, según Jaume Trilla
El universo de la educación no escolar es amplio y variado, incluso si se limita al sector no formal. El conjunto de instituciones, actividades, medios y programas que abarca es tan heterogéneo que pocas características son aplicables a toda la variedad. A continuación, se mencionan algunos ámbitos educativos no formales que requieren un tratamiento particular:
- El ámbito del trabajo: El sistema educativo formal no ha resuelto su relación con el mundo laboral. Incluso si se solucionara la formación profesional reglada, seguiría existiendo un espacio para la actuación no formal (ej., formación en la empresa, formación ocupacional).
- El ámbito del ocio y la cultura: El tiempo libre y el deseo de acceder y disfrutar de la cultura han generado una importante oferta educativa no formal para todas las edades (ej., animación sociocultural, pedagogía del ocio o educación en el tiempo libre).
- El ámbito de la educación social: Compuesto por instituciones y programas destinados a personas o colectivos en situaciones de conflicto social (ej., centros de acogida, educadores de calle).
- El ámbito de la propia escuela: Propuestas educativas no formales que se ubican en la escuela (actividades extracurriculares) o refuerzan su actuación (actividades organizadas por empresas, instituciones culturales).
Otium-Negotium: Entre la crisis del trabajo y la expansión de los tiempos libres
Los tiempos libres han incrementado su protagonismo en la vida cotidiana de las sociedades avanzadas, provocando alteraciones sociales, culturales, económicas y políticas. Esto lleva a la necesidad de replantear las relaciones entre los tiempos de actividad productiva y los tiempos de libre disponibilidad personal.
Se debe dar importancia a las horas y situaciones que genera el “tiempo libre”, destacando:
- El incremento del “tiempo libre” en las últimas décadas en comparación con el tiempo laboral.
- El reconocimiento de los significados psicológicos y sociales atribuidos a los fines de semana y al tiempo de vacaciones. La mayoría de las personas prefieren gastar en su tiempo libre que tener más tiempo libre.
- La relativización de la importancia de la televisión, que capta la atención de niños y jóvenes de forma intensiva, más que la institución escolar.
- La creciente valorización de iniciativas formativas y recreativas en el ámbito educativo, con valores instructivos y socializadores. Muchas prácticas coinciden con los intereses y la distribución del tiempo libre de la sociedad.
- Los problemas asociados a la noche, el alcoholismo, la violencia callejera, que representan un lado oscuro de la sociedad.
Se debe reivindicar el ocio como una necesidad y un derecho de todas las personas para su desarrollo personal, social y económico, sin distinción de género, edad, raza o religión.