El Partenón y el Coliseo: Dos Monumentos Emblemáticos de la Antigüedad
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El Partenón
Contexto Histórico y Artístico
El Partenón es un edificio clásico, como lo demuestra la disposición de sus elementos y el orden dórico. Se reconoce como el Partenón de Atenas y se encuentra en la antigua Acrópolis, lugar donde surgió esta polis griega. Pericles, gobernante griego del siglo V a.C., mandó edificar este santuario panhelénico a los arquitectos Iktinos y Kalícrates, bajo la supervisión de Fidias.
Formaba parte de un santuario en una zona elevada de la ciudad, próximo a otros templos dedicados a diferentes deidades y destinados, junto con edificios de finalidad atlética o cultural, a todo el pueblo heleno.
Se ubica en la época clásica griega, desarrollada a lo largo del siglo V a.C. Grecia se encontraba en un momento de dominio en el Mediterráneo. Entre sus polis o ciudades estado destacaban Atenas, regida por un sistema democrático, y con hegemonía sobre muchas otras polis griegas, y Esparta, una oligarquía militar con gran influencia en el Peloponeso.
Esta obra se da en Atenas bajo el Gobierno de Pericles, gran defensor de la democracia ateniense, como antes habían sido Solón, Pisístrato o Clístenes.
Características Arquitectónicas
Es un templo octástilo (ocho columnas en cada frente), períptero (rodeado de columnas en todo su perímetro) y anfipróstilo (con dos pórticos). Su planta rectangular supone la unión de dos templos con sus respectivas naos y pronaos.
Se utiliza el **orden dórico** en el exterior y partes del interior, pero también hay cuatro columnas **jónicas** en la sacristía. Los frontones están esculpidos por Fidias, al igual que toda la escultura que acogía el edificio, quien además era supervisor de las obras.
Se usa el **mármol** en todo el edificio. En origen, estuvo policromado. El orden dórico, mayoritario en el templo y único en el exterior, se compone de estilóbato, columna sin basa con fuste estriado y capitel formado por collarino, equino convexo y ábaco cuadrangular, entablamento dividido en arquitrabe liso, friso con triglifos y metopas, y cornisa saliente.
Para levantar este edificio se emplearon los más avanzados conocimientos arquitectónicos, atendiendo al punto de vista del ojo humano. Así se realizan estas aportaciones:
- Curvatura del basamento y el entablamento, que aparentan rectitud.
- Desigual distancia entre el intercolumnio y mayor anchura a las columnas laterales.
- Fustes con éntasis.
Simbolismo y Función
El templo tiene la función de albergar la representación divina, es decir, la escultura del dios. En este caso, se trata de la diosa **Atenea**, protectora de la ciudad de Atenas y esculpida por Fidias. Es una estatua crisoelefantina, hecha de oro y marfil.
El templo carece de función social en su interior, por lo que se cuida especialmente su exterior, lugar de celebración de ritos y procesiones. Al formar parte de un santuario, implica la consciencia de un sentimiento panhelénico, a pesar de las posibles rivalidades entre las polis.
El templo tenía un simbolismo religioso al albergar la efigie de la diosa Atenea, hija de Zeus y protectora de Atenas. Por el carácter de esta diosa combativa y belicista, se erigen los capiteles dóricos, simbolizando lo masculino. Por el contrario, por su carácter femenino, su delicadeza y su belleza, se colocan también capiteles jónicos.
El Coliseo
Contexto Histórico y Artístico
El Coliseo es un edificio romano, originalmente denominado **Anfiteatro Flavio** en honor a la Dinastía Flavia de emperadores que lo construyó. Se encuentra en el centro de la ciudad de Roma. Por sus características arquitectónicas, estado de conservación e historia, el Coliseo es uno de los monumentos más famosos de la antigüedad clásica.
La construcción fue comenzada por Vespasiano, pero inaugurado por su hijo Tito en el año 80. Su construcción se hace necesaria al haber desaparecido el antiguo anfiteatro en el incendio provocado por Nerón en el año 64.
Características Arquitectónicas
Presenta una planta oval midiendo 187,75 x 155,60 m. La arena, 79,35 x 49 m. Notables medidas que permitían un aforo de 50.000 espectadores. Los materiales utilizados son hormigón, ladrillo, travertino (piedra caliza blanca o amarillenta como la de Tivoli) y toba (roca porosa y ligera).
Al interior, la cávea o graderío se dispone en tres pisos comunicados entre sí, cuyos corredores se cubrían con bóvedas de arista o de cañón.
Quedan restos bajo la arena original del complejo dispositivo que permitía la realización de los diferentes eventos, así como la infraestructura de todo el edificio. Parece que era en estos subterráneos donde se guardaban los objetos, máquinas y tramoyas, las jaulas de las fieras y las armas de los gladiadores. Debieron instalarse también enfermerías para los luchadores heridos y depósitos de cadáveres para las víctimas. El piso de la arena situado encima de estos subterráneos era de madera y por medio de máquinas se elevaban a la escena, las fieras, las tramoyas, etc.
Desde este interior destacaban las dos puertas principales que abría el edificio a sus extremos: a la derecha la puerta Triumphalis, sobre la cual se colocó un monumental cuadriga con la efigie del Emperador y a la izquierda, la puerta Libitinaria, que es por la que se evacuaban a las víctimas.
Al exterior, cada piso se abre en galería con arcos de medio punto, con semicolumnas adosadas en los espacios intermedios, de diferente orden cada piso: dórico-toscanos el primero; jónico el segundo, y corintio el tercero.
En las arquerías de los pisos segundo y tercero se colocaron estatuas y sobre el arco de la entrada principal, una cuadriga. El propio Tito, añadió un piso más para aumentar el aforo, con pilastras adosadas al muro que en este caso no suponen la apertura de arcadas.
Sobre este cuarto piso se colocaron mástiles para poder instalar toldos (velarium) y así dar sombra a los espectadores. Para mayor realce, todo el exterior estaba recubierto de placas de mármol.
Función y Simbolismo
En el Coliseo se ofrecían espectáculos gratuitos de lucha entre gladiadores y fieras salvajes, y se escenificaban batallas mitológicas o históricas; y con la arena inundada, se realizaban simulacros de batallas navales (naumaquias). El gusto por los espectáculos violentos era tal que había equipos de cazadores creados con el único objetivo de proveer el espectáculo de millares de fieras traídas de Asia y África.
El Coliseo también simbolizaba y glorificaba al emperador Vespasiano. Era su generoso regalo al pueblo en un intento de resarcirse de las extravagancias de su antecesor Nerón. Su inauguración, bajo el reinado de Tito se convirtió en una fiesta.