El Ocio como Experiencia Humana: Dimensiones, Funciones y Beneficios
El ocio como experiencia humana
Según Goytia, el ocio se concibe como un ámbito de la experiencia humana que no es simplemente un tiempo, sino una vivencia propiciada por un estado mental que permite disfrutar de algo que otros tal vez no disfrutan.
Se entiende el ocio como un modo de ser y percibir, un estado mental determinado por la actitud con la que se lleva a cabo una acción. Para que pueda ser satisfactoria, ha de ser una experiencia al margen de las obligaciones habituales.
Asimismo, se define el ocio como una experiencia resultado de una libre elección personal y llevada a cabo por razones intrínsecas. Sin embargo, hay que considerar que el ser humano es un ser político que experimenta, sufre y disfruta la influencia de la sociedad incluso cuando practica el ocio.
Actividades, funciones y ámbitos del ocio
Dentro de las nuevas concepciones, se pone el acento en las manifestaciones objetivas del ocio, las cuales se clasifican según las características de las actividades concretas. De estas, destacan:
- Actividades pasivas o activas.
- Prácticas estacionales.
- Actividades realizadas en solitario o en grupo.
- Prácticas al aire libre o en espacios cerrados.
Beneficios individuales y sociales
Los nuevos enfoques tienden a resaltar los beneficios sociales e individuales que derivan de la práctica del ocio en los ámbitos de la salud y el bienestar. Entre estos beneficios destacan:
- Actividades físico-deportivas: por su función terapéutica.
- Bienestar psíquico: derivado de la función socializadora frente al aislamiento.
- Innovación social y creatividad: elementos que aportan calidad de vida a la sociedad.
Funciones y ámbitos principales
Existe un abanico amplio de prácticas de ocio, entre las cuales hay que señalar las siguientes funciones:
- Función simbólica: como símbolo de distinción ante los demás.
- Función de control emocional: desplegado durante el ocio.
- Función de soporte de las necesidades: que cubre diferentes grupos ocupacionales.
- Vivencias experimentadas: el impacto subjetivo del ocio.
Finalmente, existen tres grandes ámbitos que canalizan principalmente la vivencia del ocio: la cultura, el deporte y el turismo.