El Ocaso del Imperio Español: Reinados de Felipe IV y Carlos II
Felipe IV y el Ocaso de la Hegemonía Española
Felipe IV heredó el conflicto de la Guerra de los Treinta Años. Durante su reinado, se logró arrebatar a los holandeses la plaza de Breda, pero también se produjo la decisiva derrota de Rocroi (1643) frente a Francia.
Ante la gravedad de la situación, el Conde-Duque de Olivares decidió imponer la Unión de Armas para lograr más tropas y abrió un nuevo frente en los Pirineos. Esto desencadenó los graves sucesos de 1640, con la rebelión de Cataluña y la independencia de Portugal.
En los tratados de Westfalia (1648), se aceptó la libertad religiosa de los príncipes alemanes y la independencia de Holanda. La guerra con Francia continuó hasta la Paz de los Pirineos (1659), que supuso la victoria de Francia y el fin de la hegemonía de España en Europa. Como consecuencia, España cedió el Rosellón y la Cerdaña.
Carlos II y la Decadencia del Imperio
El reinado de Carlos II significó la decadencia española y la consolidación de la hegemonía francesa. En 1678, por la Paz de Nimega, España perdió el Franco Condado y numerosas ciudades flamencas.
Evolución Económica y Social en el Siglo XVII
Demografía y Crisis Poblacional
El siglo XVII representó una profunda crisis demográfica en Europa. La población en los reinos hispánicos disminuyó debido al empobrecimiento y las levas militares. La situación se vio agravada por las epidemias, las malas cosechas y la expulsión de los moriscos.
Crisis Económica y Monetaria
La agricultura empeoró notablemente, con el consiguiente despoblamiento del campo provocado por los excesivos impuestos. Asimismo, se redujo la actividad artesanal. La industria textil se vio afectada por la reducción de la población y la competencia extranjera.
Se produjo una grave crisis monetaria por el descenso de la llegada de plata americana y disminuyó la demanda de productos para América. Para recoger fondos, la Corona recurrió a las siguientes medidas:
- Subidas de impuestos.
- Nuevos préstamos de banqueros extranjeros.
- Constante emisión de juros (deuda del Estado).
- Emisión masiva de moneda de baja calidad.
Estructura y Crisis Social
La sociedad del siglo XVII se caracterizó por su fuerte polarización. Frente a los estamentos privilegiados, apareció una masa de población empobrecida integrada por campesinos sin tierras, artesanos pobres y miles de vagabundos y mendigos.
Entre ambos grupos escaseaban los sectores verdaderamente productivos: campesinos, artesanos y comerciantes. El trabajo manual (incluidos los negocios) se consideraba una actividad plebeya e indigna, lo que limitó el desarrollo económico de la época.
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