La Novela Española de los Años 50: Realismo Social y Compromiso

Enviado por Chuletator online y clasificado en Lengua y literatura

Escrito el en español con un tamaño de 2,52 KB

La novela española de los años 50

La narrativa de esta década nació bajo la influencia de La colmena, de Camilo José Cela, y de la lectura de autores norteamericanos y franceses. La literatura cumplía entonces la función de informar al lector sobre aquello que no aparecía en los medios de comunicación y de sensibilizarlo. Aunque la censura política, religiosa y sexual seguía vigente, los autores de los años 50 se plantearon un compromiso ético ante la realidad e intentaron reflejar la situación que vivían los españoles de la época.

La novela del realismo social

Este tipo de novela social y neorrealista refleja la realidad española y sirve como instrumento de denuncia de las injusticias sociales.

Características principales

  • El objetivismo: El narrador se limita a dar cuenta de los hechos sin emitir opiniones. Predomina el diálogo. Destaca la obra El Jarama.
  • Protagonista colectivo: Suele haber un grupo de personajes que representa a la sociedad.
  • Estructura narrativa: Se observa un desarrollo breve de la acción (a menudo, muchas pequeñas acciones intrascendentes, como un mosaico), en reducidos espacios (ciudades como Madrid o Barcelona, o incluso una sola habitación) y con una gran concentración temporal.
  • Lenguaje sencillo: Se emplea un estilo poco elaborado, aunque en ocasiones se encuentran obras con una prosa más cuidada.
  • Fidelidad a la realidad: Estas novelas pretenden reflejar fielmente el entorno, mostrando un marcado objetivismo.

Temas recurrentes

Destacan temas como la soledad, la incomunicación, el mundo de lo cotidiano y una visión crítica del pensamiento y la cultura de la época.

Tendencias narrativas

1. El objetivismo

Tiene como modelo la narrativa conductista americana y, como referente más próximo, el nouveau roman francés. De este último toman técnicas como el objetivismo en las descripciones, el predominio del diálogo, la desaparición del narrador y la importancia del entorno y los objetos. Destaca El Jarama.

2. El realismo crítico

Comparte los mismos rasgos que el objetivismo en muchas ocasiones, pero muestra una crítica social más precisa: sus personajes suelen ser tipos predefinidos que encarnan los valores propios de la clase social o grupo al que representan.

Entradas relacionadas: