Nietzsche y la crítica a la filosofía occidental: razón, vida y el crepúsculo de los ídolos

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CH: Nietzsche y su contexto histórico

Nietzsche nació en Alemania y su vida se desarrolla durante el siglo XIX, un siglo de grandes transformaciones:

  • Revoluciones burguesas.
  • Desarrollo industrial y técnico, que trajo como consecuencia la aparición del colonialismo.
  • Movimiento obrero.
  • Nacionalismo.

Entre tanto, se produce la unificación de Alemania, que se alza como una de las grandes potencias mundiales. Cabe destacar que en la guerra franco-prusiana participó Nietzsche como enfermero.

CC:

Nietzsche desarrolla su vida de escritor durante los últimos momentos del movimiento romántico, y esto le ayudó bastante a la hora de configurar su pensamiento. El romanticismo pretende dar importancia a los sentimientos y a la acción. Lo natural, lo instintivo y lo vital resurgen como valores, valores que adquieren un gran protagonismo en la filosofía de Nietzsche.

Por otro lado, hay que destacar la influencia de Wagner en la vida y el pensamiento de Nietzsche. Nietzsche vio en las primeras óperas de Wagner un modelo de hombre muy similar a lo que él llamó «dionisíaco». Más tarde, Wagner se convirtió al cristianismo y se acercó al nacionalismo, y Nietzsche lo consideró un traidor.

Por último, es importante destacar su modo de vivir provocador, buscando siempre nuevas experiencias.

CF:

El siglo XIX significa el surgimiento de una pluralidad de movimientos. Entre ellos vamos a destacar:

  • El positivismo de Comte, que defiende un empirismo radical.
  • El marxismo.
  • El vitalismo de Nietzsche, como centro primordial de su tarea filosófica.

Sin embargo, la mayor influencia la recibe de Schopenhauer (su afirmación de que no es posible comprender la vida racionalmente y su doctrina pesimista) y de Heráclito (visión de la realidad como un cambio continuo).

Comparación:

Tanto en la visión acerca de la realidad como en el modo de acercarnos a ella y en la concepción sobre el ser humano, Platón se sitúa en las antípodas de Nietzsche. Por este motivo, compararemos las teorías expuestas en este texto de Nietzsche con el pensamiento platónico.

En cuanto a la visión sobre la realidad, Platón acepta un dualismo ontológico: el mundo de las ideas y el mundo sensible en el que vivimos y percibimos.

Platón afirma que la auténtica realidad es el mundo de las ideas, y Nietzsche considera esto como una terrible traición a la vida y una degradación de nuestro mundo.

En cuanto a la gnoseología, Nietzsche critica a la razón como instrumento de conocimiento y comprensión del mundo, y reivindica el poder de la intuición y el testimonio de los sentidos. Platón establece dos niveles de conocimiento: episteme y doxa. La episteme es el único saber verdadero, mientras que la doxa es errónea. La episteme es estable y firme, mientras que las opiniones son inestables y cambiantes. La opinión tiene como objeto de estudio el mundo sensible, y la episteme se encarga de la comprensión del mundo inteligible. La verdadera realidad son las ideas, que solo pueden captarse a través de la razón. Platón describe el conocimiento como un ascenso desde las cosas sensibles hasta las ideas.

La diferencia no puede ser mayor, ya que para Platón la verdadera realidad solo puede ser captada por la razón, y para Nietzsche solo puede captarse por los sentidos.

Por último, en cuanto a la concepción del ser humano y a la concepción ética, también son muy diferentes. Platón concibe al ser humano como compuesto de alma y cuerpo, y no solo concibe el cuerpo.

Actualidad:

Muchos de los temas de esta obra y del pensamiento general de Nietzsche poseen una incuestionable realidad. Veamos algunos de los más relevantes:

  • La concepción de la realidad como perpetuo devenir caótico.
  • La defensa de los sentidos: hoy no es posible un conocimiento que no parta de los sentidos.
  • El perspectivismo es un aspecto vigente en muchos ámbitos culturales.
  • El arte moderno es una expresión perfecta de la pluralidad de puntos de vista.
  • La resonancia de Nietzsche en las tendencias de la filosofía actual es incuestionable. Su crítica a la ontología y a la gnoseología tradicionales abrieron el camino al pensamiento actual.

Nietzsche proclama que ha llegado el momento de sacrificar a Dios. Esto llevará a la etapa del nihilismo pesimista, y en el hombre surgirá un gran vacío que antes se llenaba con la confianza en Dios. Sin embargo, sobrevendrá la gran liberación del ser humano.

Nihilismo positivo y superhombre:

Se trata del momento del nihilismo positivo, en el que el hombre se afirma a sí mismo y afirma la vida. La muerte de Dios traerá la actitud propia del ultrahombre, que es el que ha superado la muerte de Dios. La imagen del superhombre se completa con el mito del eterno retorno, que simboliza que esta vida es la única vida.

2b):

Este texto pertenece a la obra El crepúsculo de los ídolos. Esta fue la última obra que Nietzsche escribió antes de caer en la demencia. La escribió a toda prisa, como si temiera no disponer de tiempo para decir todo lo que tenía que decir. Desde el punto de vista formal, muestra todos los estilos que empleó en su escritura: la sentencia breve, el aforismo, el desarrollo minucioso, etc.

El fragmento seleccionado corresponde al capítulo «La razón en la filosofía», que constituye el corazón de la obra. El tema central del texto es la crítica que lanza contra la filosofía tradicional de Occidente, cuya versión más depurada es la filosofía platónica. Esta base teórica sobre la que se asienta la filosofía decadente sacrifica la vida a la razón y desvaloriza el mundo. En este fragmento critica a la filosofía dominante en Occidente, y en concreto el modo en que los filósofos se han acercado a la realidad: a través de los conceptos de la razón y despreciando los sentidos. Tras esta crítica, hayamos también el rechazo a la ontología errónea de Platón.

2c):

La crítica que aparece en el texto se encuadra en una crítica más global hacia la cultura occidental, que debemos exponer para comprender en profundidad el fragmento. Nietzsche representa la crítica más radical contra la filosofía occidental, porque está asentada en los valores de lo racional, lo que supone una actitud contraria a la vida. Frente a esto, Nietzsche reclama el valor de la vida y busca liberarla de la opresión de la cultura.

Su crítica se dirige a todas las manifestaciones de la cultura occidental, pero va dirigida especialmente contra lo que considera los dos grandes males de Occidente: la filosofía de inspiración platónica y el cristianismo. Centrémonos, por tanto, en estos dos grandes pilares de nuestra cultura.

En primer lugar, lleva a cabo una dura crítica contra la filosofía europea. El origen del razonamiento se sitúa, en cambio, en el paso del mito al logos, que él interpretaba como algo tremendamente negativo para la cultura occidental y el comienzo de su decadencia. Esta contraposición entre mito y logos se ilustra metafóricamente como la lucha entre los dioses Apolo y Dioniso. Lo dionisíaco representa el goce de la vida y lo apolíneo valora el orden. En esta contraposición gana Apolo, con lo que comienza la decadencia de la cultura occidental.

En segundo lugar, la crítica a la filosofía se ve completada con la crítica a la moral cristiana. Nietzsche califica al cristianismo como una versión del platonismo y lo considera una de las peores enfermedades que sufre el ser humano.

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