El Naturalismo Literario y la Evolución Narrativa de Benito Pérez Galdós
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El Naturalismo: Evolución y Principios Literarios
El Naturalismo es una evolución del realismo; los escritores realistas siguen escribiendo con el mismo estilo, pero con otros principios enfocados de otro modo. Iniciado por Émile Zola, la literatura debía ser una ciencia experimental y útil que sirve para estudiar la sociedad, lo que conlleva investigar sus síntomas.
El Método del Escritor Naturalista
El escritor debe seguir un método, ya que se considera una ciencia. Sus pilares fundamentales son:
- Observación minuciosa: El autor debe ser un observador detallista, apoyándose en largas descripciones.
- Espíritu crítico: Debe mantener una actitud de alerta constante ante la realidad.
- Determinismo: Se asume que las personas no son libres; estamos limitados en una esfera que se puede mejorar o empeorar, pero siempre dentro de unos límites. Existe un determinismo social, es decir, el ambiente donde las personas crecen y los valores con los que se crían condicionan su prosperidad.
Los naturalistas muestran lo más sórdido, lo malo, duro y desagradable de la sociedad; se esfuerzan tanto en este aspecto que son reconocidos precisamente por ello. Enseñan lo que la sociedad no quiere ver, defendiendo al proletariado (lo más bajo de la sociedad) y denunciando su mala forma de vivir.
Las Novelas de Benito Pérez Galdós
Período Histórico o Romántico
En esta etapa destaca La sombra, protagonizada por un científico loco que lo tiene todo; es rico y posee un cuadro de París. De dicho cuadro emana la ciudad con una descripción muy realista; aunque el suceso en sí no puede ser realista, el estilo sí lo es.
En La fontana de oro, Galdós utiliza un recurso para demostrar la relación de clases: la aparición del café, lugar donde se reúnen todos, tanto ricos como pobres.
La Novela de Tesis
La novela de tesis es un género donde el autor busca demostrar una teoría. Los personajes y escenarios sirven para probar unos principios determinados, predominando habitualmente el tema religioso. En estas obras encontramos:
- Personajes maniqueístas: Son figuras simbólicas, puramente buenos o malos sin zonas intermedias, que representan tendencias sociales y actitudes.
- Narrador presente: Un narrador muy activo que aclara detalles constantemente.
- Doña Perfecta: Un ateo se enamora de la hija de Perfecta, una mujer malvada que representa al Antiguo Régimen.
- Marianela: Una chica pobre y fea que se enamora de un chico ciego; cuando él se opera y recupera la vista, la abandona.
Etapa de Plenitud y Espiritualismo
Por último, se alcanza el período de plenitud, compuesto por obras como Fortunata y Jacinta, con una trama e historia perfectamente hilada mediante el uso de monólogos libres e interiores.
Finalmente, existe un período representado por obras como Nazarín, con protagonistas quijotescos que viven más allá de lo material y proponen una vuelta al idealismo.