Movimiento obrero del siglo XIX: Sindicatos, ideologías y luchas
El Movimiento Obrero del Siglo XIX
Asociaciones Obreras
Las asociaciones de trabajadores se formaron en los primeros tiempos de la industrialización. Inicialmente prohibidas, por considerarlas contrarias a la libertad de empresa y de contrato, el derecho de asociación y reunión se convirtió en una de las primeras reivindicaciones de los trabajadores. Gran Bretaña fue pionera en reconocer este derecho en 1824.
Las primeras y más abundantes fueron las sociedades de socorros mutuos, destinadas a auxiliar a sus asociados en caso de accidente, enfermedad o muerte. Con frecuencia, actuaban como cajas de resistencia para mantener a los asociados en momentos de huelga. El motor principal del asociacionismo obrero fue la defensa colectiva de las condiciones salariales y laborales, así como la reivindicación de su mejora. La huelga solía ser el principal instrumento de presión.
En Gran Bretaña, los trabajadores de las fundiciones, los fabricantes de máquinas de vapor y los operarios de las hilanderías de algodón disponían de asociaciones estables hacia 1830. El término sindicato, de origen francés, designa desde finales del siglo XIX a la asociación de trabajadores fundada para la defensa de sus intereses. La dinámica sindical tendió a la creación de uniones nacionales de trabajadores que reuniesen a los obreros de todos los oficios y de todos los territorios. En 1834, ya existía en Gran Bretaña una unión nacional de oficios.
La Clase Trabajadora
El capitalismo industrial y su sistema de fábricas crearon una nueva clase de trabajadores. La característica más determinante para la clase obrera era la inseguridad. Sus miembros no sabían cuánto dinero iban a llevar a casa, cuánto iba a durar el trabajo o cuándo podrían conseguir otro si lo perdían. Los obreros de las fábricas y de las minas tenían en común con el amplio número de trabajadores urbanos su dependencia del salario. Compartían condiciones de vida similares. La clase obrera parecía amenazar el orden establecido. Alcanzó su pleno desarrollo en Gran Bretaña durante la primera mitad del siglo XIX.
Marxismo y Anarquismo
- Marxismo: Conjunto de teorías y prácticas elaboradas por Marx, Engels y otros pensadores posteriores. Es una crítica social de la sociedad burguesa, en la que los trabajadores se organizan en partidos políticos con el objetivo de conquistar el poder y transformar la sociedad, eliminando las diferencias de clases sociales.
- Anarquismo: Doctrina y movimiento político y social que rechaza cualquier forma de autoridad política o religiosa. Son partidarios de la supresión del Estado, por lo que rechazan la participación política institucional y exaltan la libertad absoluta del individuo.
La Asociación Internacional de Trabajadores (AIT)
Un grupo de delegados de organizaciones obreras acordaron en asamblea fundar la Asociación Internacional de Trabajadores, conocida también como la Primera Internacional. La personalidad de Marx marcó la AIT desde sus inicios. Él redactó el manifiesto inaugural y los estatutos organizativos, e introdujo dos elementos centrales de su pensamiento: la emancipación debía ser obra de los propios trabajadores, y la clase obrera debía participar en la lucha política para conquistar el poder, con el fin de transformar la sociedad.
La AIT desempeñó un papel importante en el reforzamiento de una conciencia diferenciada de la clase obrera. Se crearon en los países europeos distintas federaciones nacionales que agrupaban las numerosas secciones locales que se iban constituyendo. La AIT se implantó rápidamente en Francia, Bélgica, Suiza, Italia, Alemania y España, y lo hizo entre trabajadores de los oficios tradicionales, obreros de nuevas industrias, jornaleros y campesinos. Esta heterogeneidad se reflejaba en el plano ideológico. Los proudhonianos franceses se inclinaban por una evolución pacífica y gradual. Los seguidores de Marx eran más radicales y sacaban adelante resoluciones favorables a la utilización de la huelga como instrumento de lucha, la participación en política de las organizaciones obreras y la reclamación de una legislación laboral: jornada de 8 horas y supresión del trabajo infantil.
Ludismo y Cartismo
- Ludismo: La destrucción de maquinaria y de fábricas es un comportamiento característico de las fases iniciales de la primera revolución industrial. Los trabajadores reaccionaban así a la competencia inicial de una mecanización que empeoraba sus condiciones de trabajo. Las primeras manifestaciones luditas tuvieron lugar en Reino Unido.
- Cartismo: Importante movimiento de masas cuyo auge se produjo en Reino Unido entre 1838 y 1848. Los trabajadores se movilizaron políticamente en torno a la "Carta del Pueblo", en la que se reivindicaba el sufragio universal masculino, el voto secreto y que los no propietarios pudieran ser elegidos. Fue la expresión política del apoyo obrero y popular a un programa democratizador.
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