El movimiento obrero en España durante el Sexenio Democrático (1868-1874)

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Resumen

El documento analiza la implantación geográfica del movimiento obrero en España durante el Sexenio Democrático, con especial atención a la expansión de la AIT y a las zonas de mayor conflictividad social. Explica el contexto de la Revolución de 1868, las condiciones de vida de las clases bajas y las etapas de evolución de la lucha obrera. También recoge las corrientes ideológicas que surgieron tras La Gloriosa y el legado posterior del movimiento.

Puntos clave

  • La AIT se expandió especialmente tras la libertad de asociación de la Constitución de 1869, dando lugar a la Federación Regional Española (FRE-AIT).
  • Cataluña y Valencia fueron el foco industrial textil, Andalucía el foco agrario marcado por el hambre de tierras y Madrid un centro político y organizativo.
  • El interior peninsular tuvo escasa implantación obrera por la economía agraria tradicional y el control de las élites.
  • Las clases bajas sufrían precariedad, pérdida de tierras comunales y jornadas de más de 12 horas, lo que favoreció la organización obrera.
  • Surgieron dos corrientes: el anarquismo, introducido por Giuseppe Fanelli, y el marxismo, difundido por Paul Lafargue.
  • El golpe de Pavía (1874) forzó la ilegalización del movimiento, aunque el periodo sentó las bases del PSOE (1879) y la UGT (1888).

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El movimiento obrero en España (1868-1873): Implantación y contexto

El documento es una fuente secundaria de carácter historiográfico y naturaleza cartográfica titulada “Las sociedades obreras (1868-1873)”. Su interés radica en que permite comprender la implantación geográfica del movimiento obrero en España durante el Sexenio Democrático (1868-1874), especialmente la expansión de la Asociación Internacional de Trabajadores (AIT). Además, facilita la identificación de las zonas de mayor conflictividad social y muestra que el movimiento obrero no fue uniforme, sino condicionado por factores económicos y sociales.

Distribución geográfica y dualidad social

Las ideas principales del documento reflejan una desigual distribución del movimiento obrero:

  • Periferia mediterránea (Cataluña y Valencia): Foco industrial vinculado al sector textil.
  • Sur (Andalucía): Foco agrario marcado por el problema del hambre de tierras.
  • Grandes ciudades (Madrid): Centros de actividad política y organizativa.

Destaca la hegemonía de la AIT, especialmente tras la aprobación de la libertad de asociación en la Constitución de 1869, que permitió la expansión de la Federación Regional Española (FRE-AIT). Por el contrario, el interior peninsular presentó una escasa implantación debido al predominio de una economía agraria tradicional y al control de las élites.

Contexto histórico: La Revolución de 1868

El periodo, marcado por “La Gloriosa”, supuso el fin del reinado de Isabel II y consolidó la sociedad de clases frente a la estamental del Antiguo Régimen. La estructura social estaba dominada por un bloque oligárquico (nobleza, Iglesia y alta burguesía), beneficiado por las desamortizaciones de Mendizábal y Madoz.

Frente a ellos, las clases bajas —proletariado industrial y campesinado— vivían en condiciones de gran precariedad. La pérdida de tierras comunales y las duras jornadas laborales (más de 12 horas) fueron el caldo de cultivo para la organización obrera.

Evolución de la lucha obrera

El movimiento obrero evolucionó a través de varias etapas:

  • Inicios: Ludismo (ej. fábrica Bonaplata, 1834).
  • Organización: Sociedades de Protección Mutua en los años 40.
  • Conflictividad: Huelga General de 1855.

Ideologías y consolidación

Tras la Revolución de 1868, surgieron dos corrientes principales:

  • Anarquismo: Introducido por Giuseppe Fanelli, con gran implantación en Cataluña y Andalucía.
  • Marxismo: Difundido por Paul Lafargue, con mayor presencia en Madrid y el norte.

El crecimiento se consolidó con el Congreso de la FRE en 1870. Aunque el golpe de Pavía (1874) forzó su ilegalización, este periodo sentó las bases para organizaciones futuras como el PSOE (1879) y la UGT (1888), además de la influencia posterior del movimiento obrero católico (Rerum Novarum, 1891).

Conclusión

El sistema liberal, basado en el sufragio censitario, excluyó a la mayoría de la población, lo que aceleró la respuesta organizada de los trabajadores. Las sociedades obreras representadas en el mapa reflejan el despertar de la conciencia de clase en España, evolucionando desde la ayuda mutua hacia la lucha reivindicativa que definiría los conflictos sociales del siglo XX.

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Preguntas frecuentes

¿Qué fue la Gloriosa?

La Gloriosa fue la revolución de 1868 que puso fin al reinado de Isabel II e inició el Sexenio Democrático. Consolidó la sociedad de clases frente a la estamental del Antiguo Régimen.

¿Dónde se implantó más el movimiento obrero en el siglo XIX español?

Se implantó sobre todo en la periferia mediterránea, con Cataluña y Valencia como foco textil, en Andalucía como foco agrario y en Madrid como centro político. El interior peninsular tuvo una presencia muy escasa.

¿Qué organizaciones obreras surgieron tras el Sexenio Democrático?

El texto menciona el PSOE, fundado en 1879, y la UGT, fundada en 1888. Ambas se consideran herederas de la experiencia organizativa del periodo.

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Test

1. ¿Qué ley permitió la expansión de la FRE-AIT?
2. ¿Qué foco agrario del movimiento obrero se menciona?
3. ¿Quién introdujo el anarquismo en España según el documento?
4. ¿Qué acontecimiento forzó la ilegalización del movimiento obrero?
5. ¿Qué fábrica se cita como ejemplo de ludismo?
6. ¿Qué corriente ideológica tuvo mayor presencia en Madrid y el norte?

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