Modelos de control social restringido y respuesta social a la desviación

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Modelos de control social restringido y de respuesta social a la desviación

Esquema del Tema 8

  • Control social restringido
  • Modelos de control social
  • Respuesta social a la desviación

1. Control social restringido

Control social restringido: consiste en todas aquellas medidas que se toman para prevenir, evitar o castigar el delito (Cohen, 1985).

  • Parte visible del control social: conjunto de instituciones policiales, judiciales y penitenciarias que se ponen en funcionamiento cuando se produce una violación de la ley.
  • Parte menos visible: asistentes sociales, psiquiatras, circuitos cerrados de televisión en centros comerciales, el etiquetado electrónico en las tiendas, la presencia de guardas jurados, etc.

Razones para condenar a los delincuentes

  • La venganza
  • La disuasión
  • La rehabilitación
  • La protección del resto de la sociedad

Venganza

La sociedad debe proporcionar al delincuente un sufrimiento proporcional al que ocasionó el delito cometido (retribucionismo o justicia retributiva).

Justicia retributiva: «ojo por ojo, diente por diente». Hacerle al delincuente lo mismo que él hizo; buscar un castigo que haga sufrir al delincuente al igual que haya sufrido la víctima; que haya proporción entre el delito y la pena.

Ley del talión: (del latín talis, «igual»; en español, «tal cual»). Se trata de establecer una proporcionalidad entre el delito y la pena. Este criterio sigue teniendo mucha aceptación.

Disuasión

La disuasión se basa en que un castigo es disuasivo si hay probabilidad de que te atrapen y te apliquen el castigo. La disuasión puede servir para un número reducido de personas o para todos.

Es el intento de desincentivar el delito a través del castigo; es decir, que los beneficios sean inferiores a los costes.

Los costes dependen a su vez de dos elementos: la cuantía de la pena y las probabilidades de que sea capturado el delincuente (por ejemplo, la eficacia de las multas de tráfico).

La disuasión puede ser:

  • Específica: para el que está decidido a delinquir.
  • General: para toda la sociedad.

Rehabilitación

Reconvertir al delincuente. Se pretende reformar al delincuente e impedirle que vuelva a cometer delitos cuando salga de la cárcel.

Tiene el propósito de reformar al infractor y evitar así la repetición del delito. Aparecen los reformatorios y los correccionales. Se pensaba que solo los jóvenes podían ser rehabilitados; cuanto más adultos, menos posibilidades de rehabilitación existen.

Esta idea surge en el siglo XIX, gracias al desarrollo de las ciencias sociales: si la delincuencia es aprendida en los orígenes sociales, también puede aprenderse el comportamiento no delincuente.

Surgen así los correccionales y los reformatorios.

Protección de la sociedad

Aislar al delincuente para que no cause daño y la sociedad esté tranquila. La cárcel cumple bien estos requisitos.

La pena tiene como objetivo evitar que el delincuente vuelva a ser una amenaza contra la sociedad, lo que se consigue encarcelándolo o por medios más expeditivos, como la pena capital.

A finales del siglo XVIII se opera un gran cambio en el sistema de control social del delito. A partir de entonces, el control social se profesionaliza y se burocratiza, y la administración pública central (el Estado) empieza a jugar un papel cada vez más importante.

El Estado comenzó entonces a dedicar grandes sumas de sus presupuestos al control del delito.

Hasta el siglo XIX, el encarcelamiento apenas se utilizaba. Se empleaban otros castigos: el cepo (en la cruz del humilladero), los latigazos, marcar con hierro candente, la horca...

Las cárceles actuales no tienen nada que ver con los calabozos de los que disponían todas las ciudades, en los que se ubicaba transitoriamente a quienes iban a ser castigados de cualquier otra forma.

Las prisiones actuales tienen sus antecedentes en los «hospitales» o «asilos de pobres» (véanse el actual rectorado de la Universidad de Granada, el Parador Nacional de los Reyes Católicos en Santiago, el Parador Nacional de San Marcos en León, etc.).

La especialización funcional propia de la modernización hizo que estos edificios fueran limitándose a funciones particulares: unos a cuidar enfermos, otros a asistir a pobres, otros a manicomios, otros a cárceles...

Cambios actuales en el control del delito

  1. Sigue vigente y en expansión el sistema carcelario y la red policial sufragados por el Estado.
  2. A partir de la Segunda Guerra Mundial se han sumado nuevos métodos más informales o alternativas a la cárcel (como resultado de ello, hay más personas bajo control).
  3. Aparición y expansión de nuevas técnicas de vigilancia.

2. Modelos ideales de control social restringido

Un modelo ideal es aquel que solo existe en nuestra mente. En la realidad, todo está mezclado. ¿Qué hacemos con los delincuentes, con los que se desvían de la norma (toxicómanos, alcohólicos, autores de violencia de género)?

Desde el punto de vista weberiano, caben tres posibilidades respecto a los modelos ideales de control social (N. Davis y B. Anderson, 1983):

  1. Modelo de custodia: predomina a lo largo del siglo XIX hasta mediados del XX. En este tienen protagonismo las cárceles e instituciones cerradas.
  2. Modelo comunitario: nace del Estado de bienestar. Consiste en tratamientos externos a la institución caracterizados por el empleo de profesionales (psicólogos, médicos...) y tiene que ver con el bienestar del Estado. El abordaje que se busca para cierto tipo de desviación es un tratamiento externo.
  3. Modelo de autoayuda: modelo emergente en la actualidad.

Concepciones sociales implícitas en cada modelo

Visión de la sociedad
  • Modelo de custodia: estructurada en dos clases (controladores y controlados). Visión conspiratoria del orden. Sistema rígido de clasificación de delitos. La pena corrige quiebras morales.
  • Modelo comunitario: estructura social sin coherencia. Diferentes jerarquías en conflicto. El Estado organiza la sociedad siguiendo criterios burocráticos. Se relativiza la moralidad.
  • Modelo de autoayuda: las bases de la sociedad son la ideología y el compromiso. Se rechaza la pluralidad. Se pide compromiso y aceptación incondicional del programa. Las diferencias se resuelven por fusión grupal.
Teoría de la conducta humana
  • Modelo de custodia: visión mecánica de las personas. Las personas son buenas o malas. Rechazo de la diversidad moral. La desviación es antisocial, patológica, animal.
  • Modelo comunitario: visión individualista. La resocialización se produce por identificación con el profesional o la agencia. Relaciones asimétricas. Técnicas coercitivas enmascaradas.
  • Modelo de autoayuda: dependencia del grupo. Relaciones simétricas. Rechazo de las diferencias de clase o estatus. Concepción gregaria del ser humano. La virtud llega por la sumisión.
Ideal preconizado
  • Modelo de custodia: ley y orden (igual para todos).
  • Modelo comunitario: rehabilitación, ajuste (reajuste de los sujetos).
  • Modelo de autoayuda: revitalización, liberalización, desarrollo del ego, solidaridad, vinculación (integración total en el grupo).
Argumentos políticos en los que se apoya
  • Modelo de custodia: el interno es una amenaza. Se justifica la exclusión social en términos de disuasión y rehabilitación (disuadir: evitar que la gente cometa cierto tipo de actividad).
  • Modelo comunitario: llamamiento a la necesidad de integrar a los necesitados (integrar al delincuente).
  • Modelo de autoayuda: apelación a una conciencia alternativa ante la reacción negativa de los grupos dominantes (que el sujeto genere un sentido de pertenencia que anule la necesidad de delinquir).
Organización representativa
  • Modelo de custodia: prisiones, hospitales mentales, asilos, escuelas para ciegos...
  • Modelo comunitario: programas terapéuticos, rehabilitativos, de reintegración y preventivos...
  • Modelo de autoayuda: Alcohólicos Anónimos, grupos gais, grupos feministas...

Métodos de control que supone cada modelo

Diagnóstico en el que se basa
  • Modelo de custodia: la desviación es una patología. El desviado requiere aislamiento para prevenir el contagio (algo no funciona).
  • Modelo comunitario: la desviación es fruto de una socialización inadecuada. Se corrige mediante la intervención de expertos (recomponer).
  • Modelo de autoayuda: la desviación es fruto de una vivencia errónea. La rehabilitación se consigue mediante un cambio en la propia identidad e ideología (se busca rehacer la identidad; no en todas las sociedades la jerarquía es igual).
Tratamiento que se da a los desviados
  • Modelo de custodia: estilo médico coercitivo. Drogas, modificación de la conducta. Construcción negativa de la identidad.
  • Modelo comunitario: estilo médico modificado: cuidados como paciente externo. Programas burocráticos impersonales.
  • Modelo de autoayuda: construcción positiva de la identidad. Autoetiquetado como desviado. Aceptación del cambio de identidad (el sujeto adopta la etiqueta que tiene de sí mismo y deja de verse como delincuente).
Pronóstico
  • Modelo de custodia: la inadaptación del interno a la institución implica mala adaptación al mundo externo.
  • Modelo comunitario: se supone que la carrera desviada es esporádica. El internamiento en una institución total depende de la discreción oficial (un delincuente lo es en unos momentos y en otros no).
  • Modelo de autoayuda: las personas que se comprometen obtienen salidas exitosas. Los casos fallidos se niegan o se ignoran (cuanto más compromiso se tenga con el grupo, mejor).
Ajuste entre teoría y práctica
  • Modelo de custodia: buen ajuste entre teoría y práctica. Poca intelectualización del control (apenas tiene teorías complejas y aplica prácticas directas).
  • Modelo comunitario: poco ajuste entre teoría y práctica. Alta intelectualización teórica, pero práctica incoherente y conflictiva (hay un alto nivel teórico, pero el desempeño práctico resulta problemático y sin conformidad plena).
  • Modelo de autoayuda: buen ajuste entre teoría y práctica. Criterio pragmático: se hace lo que funciona; baja intelectualización (escaso soporte teórico, funcionamiento eminentemente práctico; se adaptan según el caso sin una base teórica rígida).

3. Respuestas sociales al conflicto o a la desviación

Tipos de respuestas sociales al conflicto según el número de partes que intervienen

  1. Respuestas sociales unilaterales:
    • No hacer nada, tolerar la conducta, ignorar la situación.
    • Buscar apoyo en un grupo de ayuda mutua.
    • Recurrir a la violencia.
  2. Respuestas bilaterales: las dos partes afectadas entran en negociación (recompensación, restitución). El conflicto puede resolverse mediante reconciliación, rechazo o compensación.
  3. Respuestas trilaterales: intervienen terceras partes bajo diversas fórmulas (mediación, arbitraje, terapia, vía judicial, programas educativos, etc.). Este tipo de respuesta implica a profesionales, organizaciones o al Estado.

La elección de la vía para solucionar un conflicto depende de:

  • Las características sociales de las partes.
  • La forma que tienen de entender el conflicto.
  • El funcionamiento de las instituciones que sirven para solucionar conflictos.

Siempre existe alguna posibilidad de elección.

Respuestas sociales unilaterales en detalle

Las respuestas unilaterales son más frecuentes cuanto menos alternativas trilaterales existen o cuando estas resultan ineficaces. La ausencia de terceras partes explica por qué los conflictos familiares escalan y llegan a situaciones irremediables.

La tolerancia

Hay más posibilidad de tolerar una conducta cuando la distancia social entre el agresor y la víctima es más próxima.

  • Es una forma de control social dentro de la categoría de no hacer nada ante el conflicto o la desviación.
  • La tolerancia suele ser menor cuando aumenta la distancia social entre los contendientes.
  • También es menor cuando un extraño perjudica a un miembro del grupo o cuando un inferior ataca a un superior.
  • La tolerancia intragrupo es mayor entre las personas sin poder dentro del grupo que entre quienes ostentan el poder.
La segregación espacial (evitar el contacto con el agresor)
  • Es otra forma de respuesta unilateral.
  • Ocurre cuando no hay otra respuesta posible.
  • Se produce con independencia de que los lazos entre agresor y víctima sean próximos o lejanos (por ejemplo, el caso de dos hermanos que se evitan recíprocamente).
  • También se da en las ciudades cuando se circunscribe la prostitución o las zonas de ocio nocturno y bares ruidosos a áreas geográficas definidas.
Escapar (huir del escenario del conflicto)
  • Esta reacción es factible cuando entre las partes no existe una relación de dependencia mutua y pueden continuar por separado.
  • Por ello, es más fácil esta salida cuando las relaciones entre las partes del conflicto son impersonales; no obstante, suele ser inviable dentro de organizaciones cerradas.
La violencia y la agresión
  • Es la respuesta paradigmática de los controles unilaterales.
  • La violencia intenta resolver el conflicto anulando a la contraparte.
  • Los actores siempre encuentran justificaciones para esta respuesta; está vinculada a la manifestación de fuerza y poder social.
  • Presenta el grave inconveniente de la reacción adversa, la venganza, y mina las bases de una convivencia estable y pacífica.

Respuestas sociales bilaterales en detalle

Consisten en buscar la negociación cuando existe cierta proximidad social. Son más frecuentes cuantos más lazos comunes comparten las partes en litigio.

El acuerdo puede alcanzarse de forma espontánea o con la asistencia de un mediador, cuya condición indispensable es la neutralidad y la equidistancia respecto a las partes.

Respuestas trilaterales en detalle

Las respuestas trilaterales conllevan cierta imposición de una resolución dictada de forma autoritaria, más allá de los deseos o intereses específicos de las partes.

La activación y respuesta de las instituciones legales depende en gran medida de la ausencia de otras formas de control informal (familia, amigos, vecindad). Dicha ausencia de control informal es superior cuanto más compleja, heterogénea y segmentada es una sociedad, escenario donde priman las relaciones impersonales y una acusada distancia relacional entre los individuos.

Asimismo, cuanto más ineficaz es el sistema legal y más se cuestiona su legitimidad, mayor presión se genera para la búsqueda de alternativas. Adquieren así un papel relevante los mecanismos informales de resolución de disputas (mediación, arbitraje).

4. Respuestas sociales al conflicto según el estilo o estrategia de resolución

Existen cinco respuestas sociales o estrategias principales frente al conflicto:

  1. Penal
  2. Compensatoria
  3. Conciliatoria
  4. Terapéutica
  5. Autoayuda

Existe un margen discrecional para que la persona agraviada elija la estrategia.

Activación de las estrategias frente al conflicto

Tienen en común el hecho de que una persona se siente agraviada (ya sea en su honor, propiedades, bienestar psicológico, espacio o integridad física). Es decir, según el agraviado, se ha quebrado algún aspecto del orden social.

La reacción de la víctima depende de cómo perciba el daño, de la atribución de responsabilidad al agresor y de la identidad de este último.

Al adoptar una estrategia, la víctima pondera los objetivos perseguidos y el tipo de sanción que estima adecuada para el ofensor.

La adopción de una u otra estrategia se articula sobre los siguientes factores:

  • El tipo de daño sufrido
  • La responsabilidad (individual o compartida)
  • El tipo de relación entre agresor y víctima
  • El objetivo del control
  • La solución buscada

Cuadros comparativos de las estrategias de resolución de conflictos

Factores condicionantes de la respuestaEstrategia penal
Tipo de daño sufridoValor básico
Responsabilidad (individual o compartida)Individual
Tipo de relación entre agresor y víctimaSin lazos previos, desigualdad, sin organización
Objetivo del controlRetribución
Solución buscadaEl castigo
Factores condicionantes de la respuestaEstrategia compensatoria
Tipo de daño sufridoMaterial
Responsabilidad (individual o compartida)Individual / grupo
Tipo de relación entre agresor y víctimaDistancia media, utilitarismo, organización
Objetivo del controlRestitución
Solución buscadaEl pago
Factores condicionantes de la respuestaEstrategia conciliatoria
Tipo de daño sufridoRelacional
Responsabilidad (individual o compartida)Compartida
Tipo de relación entre agresor y víctimaLazos cercanos, duraderos, familia, organizaciones
Objetivo del controlReconciliación
Solución buscadaNegociación
Factores condicionantes de la respuestaEstrategia terapéutica
Tipo de daño sufridoPersonalidad
Responsabilidad (individual o compartida)Propia / individual
Tipo de relación entre agresor y víctimaClase alta: sin victimización, lazo afectivo, adaptación.
Clase baja: sin lazos, enfermo, pena.
Objetivo del controlNormalidad
Solución buscadaTratamiento
Factores condicionantes de la respuestaEstrategia de autoayuda
Tipo de daño sufridoIdentidad
Responsabilidad (individual o compartida)Propia / individual
Tipo de relación entre agresor y víctimaSin víctimas, lazos afectivos, duraderos, sin organización
Objetivo del controlReconstrucción de la identidad
Solución buscadaLiberación

5. Eficacia de los diferentes tipos de control social

  • Control informal
  • Control formal

Control social informal

El control social informal resulta eficaz en los grupos primarios: cuanto más pequeños, homogéneos y cohesionados sean, mayor será su eficacia.

Por el contrario, este control se debilita a medida que se amplía la distancia relacional.

Las sanciones informales —como el deshonor, el ridículo y la vergüenza— suelen perder fuerza cuanto más amplio y heterogéneo es el colectivo.

La conciencia de la sanción, su inmediatez y su certeza son más notorias en los grupos pequeños. En entornos amplios y poco cohesionados, las sanciones se perciben como remotas e improbables.

Los controles informales pueden prevenir la desviación con mayor eficacia que los formales.

La eficacia preventiva de la comunidad depende del coste que entrañe desviarse en términos relacionales. Este coste es elevado cuando conlleva pérdida de reputación, merma de prestigio u ostracismo.

Por consiguiente, los individuos más desvinculados y desinstitucionalizados asumen menores costes en caso de incurrir en conductas desviadas.

Las sanciones formales poseen una capacidad reducida para transformar por sí solas las conductas. Si logran alterarlas, se debe más a sus consecuencias relacionales indirectas que a la sanción penal intrínseca.

El reconocimiento de la trascendencia de los lazos comunitarios, sumado a la exigencia de contener el gasto público, propició que a partir de los años ochenta del siglo XX se produjera un renacimiento de la comunidad y del ámbito comunitario en múltiples áreas asistenciales.

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