Mitología Clásica: Origen del Universo, los Dioses y la Humanidad

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1.1 Los mitos: definición y características

El mito es un relato imaginario e irracional, perteneciente a una época remota y sin autor concreto. Sus protagonistas son seres sobrehumanos, dioses, héroes y animales fantásticos con cualidades específicas. Presenta motivos temáticos recurrentes como:

  • Acertijos y superación de pruebas.
  • Competiciones y transformaciones.
  • Conflictos familiares.
  • Muertes accidentales, castigos y venganzas.

Los pueblos de la Antigüedad consideraban fundamentales estas narraciones, así como a las divinidades que las protagonizaban: edificaban templos en su honor, las adoraban y realizaban ofrendas y sacrificios para obtener su favor.

El origen del mundo y de los dioses

Los griegos imaginaron el origen del universo a partir del Caos, el vacío primigenio, del cual surgieron Gea (la Tierra) y Urano (el Cielo). Todas las noches, Urano cubría a la Tierra, impidiendo que esta diese a luz a su descendencia. Hasta que un día, el menor de sus hijos, Cronos-Saturno, agazapado con una hoz en las entrañas de su madre Gea, aguardó la llegada de Urano para cortarle los genitales y arrojarlos al mar. De la espuma que surgió alrededor nació la diosa Afrodita, hermosa y ya adulta.

Así concluyó el reinado de Urano, pasando Saturno, en compañía de los titanes y titánides, a ocupar el poder. Sin embargo, la paz no duraría mucho tiempo, pues Saturno, consciente de la debilidad intrínseca al poder, temía ser destronado por sus hijos y tomó una drástica decisión: devorarlos conforme iban naciendo.

Harta de la situación, Rea-Cibeles decidió salvar al último de sus hijos, Zeus-Júpiter, ofreciendo a su esposo una piedra envuelta en pañales y escondiendo al pequeño en la isla de Creta, donde sería criado por las ninfas y alimentado con la leche de la cabra Amaltea. Tiempo después, Júpiter, ayudado por su madre, obligaría a Saturno a vomitar a todos sus hijos mediante una pócima. El orden universal, el cosmos, llegaría tras incesantes luchas. El establecimiento de Júpiter y sus hermanos en las cumbres del nevado Olimpo se vio turbado por sucesivas rebeliones. Una vez restablecido el orden, Júpiter compartió el poder con sus hermanos, asignando una función a cada uno. Esta primera generación de dioses constituye, junto con sus hijos, el panteón grecorromano.

El panteón romano presenta elementos de origen indoeuropeo, como una organización patriarcal de las divinidades, presidida por un dios supremo de la luz, el cielo y los fenómenos atmosféricos. El reflejo de la estructura jerarquizada de su sociedad se encuentra en la existencia de una tríada de divinidades primordiales: Júpiter, Juno y Minerva, la denominada «tríada capitolina».

1.2 El origen mítico de la humanidad

Según la mitología clásica, los dioses inmortales crearon a la humanidad en tiempos de Saturno, pero esta se fue degradando paulatinamente. Este relato constituye el denominado «mito de las edades»:

  • Edad de Oro: Los seres humanos eran casi iguales a los dioses; no trabajaban y compartían mesa con ellos.
  • Edad de Plata: Una estirpe llena de ignorancia e insolencia, exterminada por no rendir culto a los dioses.
  • Edad de Bronce: Tenía el corazón lleno de odio, actuaba con violencia y estaba interesada únicamente en la guerra.
  • Edad de Hierro: Una generación de seres humanos llena de padecimientos y miserias.

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