Metafísica y Teología en Santo Tomás de Aquino: Estructura de la Realidad y Pruebas de la Existencia Divina

Enviado por Programa Chuletas y clasificado en Filosofía y ética

Escrito el en español con un tamaño de 4,95 KB

Estructura de la Realidad en Santo Tomás de Aquino

El cristianismo establece que existe una radical diferencia entre Dios y el resto de los seres, criaturas, los cuales existen, pero podrían no existir. El hecho de la contingencia de los seres creados hizo que Tomás reparara en una distinción: la esencia y el hecho de que las cosas sean o no, es decir, la existencia. Tomás no se limitó a constatar y establecer dicha distinción, sino que la utilizó como base de todo su sistema. Esta distinción es un principio fundamental en la ontología tomista.

Tomás afirma que no es posible utilizar el término 'ser' referido unívocamente a Dios y a las criaturas, porque Dios es el Ser y todas las criaturas son seres y son tales en razón del Ser que los ha creado en un acto libre de su voluntad. El ser se dice por analogía.

Los neoplatónicos afirmaron que el primer ser se caracteriza por su absoluta simplicidad; los demás seres se caracterizan por ser compuestos. La tradición agustiniana afirmaba que todas las realidades, excepto Dios, son seres compuestos de dos sustancias: la materia (el cuerpo) y la forma (el alma). Tomás aceptó el criterio de la composición, pero no la fórmula agustiniana. Según él, lo que real y radicalmente distingue a los seres creados del Creador es la composición de esencia y existencia. Esta distinción encaja perfectamente con el carácter contingente de los seres creados, porque son seres que existen, pero pueden no existir; su existencia no pertenece a su esencia. Solo en Dios esencia y existencia se identifican; Dios no puede no existir.

Tomás interpreta esta distinción a través de los conceptos de potencia y acto: así, la esencia es potencia y la existencia es el acto. A cada esencia le corresponde un tipo de existencia determinado. De lo anterior deduce que la existencia del ser presenta distintos niveles de perfección dependiendo de los grados de las formas que actualizan a las esencias. Así, el grado de ser de un ser dotado de entendimiento es más perfecto que el de un animal.

Decíamos que por esencia se entiende el conjunto de características que hacen que una cosa sea lo que es. Decimos también que los seres creados tienen algún tipo de composición:

  • Los seres corpóreos: materia y forma, potencia y acto.
  • Los seres no corpóreos, inmateriales, subsistentes: 'sustancias separadas'.

Esta distinción posibilita a Tomás establecer una jerarquía entre los diferentes seres, teniendo en cuenta la mayor o menor proximidad al Creador:

  1. Dios: cúspide de la jerarquía.
  2. Los ángeles: inteligencias de las esferas y almas humanas separadas.
  3. Seres humanos.
  4. Animales.
  5. Vegetales.
  6. Seres inanimados.
  7. Las cuatro sustancias simples: elementos.

La estructura de la realidad de los seres creados es un todo ordenado, un cosmos, constituido por un sistema de esferas concéntricas con movimiento circular perfecto, en el centro del cual está la Tierra inmóvil. En ella se da el movimiento lineal que no es perfecto. Tomás, para explicar el origen del mundo, adopta la concepción cristiana, según la cual Dios crea el mundo de la nada. El mundo es lo más perfecto posible. Si en él hay imperfecciones, es debido a la materia. Tomás afirma que no se puede demostrar que el mundo es eterno; pero que tampoco se puede demostrar que haya sido creado en el tiempo.

Demostración de la Existencia de Dios

La existencia de Dios no es evidente para la razón humana, porque todos los hombres no tienen la misma idea de Dios. Tomás dice que esa idea procede de la fe y que, por lo tanto, es un argumento a priori y no tiene por qué ser admitida por un no creyente. Además, ese argumento contiene un paso ilegítimo: pasa de lo ideal a lo real. Pensar algo como existente no quiere decir que exista en la realidad: la existencia pensada no tiene más realidad que la de ser pensada, es decir, estar en nuestro entendimiento, pero no fuera de él.

Para Tomás, la existencia solo puede ser demostrada si partimos de la existencia misma y argumentamos basándonos en ella. La única existencia evidente e indudable para nosotros es la existencia de lo sensible. Desarrolla cinco argumentos (vías), partiendo de la evidencia de la experiencia sensible, que es la primera y más básica.

Entradas relacionadas: