Mecanismos de Control y Oposición Política en la Restauración Española (1874-1923)
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El Sistema Político de la Restauración (1874-1923)
El Fraude Electoral: Encasillado, Pucherazo y Caciquismo
La manipulación electoral dio a ambos partidos la posibilidad de alternarse en el gobierno de forma pacífica, pactando de antemano la falsificación. La práctica política consistía en encontrar un parlamento que cuadrara la voluntad nacional.
La fórmula para fabricar las elecciones se basaba en la elaboración de una lista en la que el Ministro de la Gobernación era el que elaboraba la lista de diputados que habían de ser elegidos en cada distrito electoral (el encasillado). Esos candidatos oficiales tenían prácticamente ganada la elección antes de ser realizada. La presión que se ejercía para que los resultados no se apartaran de los objetivos previstos se denominaba pucherazo, que consistía en la aplicación de coacción, violencia, fraude, compra de votos, etc.
Toda esta construcción liberal, pero no democrática, se basaba en el caciquismo, que se manifestó en España desde mediados del siglo XIX hasta el primer tercio del siglo XX. Consistía en el control del poder, sobre todo en las zonas rurales. Fue un sistema organizado por las clases dominantes para dejar fuera del sistema a las clases populares y evitar los peligros revolucionarios.
El caciquismo era una realidad cotidiana en la España rural, con fuerte dependencia de los campesinos respecto a los grandes propietarios. Los caciques, personajes ricos e influyentes en la España rural, eran los encargados de recopilar votos y amañar las elecciones. Además, controlaban el sorteo de quintas, las rebajas de impuestos, hacían ofertas de trabajo y concedían el arrendamiento de tierras comunales, condicionando así el voto de las zonas rurales.
Las Fuerzas de Oposición
La Oposición Republicana
La Oposición Republicana no aceptó el golpe de Estado que impuso la monarquía en España y supuso una amenaza seria contra la Restauración. Defendían los avances democráticos y la reinstauración del régimen republicano, además de una legislación social y laboral más próxima a los partidos demócratas y al movimiento obrero. Había partidarios de la vía insurreccional para la toma del poder y de la vía posibilista más moderada.
El Carlismo
El Carlismo, sin posibilidades de éxito, había decidido renunciar a las armas. Con fuerza en el País Vasco y Navarra, nunca consiguieron más del 3% en las elecciones.
Los Nacionalismos Periféricos
Surgieron movimientos de carácter nacionalista en Cataluña, País Vasco y Galicia frente a la idea de un Estado unitario centrista. A finales del siglo XIX, nacen en Cataluña y el País Vasco movimientos que cuestionan la existencia de una única nación española. Los argumentos consistían en afirmar que Cataluña y el País Vasco son naciones y que tienen derecho al autogobierno. Esta afirmación se basaba en la existencia de realidades diferenciales: lengua y derechos históricos. Esto logró articularse a través de manifestaciones que culminaron como movimientos políticos en lucha por la autonomía.
El Nacionalismo Catalán: Desarrollo y Partidos
El nacionalismo catalán se extendió entre la burguesía y el campesinado; la clase obrera abrazó mayoritariamente el anarquismo. Se fue construyendo en varias etapas:
- Movimiento cultural: La Renaixença.
- En 1882, Valentí Almirall fundó el Centre Català, que sirviera de unión entre la burguesía federal y la conservadora.
- En 1887, la burguesía conservadora creó su propia asociación, la Lliga de Catalunya, que mantenía la fidelidad a la monarquía y la búsqueda de una amplia autonomía.
En 1891, gracias a Enric Prat de la Riba, se creó una nueva organización, la Unió Catalanista, de ideología conservadora y católica. Al año siguiente, aprueba las denominadas Bases de Manresa, en las que se reclama el autogobierno y una división de competencias entre el Estado español y la autonomía catalana. La Unió Catalanista no tuvo planteamientos.
En 1901 nace la Lliga Regionalista, con Francesc Cambó como principal dirigente y Prat de la Riba como ideólogo. Es un partido conservador, católico y burgués con dos objetivos principales: la autonomía política para Cataluña dentro de España y la defensa de los intereses económicos de los industriales catalanes.