Mecánica Corporal y Manejo de la Inmovilidad en el Cuidado del Paciente

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Manejo de la Inmovilidad

Inmovilidad relativa

Es fundamental fomentar la autonomía del paciente mediante las siguientes acciones:

  • Estimularla a realizar actividades dentro de sus posibilidades.
  • Ayudarla en su desplazamiento.
  • Animarla a realizar las Actividades de la Vida Diaria (AVD) de forma autónoma.
  • Enseñarle a usar las ayudas técnicas adecuadas.

Inmovilidad absoluta

En casos de restricción total del movimiento, se deben priorizar:

  • Movilizaciones y ejercicios de rehabilitación.
  • Prevención de contracturas y rigideces.
  • Cambios de posición en la cama y transferencias.

Clasificación de los Movimientos Corporales

  • Flexión y extensión: Acercan o separan dos partes de un miembro. Disminuyen o aumentan el ángulo de una articulación.
  • Abducción y aducción: Alejan o acercan las partes móviles hacia un eje central.
  • Elevación y depresión: Levantan o bajan una parte del cuerpo.
  • Rotación: Hacen girar una parte alrededor de su eje (incluye pronación y supinación; inversión y eversión; protracción y retracción).
  • Circunducción: Movimiento circular que combina la flexión, extensión, separación y aproximación, de modo que el extremo distal de la estructura efectúa un círculo.

Causas de la Inmovilización

La pérdida de movilidad puede deberse a diversos factores:

  • Procesos degenerativos del sistema osteomuscular.
  • Fractura de uno o varios miembros del sistema osteomuscular.
  • Procesos degenerativos del sistema respiratorio y cardiovascular.
  • Alteraciones neuronales.
  • Accidente cerebrovascular.
  • Problemas relacionados con la nutrición.
  • Falta de motivación, tristeza, depresión, entre otros.
  • Ingestión de algún fármaco cuyos efectos secundarios sean mareos o hipotensión ortostática.

La Mecánica Corporal

Se define como el adecuado uso del sistema osteomuscular coordinado por el sistema nervioso, de forma que se mantenga el equilibrio para evitar lesiones al realizar actividades profesionales o las Actividades de la Vida Diaria (AVD). Se debe realizar de forma eficaz para evitar la fatiga innecesaria y las lesiones. Depende de tres factores fundamentales:

1. Postura

Se considera que la postura es correcta cuando las articulaciones están en semiflexión, la columna se mantiene recta y los hombros y las caderas permanecen paralelos.

2. Equilibrio

Se logra cuando nuestra línea de gravedad pasa por nuestro centro de gravedad y por el centro de la base de apoyo, formando un ángulo recto con el suelo.

3. Movimiento coordinado

Para una ejecución óptima, necesitamos un buen tono muscular, reflejos neuromusculares, visuales y propioceptivos, además de una coordinación eficiente de los músculos que efectúan acciones opuestas.

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