El Matrimonio y la Doctrina Social: Fundamentos de la Familia y la Sociedad

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El significado profundo del matrimonio

El verdadero amor no es solamente una emoción pasajera, sino una entrega profunda y sincera del corazón. El amor entre el hombre y la mujer refleja el amor infinito que Dios tiene por la humanidad.

El matrimonio tiene gran importancia porque:

  • Tiene su origen en la naturaleza humana y en el plan de Dios.
  • Dios proyectó la unión entre el hombre y la mujer desde la creación (Génesis 2,18).
  • El matrimonio es la base de la familia.

De la unión de los esposos nace naturalmente la fecundidad y la posibilidad de tener hijos. Dios quiso que los hijos nacieran dentro del amor de una familia. La familia es la base y fundamento de toda la sociedad. El bienestar de la sociedad depende de familias estables y fuertes.

Propiedades fundamentales del matrimonio

  • Unidad: El hombre y la mujer forman una sola comunidad de vida y amor. “Ya no son dos, sino uno solo” (Mt 19,6). La poligamia contradice esta propiedad y atenta contra la dignidad de la mujer.
  • Indisolubilidad: El vínculo matrimonial es permanente. Dios sella la unión de los esposos. Ni siquiera la Iglesia puede ir contra esta disposición divina. El divorcio contradice la indisolubilidad.
  • Apertura a la vida: El amor matrimonial está abierto a la generación de hijos. Dios dijo a Adán y Eva: “Crezcan y multiplíquense”. El acto matrimonial debe estar abierto a la transmisión de la vida. El aborto y la anticoncepción contradicen esta propiedad. Los hijos son considerados un don de Dios. Los esposos que no pueden tener hijos también pueden vivir santamente su matrimonio confiando en Dios.

Relaciones prematrimoniales y deberes del Estado

La Iglesia no acepta las relaciones prematrimoniales porque el amor necesita la estabilidad del matrimonio, la unión sexual debe responder a la dignidad humana y requiere un compromiso estable y permanente. El matrimonio protege el bien de los esposos, de la familia y de la sociedad.

El Estado debe proteger la familia porque es la “célula primera de la sociedad” y el matrimonio entre hombre y mujer es la base de la vida social, tal como afirma la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Protección de la vida y el matrimonio como sacramento

La Iglesia enseña que legisladores, gobernantes y profesionales de la salud deben proteger la vida humana y defender a la familia. El aborto y la eutanasia son considerados crímenes graves. Cuando una ley es injusta contra la vida, se puede recurrir a la objeción de conciencia.

Jesucristo elevó el matrimonio a sacramento, siendo signo del amor entre Cristo y la Iglesia. Expresa una alianza de amor fiel y se celebra normalmente dentro de la Eucaristía.

Consentimiento y vocación

El matrimonio se establece mediante el consentimiento libre de los esposos, la entrega mutua y la ausencia de presión o coacción. Como sacramento, perfecciona el amor conyugal, fortalece la unidad indisoluble y ayuda a los esposos a santificarse mutuamente.

El matrimonio es una vocación cristiana y un camino de santidad. La vida conyugal ayuda a combatir el egoísmo y enseña la entrega generosa. La familia cristiana debe ser:

  • Comunidad de fe y oración.
  • Escuela de virtudes humanas.
  • Escuela de amor fraterno.
  • Iglesia doméstica.

Las palabras importantes para la vida familiar son: “Permiso”, “Gracias” y “Perdón”.

La dimensión social del ser humano

No vivimos aislados: El ser humano es social por naturaleza. Necesita vivir en comunidad (familia, barrio, país, pueblo) para satisfacer necesidades materiales y espirituales. A esta característica se le llama sociabilidad.

El cristianismo enseña que el plan salvador de Dios también busca la Justicia, la Paz y la Fraternidad. La redención de Jesús alcanza todas las dimensiones del ser humano: corporal, espiritual y social.

La misión de la Iglesia y la Doctrina Social

Las dos vertientes de la misión de la Iglesia son la transmisión del mensaje de Jesús (predicación y sacramentos) y la promoción humana, personal y social. La Iglesia no propone una ideología política ni una doctrina económica; su enseñanza social es religiosa y moral.

León XIII y la Doctrina Social de la Iglesia (DSI): En 1891, León XIII publicó la encíclica Rerum novarum, denunciando las injusticias contra los obreros y las malas condiciones laborales de la Revolución Industrial. La DSI trata temas como el trabajo, los derechos laborales, la propiedad y la justicia social.

Derechos humanos, bien común y el clamor de los pobres

Los Derechos Humanos son universales, exigibles y fundamentales. No dependen de gobiernos ni leyes humanas, sino que tienen su origen en la naturaleza humana y en Dios. Fueron reconocidos oficialmente en 1948 por la ONU.

El Bien Común es el conjunto de condiciones sociales que permiten a las personas desarrollarse plenamente (alimentación, casa, trabajo, educación). Se logra trabajando con los demás y para los demás. Asimismo, existe el destino universal de los bienes: Dios creó los bienes de la tierra para todos.

El clamor de los pobres: La pobreza impide una vida digna. Los valores fundamentales para combatirla son la verdad, la libertad, la justicia y el amor.

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