Maravillas Arquitectónicas de Al-Ándalus: Mezquita de Córdoba y Alhambra de Granada
Enviado por Comunidad Xuletas y clasificado en Arte y Humanidades
Escrito el en
español con un tamaño de 4,66 KB
La Mezquita de Córdoba: Historia y Arquitectura
La Mezquita de Córdoba se construyó sobre la iglesia visigoda de San Vicente. Posee diversas puertas, aunque su exterior es austero. La quibla está orientada al sur.
Ampliaciones Históricas de la Mezquita
A lo largo del tiempo, la Mezquita sufrió varias ampliaciones significativas:
Ampliación de Abderramán I
La planta es cuadrada y tiene once naves separadas por hileras de columnas corintias que sostienen, a la vez, arcos de herradura y unos pilares rematados por arcos de medio punto. La superposición de soportes se completa con la alternancia de dovelas en dos tonalidades.
Ampliación de Abderramán II
Se prolonga la sala hacia el sur.
Ampliación de Abderramán III
Amplía el patio y construye un nuevo alminar.
Ampliación de Al-Hakam II
Amplía nuevamente la sala y construye la actual quibla. El mihrab se decora con mosaicos bizantinos y su fachada con un arco de herradura enmarcado con un alfiz y un friso de arcos ciegos lobulados. Se añaden cúpulas gallonadas con arcos entrecruzados.
Ampliación de Almanzor
Añade ocho naves por el este, con lo que el mihrab queda descentrado.
Tras la conquista cristiana, en el interior de la mezquita se instaló una catedral renacentista.
La Alhambra de Granada: Fortaleza y Paraíso Nazarí
Exterior: La Fortaleza Amurallada
La Alhambra es un recinto amurallado en forma de navío, cuya proa se orienta hacia la ciudad. De acuerdo con la mentalidad islámica, los más de dos kilómetros de muros exteriores, con torreones salpicados de pequeños vanos y reforzados por unas treinta torres, ofrecen una visión sobria que nada tiene que ver con el espléndido interior que ocultan.
Planta e Interior: Palacios y Jardines
La joya que esconde la Alhambra son sus espléndidos palacios, construidos según las necesidades de cada momento. Aunque agrupados irregularmente, tenían algo en común: cada uno de ellos se articulaba a partir de un patio central.
Los edificios hispanomusulmanes, diseñados a escala humana, disimulaban con yeso la pobreza de los materiales empleados (argamasa para los muros y ladrillos para pilares, arcos y bóvedas) y no daban mayor importancia a los aspectos estructurales.
La Alhambra parece la materialización de la creencia musulmana de que el paraíso es un jardín. En ella, la arquitectura da paso a la naturaleza, estableciendo transiciones sutiles y suaves: pórticos abiertos, torres miradores, patios... La vegetación —huerta o jardín— y el agua, concebida como elemento vivo y fluyente, interrelacionan los diferentes recintos y les dan una unidad.
La voluntad de una arquitectura abierta se evidencia en los bellos pabellones que invaden el Patio de los Leones y desdibujan el límite nítido entre la casa y el jardín. Están formados por delgadas columnas de mármol, agrupadas o aisladas siguiendo el ritmo de la galería porticada de la que forman parte, y sobre ellas se erigen arcos peraltados con una yesería exquisita, que filtra la luz cuando se observa el patio desde el interior.
En el centro del patio está la famosa Fuente de los Leones, cuya traza se sostiene a lomo de doce leones de mármol en rueda. De esta fuente salen pequeños canales de agua que llegan hasta los surtidores de los pabellones y las estancias contiguas.
El agua es omnipresente: aparece en movimiento en surtidores, fuentes, acequias, y también en reposo, en las albercas rectangulares. La gran alberca del Patio de los Arrayanes se convierte en un espejo de agua en el que se refleja la mole blanca de la Torre de Comares y acentúa ópticamente la liviandad de la construcción.
Decoración y Simbolismo
La decoración forma una delicada película ornamental que recubre absolutamente todas las superficies. Así, suelos y zócalos se visten de mármol o cerámica alicatada; la parte más alta de las paredes, de yeso o estuco; y las cubiertas, de madera y mocárabes de yeso. Ejemplo de esta belleza es el Mirador de Daraxa.
La caligrafía árabe es el sustituto de las imágenes, prohibidas por la religión. Aparece frecuentemente como “arabesco”, combinada con la decoración vegetal estilizada (atauriques) y con la decoración geométrica (lacerías). Los textos van desde los poemas epigráficos que explican la forma, función y significado de la arquitectura hasta la poesía.
El objetivo último de la decoración de la Alhambra es legitimar al sultán (que gobierna en nombre de Dios) y dar una idea de grandeza y fuerza a la dinastía.