El Manifiesto de Alfonso XIII: Contexto y Significado de su Salida de España

Enviado por Chuletator online y clasificado en Historia

Escrito el en español con un tamaño de 3,13 KB

El ocaso de la monarquía: El Manifiesto de Alfonso XIII

Al atardecer, los miembros del Comité Revolucionario, que habían sido puestos en libertad con anterioridad, tomaron posesión del gobierno del país en la Puerta del Sol y proclamaron la República en medio del entusiasmo popular. Esa misma noche, Alfonso XIII abandonaba el país, no sin antes escribir el Manifiesto que ahora comentamos.

Contexto histórico y factores determinantes

Como telón de fondo de todo el proceso, debemos recordar:

  • El crack del 29, con incidencia limitada en España debido a su atraso económico.
  • La crisis de las democracias tras la I Guerra Mundial.
  • El ascenso de los movimientos totalitarios.

Análisis del discurso real

Muchas de estas ideas aparecen remarcadas por el propio monarca. El rey hace alusión al hecho de que las elecciones demuestran la falta de apoyos a la monarquía: «Ya no tengo el amor de mi pueblo». Ante este hecho, explica, en tono paternalista, que quiere con su renuncia evitar una guerra fratricida, a pesar de que «hallaría medios sobrados para mantener mis regias prerrogativas»: el rey podría, una vez más, imponerse por la fuerza, ya que tenía el respaldo de un sector de los militares.

Por último, parece importante advertir que Alfonso XIII no abdica en este documento, sólo suspende deliberadamente el ejercicio del poder real; es decir, se aparta sin renunciar a ninguno de sus derechos, que son «depósito acumulado por la historia», según la doctrina canovista.

Críticas y errores del reinado

En cuanto a las críticas coyunturales a las que el monarca alude, puede referirse a las más graves de su reinado:

  • La Semana Trágica.
  • La crisis de 1917.
  • El Desastre de Annual.

En las dos primeras, el monarca había actuado defendiendo los intereses de la oligarquía dominante; en la última, la opinión pública lo consideraba responsable. El rey, finalmente, admite que pudo equivocarse en sus decisiones: «Sin duda erré alguna vez». Se refiere a su apoyo a la dictadura de Primo de Rivera, en lo que trata de justificarse diciendo que actuó sin malicia, movido de su amor a España. Por lo demás, podemos decir que el error de Alfonso XIII, a diferencia de sus antecesores, estuvo en su participación activa en las decisiones políticas del país, lo que contribuyó a intensificar la inestabilidad política.

Hacia la Segunda República

La renuncia del rey parece ser, en un principio, breve, pues confía en volver cuando se celebren elecciones generales y se exprese la auténtica voz de la nación, a la que atribuye la soberanía. Las elecciones a Cortes Constituyentes tendrían lugar dos meses después (28-VI-1931), siendo el primer proceso electoral plenamente democrático desde el sexenio revolucionario. El Parlamento resultante, fruto de la nueva ley electoral, reflejó una muy escasa representación de los partidarios alfonsinos, a pesar del peso económico y social que aún conservaba.

Entradas relacionadas: