Poesía social y narrativa de posguerra en España: autores y obras de los años 40 y 50
Resumen
El texto describe la poesía social de los años 50, con Gabriel Celaya, Blas de Otero y José Hierro, y la narrativa española posterior a 1936, incluida la del exilio de Ramón J. Sender y la nueva novela del tremendismo. Permite conocer temas, estilos y obras representativas de la literatura de posguerra.
Puntos clave
- La poesía social de los años 50 retrata la realidad de España y aborda la injusticia social, la alienación de los trabajadores y la libertad y la paz, con un estilo sencillo y coloquial.
- Gabriel Celaya inicia la poesía social con Cantos íberos, usando un "nosotros" colectivo, y después evoluciona hacia la poesía órfica con Mazorca.
- Blas de Otero evoluciona de lo existencial a lo social, y en Redoble de conciencia expresa la angustia del hombre frente a la muerte y su enfrentamiento con Dios.
- José Hierro hace poesía testimonial con temas como el paso del tiempo, la nostalgia amorosa y la objetivación colectiva en Cuanto sé de mí.
- La narrativa del exilio, con Ramón J. Sender, trata la Guerra Civil y la patria perdida, como en El rey y la reina.
- Tres fechas marcan el nuevo género narrativo: 1942 (La familia de Pascual Duarte, de Camilo José Cela), 1945 (Nada, de Carmen Laforet) y 1947 (La sombra del ciprés es alargada, de Miguel Delibes).
- El tremendismo selecciona los aspectos más duros de la vida, con temas como la soledad, la inadaptación, la frustración y la muerte, y personajes marginales.
La poesía social de los años 50: Gabriel Celaya, José Hierro y Blas de Otero
La poesía existencial de los años 40 se convierte en germen de la llamada poesía social; los poetas de esta corriente se proponen dar un testimonio de la realidad presente de España. La colectividad pasó a ser un problema central y la angustia personal adoptó un tono social. Los temas principales son:
- La injusticia social.
- La alienación de los trabajadores.
- La libertad y la paz.
Su estilo es sencillo y coloquial, con un lenguaje cotidiano y tendencia al prosaísmo. En esta corriente destacan los siguientes autores:
Gabriel Celaya
Se incorpora a la poesía social al publicar Cantos íberos, obra en la que la voz poética se fusiona con un "nosotros" colectivo que representa a la mayoría. A partir de los años 60, este autor reinició una poesía de tintes vanguardistas con Mazorca. Celaya expone al máximo una escritura alimentada de los sueños, inquietudes y preocupación civil, evolucionando desde el socialrealismo hacia la poesía órfica.
Blas de Otero
Evoluciona desde lo existencial a lo social en cuanto a su poética. Se inicia en la poesía religiosa; en algunas obras como Redoble de conciencia, expresa la angustia del hombre frente a la muerte. El "yo" poético se siente abandonado y dirige a Dios preguntas desesperadas sin respuesta. Este silencio provoca el enfrentamiento entre el hombre y Dios. Creador de composiciones densas y sencillas, es una figura representativa de la lírica posterior al 39 y su trayectoria es un reflejo de las tendencias de esa época.
José Hierro
Hace una poesía de carácter testimonial. Desde sus primeros libros está presente el paso del tiempo y las pérdidas que produce. La alegría se muestra como una afirmación vital y el amor se ve desde un pasado nostálgico. Con Cuanto sé de mí, por ejemplo, se acerca a la poesía social mediante la objetivación colectiva de sus preocupaciones sociales. Su poesía se caracterizó por un tono intimista y un estilo con muchas imágenes que le diferencian de sus compañeros.
La narrativa española posterior al 36
La narrativa del exilio (Ramón J. Sender) y la novela en los años 40: novela nacionalista, fantástica, tremendismo y existencial
Junto al desolado realismo barojiano, se cultivaron otras líneas narrativas: la novela psicológica, la poética y simbólica, la fantástica y la de humor; esta última creaba mundos imaginarios para rechazar una realidad que resultaba demasiado terrible. Se intentaba la superación del realismo tradicional. Una de las consecuencias de la guerra fue el exilio de miles de personas, entre ellas novelistas de mucha importancia.
Ramón J. Sender
Autor de una extensa obra. El tema de la Guerra Civil y del recuerdo de la patria perdida están presentes en buena parte de su producción. La guerra es tratada de modo simbólico en la relación entre una duquesa y su criado en El rey y la reina.
Hitos de la nueva narrativa
Tres fechas se señalan como arranque del nuevo género:
- 1942: Con La familia de Pascual Duarte (de Camilo José Cela).
- 1945: Con Nada de Carmen Laforet, que recoge la realidad cotidiana del momento con un estilo desnudo y un tono muy triste.
- 1947: La sombra del ciprés es alargada de Miguel Delibes.
Estas obras inauguraron una corriente denominada tremendismo, que consistía en una selección de los aspectos más duros de la vida. El reflejo amargo de la vida cotidiana fue frecuente en la novela de la posguerra; su enfoque se realiza desde lo existencial, de ahí que los grandes temas sean la soledad, la inadaptación, la frustración y la muerte. Abundan los personajes marginales. Por otro lado, en los autores conformistas destaca García Serrano, quien canta la victoria militar en novelas como La fiel infantería.
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PDF Word HTMLPreguntas frecuentes
¿Qué temas trata la poesía social de los años 50?
Trata la injusticia social, la alienación de los trabajadores y la libertad y la paz. Su estilo es sencillo y coloquial, con un lenguaje cotidiano y tendencia al prosaísmo.
¿Qué obras inauguraron el tremendismo?
Las novelas que inauguraron esta corriente fueron La familia de Pascual Duarte (1942), de Camilo José Cela, y Nada (1945), de Carmen Laforet. El tremendismo consiste en seleccionar los aspectos más duros de la vida.
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