El Legado de Al-Ándalus y la Formación de los Reinos Cristianos en la Península Ibérica
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El legado de Al-Ándalus en la Península Ibérica
La presencia musulmana en la Península, a lo largo de casi 800 años, dejó una profunda huella que perduró a través de los moriscos (musulmanes convertidos al cristianismo) hasta su expulsión definitiva en el siglo XVII.
Aportaciones culturales y materiales
- Legado artístico: La Mezquita de Córdoba, la Aljafería de Zaragoza, la Giralda, la Torre del Oro y la Alhambra.
- Agricultura: Implementación de sistemas de acequias para el regadío, norias, la huerta y nuevos cultivos como cítricos, frutales, caña de azúcar, moreras y algodón.
- Artesanía y comercio: Producción de vidrio, textil, cerámica, orfebrería, piel y cuero, además de un comercio muy activo.
- Lengua y ciencia: Numerosos términos castellanos de origen árabe (arrabal, acequia, alcázar…) y un notable desarrollo en la filosofía y la medicina.
El Islam produjo en la península uno de los momentos cumbres de la cultura española, al reducir el desarrollo del feudalismo.
Factores del avance musulmán
La rapidez del avance musulmán se debió a diversos factores:
- La debilidad de la monarquía visigoda.
- La solicitud de ayuda musulmana por parte de una facción visigoda.
- El sistema de conquista mediante capitulaciones (pactos), que permitía a los hispanovisigodos conservar sus tierras y, en ocasiones, seguir gobernando.
- La persistencia no oficial del arrianismo, que facilitó la aceptación de las creencias musulmanas.
- Un sistema fiscal menos gravoso que el visigodo.
Organización administrativa del Califato
El Califato se rigió por una estructura administrativa muy definida:
- Califato: Máxima autoridad.
- Hachib: Primer ministro.
- Visir: Ministros.
- Coras: Provincias en las que se dividía el territorio.
- Walí: Gobernador de una cora.
- Cadí: Juez.
En este periodo, la ciudad volvió a ser el centro neurálgico de la economía.
La configuración de los reinos cristianos
La Corona de Castilla
Comprendía los antiguos reinos de Galicia, León, Castilla, el Principado de Asturias y zonas de Vizcaya. Mantuvo una unidad administrativa e institucional en el territorio y desarrolló una importante expansión ultramarina hacia el Atlántico.
La Corona de Aragón
Englobaba los reinos de Aragón, Mallorca, Valencia y los Condados Catalanes, además de territorios italianos (Sicilia, Cerdeña, Nápoles), conquistados desde finales del siglo XIII hasta mediados del XV en el marco de su expansión por el Mediterráneo. Se caracterizó por ser un sistema federal donde cada reino conservó sus propias instituciones, compartiendo únicamente la figura del rey.