La critica de marx al idealismo y al materialismo

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LA CRITICA DE MARX AL IDEALISMO Y AL MATERIALISMO. Para Marx la dialéctica hegeliana ha perdido la realidad del mundo y del hombre, que solo aparecen como figuras conceptuales en el desarrollo de los títulos. La historia misma es acción imaginaria de sujetos imaginarios. Lo material en la mente humana es lo sensible, la percepción de los sentidos, que es la realidad ultima a la que podemos acceder o nos es dada. Mas bien que de materialismo, pues, habría que hablar de la dialéctica en Marx como de un realismo humanista, puesto que no hay nada que sea previo a la conciencia y acción humana. El ser humano es concebido por el pensamiento dialéctico como un ser activo, practico, como cognoscente y como trabajador. Marx se definirá materialista, pero no en el sentido del materialismo dialéctico de Hegel, que ensayara una dialéctica de la materia con independencia del hombre. Marx ha distinguido 2 líneas históricas del materialismo: el materialismo mecanicista, que se fundamenta en Descartes y un materialismo sensualista, que funda desde los empiristas ingleses el origen del mundo de las ideas en las solas sensaciones. El concepto de ideología. A Marx se la ha llamado filosofo de la sospecha. Sospechar no es simplemente dudar. Pero Marx sospecha también de la concepción optimista en Hegel y del Halo religioso que sigue teniendo el estado moderno, sospecha de la falsa conciliación entre lo publico y lo privado en el estado y sus sagradas instituciones. La filosofía misma, el modo de existir del filosofo es engañoso y falaz. Este es el sentido del termino ideología introducido por Marx. Ideología praxis. La cultura en que estamos inmersos es nuestro mundo. Sin duda las ideas surgen en algún momento de cabezas individuales pero en determinadas ocasiones se pierde la noción de su origen como si adquiriesen vida propia y se convierten en ideas dominantes. Esa conciencia ideológica es indispensable para el individuo para instalarse en el mundo social en que vive. La conciencia ideológica es un producto social, porque al hombre solo le es dado pensar desde las circunstancias determinantes en que vive. La conciencia es también practica y actúa a su vez sobre la sociedad. Solo una ciencia que descubra la forma originaria de producción de la vida social de los hombres será científica y estará en condiciones de desvelar las claves de las contradicciones sociales. Solo así la ciencia será practica, praxis, es decir, capaz de reducir las contradicciones. LA CONCEPCION DEL HOMBRE EN MARX. Alienación y praxis. El concepto de alineación proviene de la dialéctica hegeliana. Alineación en hegel es el momento dialéctico de la negación en que el espíritu se exterioriza en la materia, el infinito da lugar a lo finito. Pero si el sujeto no es el espíritu, sino el hombre, al que se vuelve ya la filosofía critica de Feuerbach, lo alienado es el hombre real concreto y no sirve esperar una supresión idealista de esa alineación o perdida del hombre real en la etapa del espíritu absoluto. Alineación no es aquí un momento del proceso dialéctico de enriquecimiento, sino enajenación del hombre, perdida de si mismo. Marx impone la tarea nueva de reducir las situaciones de alineación, las formas históricas de alteración o perdida de si mismo del hombre. Para ello es preciso partir del hombre natural pensado con una dialéctica material. La tarea primera de la filosofía critica será clarificar una nueva definición del hombre desde su relación originaria con la naturaleza y como sujeto de la historia. Solo este conocimiento será praxis, un saber capaz de cambiar la realidad. Si se ha abandonado todo idealismo, no hay naturaleza o esencia humana pensable a no ser en relación con el todo de la naturaleza. El trabajo es la verdadera esencia del hombre. El hombre se constituye en humano en el acto de transformar la naturaleza al producir su propia vida. Esa actividad constitutiva de lo humano es el trabajo. El hombre es ahora para marx un ser activo, practico y no contemplativo; un ser que se constituye en humano naturalmente en la acción productiva del trabajo, y cuyos pensamientos y teorías no dejan de ser también una practica necesaria que surge en la producción de su vida en la naturaleza. La esencia humana es el conjunto de las relaciones sociales. El hombre no es que sea social por naturaleza, sino que se hace humano en sociedad. Los distintos modos de producción a partir de la naturaleza dan lugar a distintas relaciones entre los individuos, y de esta manera se originan diversas formaciones sociales que determinan formas diferentes de la vida humana. Humanismo ateo. La antropología de Marx es, un naturalismo y, por contraposición al idealismo, ha sido calificada de materialismo. Pero el materialismo de Marx no es el mecanicista de la época: la materia, incluye el dinamismo propio de lo humano y del espíritu, solo que entendidos naturalmente, no desde ninguna realidad trascendente. La concepción de Marx es ateismo: la explicación dialéctica, si ha de ser puramente natural, ha de excluir toda realidad trascendente o sobrenatural. El marxismo es de esta manera un humanismo, pues se ha impuesto a si mismo la tarea ética de suprimir la alineación del hombre real e histórico.

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