La inviabilidad de la reeducación en agresores de violencia de género
Enviado por Chuletator online y clasificado en Psicología y Sociología
Escrito el en
con un tamaño de 2,65 KB
¿Es posible la reeducación del maltratador?
Para abordar esta compleja problemática, he realizado una investigación exhaustiva que arroja conclusiones determinantes. Me centraré en dos pilares fundamentales:
- La persistencia de la agresividad: Coincido con Bárbara Zorrilla, quien sostiene: “Un maltratador, lejos de cambiar, lo que va a ir haciendo es seguir incrementando su agresividad y su comportamiento violento porque cada vez se va a sentir más legitimado”.
- La raíz del problema: Aunque participen en programas de ayuda, resulta complejo modificar la mentalidad de los agresores, dado que el origen de estas conductas suele gestarse desde la infancia. Por ello, la educación, tanto en el ámbito familiar como escolar, es un factor determinante.
Evidencias desde la realidad social
En el programa Salvados de Jordi Évole, se expone con claridad el perfil de un agresor. En la entrevista, observamos cómo un individuo que ha asistido a un programa de rehabilitación no muestra cambios en su estructura de pensamiento. Algunas de sus declaraciones son reveladoras:
“Al no tener antecedentes, no ingresé en prisión, pero debía cumplir dos cosas: no tener ningún delito e ir obligatoriamente a un programa de rehabilitación para maltratadores”.
Al asistir por imposición legal y no por voluntad propia, el sujeto carece de una verdadera toma de conciencia sobre sus actos. Otro comentario que refuerza este argumento es: “La machacaba y se me daba bien”. Este testimonio confirma que, tras el proceso de rehabilitación, el individuo mantiene su ideología machista, normalizada a través de su proceso de socialización.
Conclusión: La necesidad de un cambio sistémico
¿Realmente es posible la reeducación? Tras analizar estos testimonios, mi postura se mantiene firme: la respuesta es negativa. Como señala Jorge Freudenthal:
“Los maltratadores no tienen una enfermedad mental, tienen una ideología y una forma de pensar que te lleva a comportarte de una determinada manera y todo ello sustentado por un sistema social que permite eso”.
En definitiva, la importancia de la educación desde la infancia es vital. Como futura docente, mi compromiso es trabajar activamente para transformar estas estructuras sociales, con el objetivo de erradicar los casos de violencia de género en el futuro.