La Industria Cultural según Adorno y Horkheimer: El Concepto de Pseudocultura
Enviado por Programa Chuletas y clasificado en Plástica y Educación Artística
Escrito el en
español con un tamaño de 2,67 KB
La Crítica de Adorno y Horkheimer a la Industria Cultural
Adorno y Horkheimer realizan una crítica a las industrias culturales del momento. Su discurso está influenciado por Nietzsche y el marxismo, así como por la feroz crítica al nazismo que ha convertido a la cultura en una feria, a lo que denominan pseudocultura.
El Sistema de Repetición y Estereotipos
Para continuar el sistema, las empresas artísticas repiten los estereotipos; incluso se puede saber cómo terminará una obra artística antes de que termine porque ya lo hemos visto mil veces antes. Se garantiza así una armonía de antemano que viene de la obra de arte burguesa. La industria cultural también está preparada para aglutinar nuevas formas de arte transgresoras. Así se crean nuevos lenguajes propios que llegan al ciudadano y se incorporan a su vida cotidiana. Lo que se pretende, al fin y al cabo, es hacer creer al espectador que la historia que sucede en la película continúe en el mundo real; de esta manera, cuando salga del cine, querrá lo que ha visto en pantalla.
Capitalismo, Autoritarismo y el Pseudoindividuo
El sistema, pese a ser igual en casi todos sus sentidos al autoritarismo nazi, el capitalismo lo supera: primero, porque no tiene elementos diferenciadores y porque permite el libre pensamiento; pero si no piensas como el sistema quiere que pienses, estarás condenado a la soledad, al rechazo. El sistema nos prepara para premiar al exitoso y rechazar al pobre. Además, esta libertad de pensamiento conduce también a que el individuo se afilie a grupos políticos, religiosos, etc. Esto es posible relacionarlo con varias cuestiones del artículo del funcionalismo, como con los efectos limitados de los medios.
De esta manera se crea lo que ellos llaman el pseudoindividuo con apariencia universal, que cree que todas las decisiones sobre su propio yo son suyas, pero en realidad son externas. En relación al individuo que se da cuenta de esto, solo podemos decir que le quedan dos vías de acción: o la lucha contra el sistema, que siempre termina en la soledad, o abandonarse al poder colectivo.
Conclusión: El Destino del Arte Burgués
Como conclusión, podemos decir que el arte burgués debe comprender que el mercado y la autonomía van juntos, pero que no por ello deben hacer del arte una industria. De esta manera desaparece la crítica y el respeto al arte, convirtiéndose la primera en un juicio pericial y la segunda en un culto efímero a la celebridad.