Las Ideas Trascendentales de Kant: Alma, Mundo y Dios
Enviado por martinezgomis y clasificado en Filosofía y ética
Escrito el en
español con un tamaño de 2,5 KB
Las Ideas Trascendentales de la Razón Pura
Tenemos, pues, tres ideas principales de la razón pura: el alma, el mundo y Dios, como perfección absoluta de un ser. Estas tres ideas no son innatas, pero tampoco son empíricamente derivadas. Nacen como resultado del impulso natural de la razón pura hacia la contemplación de las síntesis realizadas por el entendimiento. Kant las llama "ideas trascendentales".
Crítica a la noción del alma como sustancia
Kant sostiene que el “Yo pienso” es una condición necesaria de la posibilidad de experiencia, pues acompaña todas las representaciones que el sujeto tiene. Por lo tanto, aunque es psicológicamente posible pensarlo como sustancia, la aplicación de categorías —como las de sustancia y unidad— no puede dar conocimiento en este contexto, pues la función cognitiva de las categorías se encuentra en su aplicación a fenómenos, no a noúmenos.
Crítica a la “cosmología especulativa”
Esta se basa en la idea del mundo como la totalidad de la secuencia causal de fenómenos. La cosmología especulativa pretende completar nuestros conocimientos del mundo como totalidad de los fenómenos mediante proposiciones sintéticas a priori. Pero Kant sostiene que este procedimiento conduce a antinomias y, si la cosmología conduce inevitablemente a ellas, es un error aspirar a construir una ciencia del mundo como totalidad.
La idea de Dios y la metafísica tradicional
Kant llama idea trascendental a la tercera idea de la razón pura. El espíritu, ascendido por la serie de “silogismos disyuntivos”, llevó a hallar la idea de un agregado de todos los predicados, la suma de todas las perfecciones posibles que es un ente individual: Dios.
Según Kant, la metafísica tradicional ha presentado tres argumentos para demostrar la existencia de Dios:
- Argumento teológico: Existen en el mundo causas finales, por lo que tiene que haber una causa final.
- Argumento cosmológico: “Si algo existe, tiene que existir un ser absolutamente necesario”. Existo yo al menos, por tanto, tiene que existir un ser absolutamente necesario.
- Argumento ontológico: “Tengo en mi mente la idea de un ser perfectísimo; para que sea perfectísimo tiene que existir, ya que, si no fuera así, no sería perfectísimo”.