El Idealismo en las Reformas Escolares: Martín Criado y la Realidad Educativa
Práctica 6: El idealismo como programa y método de las reformas escolares
Autor: Martín Criado
La igualdad de oportunidades es desigualdad
La igualdad de oportunidades se presenta como uno de los objetivos principales de la escuela contemporánea. Bajo esta premisa, una sociedad con igualdad de oportunidades resultaría más justa porque no atiende al status adscrito, sino que toma en cuenta aquellos méritos que haya conseguido el sujeto para, de este modo, poder ubicarlo dentro de la jerarquía social.
Críticas fundamentales a esta premisa
Existen diversas críticas a este planteamiento, entre las que destacan:
- Desigualdad social ante la escuela: Factor que tiene que ver directamente con la posición social de las familias.
- Falta de implantación en la realidad: El sistema escolar se estructura de manera socialmente desigualitaria; no todos los individuos acceden a las mismas escuelas.
Este planteamiento defiende que, si se consiguiera la igualdad de oportunidades, el bienestar general de la sociedad mejoraría.
Profesores y alumnos ideales
Las reformas educativas, aun planteando objetivos limitados y realistas, no suelen cumplir con las expectativas. Para entender este fenómeno, habría que tomar en cuenta la consideración voluntarista e idealista de los sujetos que participan en el proceso educativo.
La escuela como organización burocrática
Las organizaciones burocráticas (OB) no son agrupamientos de personas entusiasmadas en torno a un proyecto común. Por el contrario, las OB —como podría ser la escuela— son definiciones impersonales de puestos y tareas a realizar, organizados jerárquicamente y regidos por una serie de recompensas y castigos. Estos son los motivos reales en los que se basan tanto los intereses del alumnado como del profesorado.
El rol del docente frente a la reforma
A partir de las reformas, lo que se espera del docente es una actitud constantemente entusiasta; pero la realidad es que los profesores son trabajadores que realizan su labor a cambio de un salario. Las reformas escolares, debido a su idealismo, son transformadas por los sujetos que trabajan en el sistema educativo. Esto supone que, en el choque de la propuesta idealizada con la realidad, sea más sencillo achacar el fracaso al docente que a lo irreal de la propuesta original.
La perspectiva del alumno y el credencialismo
Por otro lado, lo que se espera del alumno es una actitud entusiasta ante el conocimiento que va a adquirir; sin embargo, la realidad es distinta. El estudiante percibe la escuela como una institución que coacciona, debido al carácter obligatorio de la misma. En consecuencia, el alumnado termina valorando únicamente la obtención de títulos o credenciales que la institución le otorga, los cuales permiten el acceso a determinadas profesiones.