Historia del Teatro en el Siglo XX: De los Inicios a la Vanguardia y el Esperpento
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El Teatro Español en el Siglo XX: Panorama General y Tendencias
En el siglo XX se desarrollaron dos grandes tipos de teatro. Destacamos, dentro del teatro comercial y de éxito, a Jacinto Benavente con Interés creado (1903) y La malquerida (1913). Este tipo de teatro funcionaba como un instrumento de evasión y ilusión, sustituyendo la acción por la narración.
En el teatro cósmico destacamos a los hermanos Álvarez Quintero, creadores del género alegre; a Pedro Muñoz Seca, creador del astracán y autor de La venganza de Don Mendo; y a Carlos Arniches, quien escribió tragedias grotescas como La señorita de Trevélez.
En el teatro en verso destacan Eduardo Marquina en En Flandes se ha puesto el sol, Villaespesa con La lozana andaluza y los hermanos Machado con Las adelfas.
Renovación Teatral y Ruptura con los Moldes Establecidos
Otros autores intentaron renovar el estilo teatral y romper con los moldes establecidos. De estos dramaturgos destacan:
- Jacinto Grau: Desarrolló la farsa con El señor de Pigmalión.
- Miguel de Unamuno: Creó el teatro desnudo.
- Azorín: Buscó un teatro antirrealista.
- Valle-Inclán y Federico García Lorca: Crearon el verdadero teatro poético, partiendo de un teatro modernista que evolucionó hacia la farsa y hacia su teatro imposible.
El Teatro de Valle-Inclán y el Esperpento
El teatro de Valle-Inclán fue el más original del siglo XX. En su trayectoria vemos una evolución basada en el esfuerzo por actualizarse, renovar lo formal y el teatro de su época, y por romper con el teatro realista. Desde sus inicios adoptó una corriente modernista, y esto hizo que algunas de sus obras se enlazaran con el teatro decadente y simbolista. En La marquesa Rosalinda se notan las técnicas modernistas. Algunas de sus obras están escritas en verso, con métrica y temática modernista. Finalmente, Valle-Inclán vuelve a la esencia del teatro con el mito y la farsa. En la farsa introdujo personajes de farándula, uso de disfraces y el teatro dentro del teatro. La mayoría de sus obras están escritas en verso, aunque hay otras que están agrupadas en Tablado de marionetas para educación de príncipe, como Farsa italiana de la enamorada del rey.
El Nacimiento del Esperpento
En 1920 aparece el esperpento gracias a Valle-Inclán en Luces de bohemia. El esperpento constituye una estética de una visión particular del mundo, que es el resultado de una posición crítica desde la cual la realidad es destruida para transformar su imagen aparente y revelarla tal como es. Valle-Inclán la utilizó para criticar su momento histórico.
Los sucesos dramáticos se proyectan de forma grotesca y la degradación del esperpento afecta tanto a los ambientes como a los personajes:
- En los primeros escenarios: Dominan las tabernas, los burdeles, los antros de juego, los interiores miseros y las calles inseguras de un Madrid nocturno.
- En los segundos: Predominan borrachos, prostitutas, pícaros y mendigos, artistas fracasados y bohemios presentados como marionetas sin voluntad, animalizados y clasificados.
La obra más representativa es Luces de bohemia. Entre 1921 y 1927 surgen tres obras que se consideran esperpentos: Los cuernos de don Friolera, Las galas del difunto y La hija del capitán. En 1930 aparece Martes de carnaval. También escribió comedias bárbaras y Divinas palabras.
Otros Dramaturgos Relevantes del Siglo XX
Rafael Alberti y Miguel Hernández
Rafael Alberti se inicia como autor de vanguardias con El hombre deshabitado, y en los años 30, con Fermín Galán, inicia el teatro político; en el exilio cultivó otro tipo de teatro en el que sobresale El adefesio. Miguel Hernández, desde un periodo católico con Quién te ha visto y quién te ve y sombra de lo que eras (1934), pasa a cultivar un teatro social con ecos de Lope como El labrador de más aire (1937). Se entregó a un teatro de combate y sus metas ya no eran literarias.
Alejandro Casona y Max Aub
Alejandro Casona, premio Lope de Vega con La sirena varada, destaca con Nuestra Natacha, en el exilio La barca sin pescador y La dama del alba. Max Aub (1923-1935) escribe comedias vanguardistas, importando el teatro de España de un benaventino y muñozsequistas, lo que hace de él un pionero frustrado por la revolución escénica. En Una botella tiene rasgos vanguardistas y recrea un tema clásico en El narcisismo. En el exilio aborda temas del nazismo, la Segunda Guerra Mundial y sus secuelas con San Juan. Morir por cerrar los ojos trata la persecución de los judíos.
Enrique Jardiel Poncela y Miguel Mihura
La producción dramática de Enrique Jardiel Poncela se caracteriza por la incorporación de lo inverosímil, con ingredientes de locura y misterio. Los personajes de sus obras pertenecen a la burguesía y al esquema criado-amo; destaca Eloísa está debajo del almendro. Miguel Mihura destaca con Tres sombreros de copa (1932), estrenada 20 años después.
Federico García Lorca y la Cumbre del Teatro Poético
Federico García Lorca es el creador del teatro poético, donde la palabra, el baile, la danza y la escenografía son muy importantes. Los temas recurrentes son el deseo de lo imposible, el conflicto entre la realidad y el deseo, la frustración vital con destinos trágicos, pasiones condenadas a la soledad o a la muerte, y amores marcados por la esterilidad.
Evolución del Teatro Lorquiano
La evolución del teatro lorquiano está dividida en tres momentos de desigual extensión:
- Los tanteos o experiencias de los años 20: Comienza su trayectoria con un teatro juvenil en 1920 que fue un fracaso, El maleficio de la mariposa; después compone piezas breves inspiradas en el guiñol y su primer éxito, Mariana Pineda (1927).
- Experiencia vanguardista a principios de los años 30: Tras su viaje a Nueva York (1929-1930) escribió El público y Así que pasen cinco años, difíciles de entender y estrenadas en los años 80. En 1932 dirigió la barroca compañía de teatro universitario La Barraca, que recorría los pueblos hasta la Guerra Civil, considerando poco a poco el teatro como una forma didáctica. En su teatro entrelaza lo personal y lo social, el yo y el nosotros.
- La etapa de plenitud de sus últimos años: Llega cuando afianza su concepto sobre el teatro. Sus obras escritas a partir de 1933 son Bodas de sangre, Yerma y La casa de Bernarda Alba. En 1935 escribe Doña Rosita la soltera o el lenguaje de las flores. Es la cumbre más alta de nuestro teatro.