Historia Literaria de España: De la Posguerra a la Democracia

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Panorama de la Literatura Española tras la Guerra Civil

Tras la Guerra Civil, la literatura española sufre una profunda ruptura: muchos autores mueren o se exilian y el panorama cultural queda empobrecido. En la posguerra predomina primero el existencialismo, que en los años 50 evoluciona hacia la literatura social; en los 60 se inicia una renovación formal, en los 70 se impone la experimentación y, con la llegada de la democracia, proliferan diversas tendencias.

Evolución de la Poesía

Años 40: Arraigo y Desarraigo

En los años 40 surgen dos corrientes poéticas principales:

  • La poesía arraigada: cultivada por autores como Luis Rosales o Leopoldo Panero, ofrece una visión armónica con formas clásicas y temas íntimos o patrióticos.
  • La poesía desarraigada: iniciada por Dámaso Alonso con Hijos de la ira, expresa la angustia existencial con un lenguaje duro.

También aparecen corrientes minoritarias como el postismo y el grupo Cántico.

Años 50 y 60: Compromiso y Renovación

En los años 50, la poesía se vuelve social, centrada en la solidaridad y la denuncia, con un lenguaje sencillo. Destacan Blas de Otero, Gabriel Celaya y José Hierro. En los 60, la Generación del 50 renueva temas y estilo con una visión crítica e irónica y mayor cuidado formal; sobresalen Ángel González, José Ángel Valente o Jaime Gil de Biedma. A finales de los 60 surgen los novísimos, que rompen con el realismo y apuestan por la experimentación y el culturalismo (Pere Gimferrer, Guillermo Carnero…).

La Poesía en Democracia

Con la democracia, la poesía se diversifica, destacando la poesía del silencio (intelectual) y la poesía de la experiencia (realista, con autores como Luis García Montero). La poesía actual incorpora nuevos temas como el feminismo o la globalización.

El Teatro Español

Posguerra y Teatro Social

En el teatro, la Guerra Civil también provoca una ruptura. Durante la posguerra domina un teatro burgués y de evasión, junto a un teatro humorístico innovador (Enrique Jardiel Poncela, Miguel Mihura). En los años 50 surge el teatro social con Antonio Buero Vallejo (Historia de una escalera), que combina crítica y esperanza, y Alfonso Sastre, con un enfoque más político.

Experimentación y Escena Actual

En los 60 se mantienen posturas críticas con formas más experimentales, aunque con dificultades de representación. Desde 1970 conviven el teatro comercial y el vanguardista, destacando Fernando Arrabal y Francisco Nieva, además del teatro independiente. Tras 1975, la desaparición de la censura favorece el desarrollo teatral y aparecen múltiples tendencias: desde el realismo renovado (José Sanchís Sinisterra, José Luis Alonso de Santos).

Poesía tras 1939-1975

Tras la Guerra Civil (1936-1939), la literatura española quedó marcada por la muerte y el exilio de autores, así como por el aislamiento internacional. En el exilio destacaron figuras como Ramón J. Sender (Réquiem por un campesino español), Francisco Ayala (Muertes de perro), Arturo Barea (La forja de un rebelde), Rosa Chacel, Max Aub y Elena Fortún.

La Narrativa en España

La Novela de los Años 40 y 50

En España, la narrativa de los años 40 estuvo condicionada por la censura, la pobreza y la represión. Predominó el realismo con dos tendencias:

  1. Novela ideológica: afín al régimen (Gironella).
  2. Novela existencial: centrada en la angustia y la vida cotidiana, como Nada de Carmen Laforet.

Destaca también La familia de Pascual Duarte de Camilo José Cela, que inicia el tremendismo. Cela continuó su trayectoria con obras como La colmena. En esta época también escriben Gonzalo Torrente Ballester y Miguel Delibes, este último muy centrado en el mundo rural y autor de Cinco horas con Mario.

En los años 50 surge la novela social, con intención crítica y compromiso ético, tratando temas como la desigualdad o la pobreza. Se distinguen el realismo crítico (con intervención del narrador) y el realismo testimonial (objetivo), como El Jarama de Rafael Sánchez Ferlosio. Estas novelas usan técnicas objetivistas, abundancia de diálogo y personajes representativos. Destacan Ana María Matute, Carmen Martín Gaite, Jesús Fernández Santos e Ignacio Aldecoa.

Renovación de los 60 y el Ensayo

En los años 60 se produce una renovación narrativa influida por Faulkner, Joyce y el boom latinoamericano. Se introducen técnicas como el monólogo interior, la multiplicidad de perspectivas y la ruptura temporal. Las obras clave son Tiempo de silencio de Luis Martín-Santos y Cinco horas con Mario de Delibes. También destacan Juan Marsé y Juan Benet.

Por último, el ensayo fue importante durante todo el periodo: en los años 40 apoyó al régimen; en los 50 surgieron voces más críticas como Pedro Laín Entralgo y José Luis López Aranguren; y desde los 60 se diversificó con autores como María Zambrano, Francisco Ayala y José Ferrater Mora, ampliándose aún más con la llegada de la democracia.

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